La Xunta le traslada al Ministerio tres alternativas viables ante el cierre de la A-6 que permiten el paso de los transportes especiales y evitan el tránsito por el núcleo de Pedrafita

El Gobierno gallego realizó un estudio de movilidad con ánimo constructivo de acercar soluciones inmediatas ante un problema de índole nacional que se prevé que se alargue en el tiempo y con efectos económicos y sociales de envergadura

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Santiago de Compostela, 23 de junio de 2022 La Xunta le remitió esta mañana al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana tres alternativas viables que permiten el tráfico de los transportes especiales y evitan el tránsito de vehículos por el núcleo de Pedrafita ante el cierre del viaducto del Castro en la autovía A-6.

 

El Gobierno gallego elaboró estas propuestas, que están consensuadas con el Gobierno de Castilla y León, con ánimo constructivo de acercar soluciones ante lo que es un problema de índole nacional y con efectos económicos y sociales de envergadura.

 

Ante la evidencia de que la solución definitiva al viaducto colapsado se va a prolongar en el tiempo, toda vez que, por el momento, no se iniciaron los trabajos de ingeniería forense que permitan conocer las causas del acontecido, la Xunta decidió elaborar un estudio propio de movilidad con los datos de los que dispone.

El objetivo del Gobierno gallego es contribuir a acercar soluciones ante una situación que no se puede mantener indefinidamente en el tiempo por motivos de seguridad viaria y por el impacto económico y social que está ocasionando.  

 

De este modo, y al igual que ya hizo en el mes de marzo cuando se derribó un trecho de la carretera autonómica de acceso al Courel, para lo cual buscó una alternativa provisional, la Consellería de Infraestructuras y Movilidad, a través de la Agencia Gallega de Infraestructuras, trabajó en los últimos días en la busca de soluciones al principal problema inmediato derivado del cierre de la A-6 por el colapso del viaducto de Castro: la imposibilidad de paso de los transportes especiales y la acumulación de tráfico, mucho de el pesado, en el núcleo de Pedrafita. Ahora mismo, la opción para acceder a Galicia a través de la autovía A-52, a la que se ven obligados los transportes especiales, como los de palas y componentes eólicos, triplica los costes del viaje y multiplica el tiempo de recorrido, por lo que no se considera una alternativa viable.

 

Una de las propuestas formuladas por los técnicos de la Xunta, que es la que se considera más idónea, pasa por la construcción de un ramal de conexión entre la N-VI y la A-6, de modo que se pueda volver a la autovía tras pasar el viaducto de Castro y antes de los túneles de Pedrafita. De este modo se reduciría el trecho de tránsito por la nacional evitando, además, las molestias por el paso del tráfico por la travesía y permitiendo la circulación de los transportes especiales. Ante la posibilidad de que un transporte especial se averiase en la N-VI en un punto que bloqueara la circulación, el tráfico se podría desviar por la antigua N-VI. El coste estimado de esta alternativa ronda los 1,4 M€ y se estima que podría estar operativa en un plazo de 3 meses.

 

La segunda alternativa consiste en la ejecución de una variante en Pedrafita, de manera que los transportes especiales puedan transitar por ella y no atascar la nacional en caso de avería. Con esta solución se evitaría el paso por la parte más poblada de Pedrafita, aunque tiene la desventaja de que no se aprovechan los túneles de la autovía. Esta opción tendría un menor coste, estimado en 0,15 M€, y también menos plazo de ejecución, al aprovechar los viarios existentes.

 

La tercera propuesta, de construcción sencilla y con una inversión mínima que mismo podría ser asumido con la conservación común, consiste en habilitar en doble sentido de circulación el ramal de salida de la A-6 dirección Galicia, de modo que los vehículos se puedan reincorporar a la autovía antes de los túneles de Pedrafita, y viable también para los transportes especiales.

 

Con esta solución, se podría habilitar el tráfico normal de vehículos, lo que beneficiaría al núcleo de Pedrafita, haciendo que únicamente fueran los transportes especiales los que pasaran por la travesía, que podría ser en la madrugada. En estos momentos, y aunque es posible que los transportes especiales atraviesen la travesía de Pedrafita, no está permitido ante el temor de una posible contingencia al no haber alternativa de tráfico.

 

En las tres opciones valoradas por la Xunta hay un trecho de la N-VI que deberá ser empleado por los transportes especiales. Ante la posibilidad de un eventual bloqueo por una avería, se podría desviar la circulación por la antigua N-VI, a la que se puede acceder desde la A-6, antes del viaducto del Castro y que conecta con la glorieta de entrada a Pedrafita.

 

Aunque la primera alternativa se considera a más idónea, mientras se ejecuta, la Xunta estima oportuno habilitar de manera provisional el ramal de salida a Pedrafita desde la A-6 sentido Galicia para los 2 sentidos de circulación, que recoge la tercera de las alternativas propuestas.

 

Esta misma mañana, el director de la Agencia Gallega de Infraestructuras dio traslado de este estudio de movilidad realizado por la Xunta al director general de Carreteras del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana con la voluntad de contribuir la que se agilice la toma de decisiones y a la adopción de soluciones viables ante la situación derivada del colapso del viaducto del Castro que mantiene cerrada la A-6 en ese punto desde el pasado 7 de junio.

Fecha de actualización: 23/06/2022