Un convenio entre la Xunta y el Ministerio de Defensa permitirá a 150 trabajadores del sector de la vigilancia y seguridad privada acreditar su experiencia profesional

Participarán en una fase de asesoramiento entre la segunda quincena de julio y finales de septiembre y en octubre tendrán lugar las pruebas de evaluación que deberán superarse para obtener la acreditación

Más de un millar de personas se inscribieron en la 13ª convocatoria de este procedimiento que incluye la acreditación oficial con validez en todo el Estado de un total de 11 cualificaciones profesionales, de las que son novedad las de vigilancia y seguridad privada e instrucción en yoga

El objetivo de la iniciativa, que desarrolla la Xunta desde 2011, es facilitar la empleabilidad de los gallegos y gallegas, en especial de los colectivos que carecen de una cualificación reconocida

Santiago de Compostela, 5 de julio de 2020

Un total de 150 trabajadores del sector de la vigilancia y seguridad privada podrán acreditar este año su experiencia laboral a través del procedimiento de reconocimiento de las competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral en determinadas cualificaciones profesionales (REXP). Estas 150 personas desarrollarán una fase de asesoramiento entre la segunda quincena de julio y finales de septiembre y en octubre realizarán las pruebas de evaluación que tendrán que superar para obtener la acreditación.

El reconocimiento de la experiencia laboral en el sector de la vigilancia y seguridad se llevará a cabo en ejecución de un convenio de colaboración firmado entre el Ministerio de Defensa y la Consellería de Economía, Empleo e Industria, a través de la Dirección General de Orientación y Promoción Laboral, que dirige Pablo Casal.

En la actualidad está en marcha a 13ª convocatoria de la REXP, una iniciativa que la Xunta convoca desde el año 2011. Desde entonces, en las 12 ediciones ya finalizadas, se convocaron un total de 17.761 plazas con resultados muy satisfactorios: cerca de un 95% obtuvieron una acreditación.

En esta edición que está en marcha, se incluyeron 11 cualificaciones profesionales a demanda de los sectores productivos, entre las que destacan dos novedosas: la de vigilancia y seguridad privada y la de instrucción de yoga. Las nueve restantes son: atención sociosanitaria a personas dependientes en el domicilio; en instituciones; servicios para el control de plagas; socorrismo acuático en instalaciones; en espacios acuáticos naturales; extinción de incendios y salvamento; operaciones de vigilancia y extinción de incendios forestales y apoyo a contingencias en medio natural y rural; docencia de la formación para el empleo; y confección y mantenimiento de artes y aparatos.

Están inscritos más de un millar de gallegos y gallegas que tendrán que llevar a cabo una fase de asesoramiento y evaluación para poder obtener la acreditación. Para llevar a cabo estas fases, la Xunta cuenta con asesores y evaluadores habilitados para este procedimiento y con diversas sedes repartidas en las cuatro provincias gallegas. En total, trabajan en este ámbito 381 expertos como personal asesor y 408 evaluadores.

El objetivo de este procedimiento para reconocer la experiencia profesional es facilitarles a los gallegos y gallegas su inserción en el mercado de trabajo, especialmente a aquellos colectivos que carecen de una cualificación reconocida, a aquellos trabajadores que no pudieron formarse pero adquirieron todas sus competencias profesionales en el propio puesto de trabajo a través de la práctica, de la experiencia profesional y de vías no formales de formación. La falta de acreditación puede convertirse en un obstáculo para la integración laboral y promoción profesional de estos trabajadores y, por eso, se puso en marcha este procedimiento.

Las ventajas que acerca a los trabajadores y trabajadoras son la obtención de una acreditación oficial con validez en todo el territorio del Estado, el fomento de la movilidad en el mercado de trabajo, el incremento de las posibilidades de encontrar un trabajo y la mejora de su calificación profesional.

En definitiva, de lo que se trata es de dar respuesta a las necesidades de cualificación de los trabajadores y trabajadoras de determinados sectores profesionales y productivos, de determinadas empresas o de colectivos que les permita su empleabilidad y promoción profesional.