El director general de Defensa del Monte presidió en el Pazo de Quián, en Sergude (Boqueixón), la reunión del Comité de Coordinación Policial Antiincendios

La Xunta valora el refuerzo que supone la incorporación del Ejército a las tareas de vigilancia, persecución y disuasión de los incendiarios

De este modo, las fuerzas armadas se suman a los trabajos que llevan a cabo la Xunta y los Cuerpos de Seguridad del Estado

El Gobierno gallego recuerda que en estas labores participan unos 7.000 profesionales, apoyados por 120 cámaras, 360 motobombas, una treintena de medios aéreos y drones que conforman el grueso del dispositivo contra los fuegos forestales

La Administración autonómica apela a la colaboración ciudadana para intensificar la presión sobre los incendiarios y destaca que este esfuerzo está dando resultados, con la reciente puesta a disposición judicial de dos presuntos delincuentes

Boqueixón (A Coruña), 21 de agosto de 2020

El director general de Defensa del Monte, Tomás Fernández-Couto, presidió esta mañana en el Pazo de Quián, en Sergude (Boqueixón) una nueva reunión del Comité de Coordinación Policial Antiincendios. Este órgano tiene como principal finalidad reforzar la colaboración entre la Xunta, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que operan en Galicia y las Fuerzas Armadas para vigilar, perseguir y disuadir la actividad incendiaria.

Según explicó el director general, el Comité evaluó la reciente incorporación del Ejército, a través de la Operación Centinela, a estas tareas, mediante un despliegue de 27 patrullas militares por el territorio gallego, prestando especial atención a aquellas zonas con mayor actividad incendiaria. En este sentido, Fernández-Couto destacó que la presencia del Ejército en el monte “es un factor fundamental de vigilancia y disuasión de esa actividad delictiva”, algo que constituye una prioridad para la Xunta, aseveró.

En esta misma línea, el titular de Defensa del Monte señaló que el Gobierno gallego mantiene “la guardia alta”, intensificando el control sobre los montes con medios humanos y materiales, a través de un dispositivo que ronda los 7.000 efectivos movilizados, contabilizando tanto los medios de la propia Xunta como los de los ayuntamientos, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Ministerio de Defensa, etc.

Despliegue material

Tomás Fernández-Couto dijo también que todo este esfuerzo está apoyado, además, en un “importante despliegue material y técnico”. Así, recordó que están desplegadas en los diferentes distritos forestales un total de 360 motobombas, así como una treintena de medios aéreos, a los que se suman los aparatos no tripulados (drones). A mayores, existen 120 cámaras que vigilan los montes y que permiten localizar comportamientos sospechosos y también hacer un seguimiento de la evolución de los incendios. Con ellas está monitorizado alrededor del 60% del territorio gallego.

El director general apeló una vez más a la colaboración ciudadana en la lucha contra los incendios, una cooperación que -dijo- la Xunta facilita mediante diferentes vías, entre ellas el teléfono específico para alertar de un incendio, el 085, y el número anónimo, confidencial y gratuito para denunciar actividades incendiarias: 900 815 085.

Fernández-Couto advirtió que toda esta labor de las administraciones públicas y de la ciudadanía está dando resultados positivos, como la puesta a disposición judicial de dos presuntos incendiarios en los últimos días, y concluyó que “estamos vigilantes y muy atentos a lo que pasa nos nuestros montes y seremos implacables de cara a frenar a los incendiarios y ponerlos a disposición judicial”. “Que nadie se lleve a engaño: tenemos los ojos puestos sobre nuestra riqueza forestal y vamos a seguir siendo contundentes en la lucha contra los delincuentes que la ponen en riesgo, así como a las personas y a los bienes”, remarcó.

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C. del Medio Rural