Inspectores ambientales de la Xunta constatan el estado de abandono del punto limpio de Os Penedos, en el ayuntamiento de Monfero
A raíz del expediente sancionador abierto el año pasado por la acumulación incontrolada de residuos en esta zona, la Consellería de Medio Ambiente acaba de realizar una inspección para verificar si el Gobierno local restauró la situación
El departamento autonómico valorará imponer multas coercitivas al ayuntamiento para obligarlo a ejecutar las medidas impuestas y devolver el lugar a su estado original
Inspectores ambientales de la Xunta de Galicia realizaron una reciente visita al punto limpio del Ayuntamiento de Monfero, localizado en el lugar de Os Penedos, durante la que pudieron constatar el estado de abandono en el que se encuentran actualmente estas instalaciones municipales, en las que se se acopian residuos de todo tipo de forma desordenada y sin clasificar.
El año pasado la Dirección General de Calidad Ambiental y Cambio Climático (DXCACC) interpuso un procedimiento sancionador contra el Gobierno municipal por la comisión de una infracción tipificada cómo grave en la Ley 22/2011 de 28 de julio de residuos y suelos contaminados. La resolución, además, imponía al ayuntamiento a deber de reponer la situación alterada y devolver el lugar a su estado originario.
A raíz del dicho expediente, la Consellería de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda ordenó girar inspección al punto limpio para verificar si las irregularidades y deficiencias constatadas en su día habían sido corregidas. Sin embargo, durante su reciente visita, los inspectores de la DXCACC comprobaron que el consistorio ignoró todas las indicaciones realizadas en la resolución del procedimiento sancionador y que continúan acopiándose residuos de todo tipo tanto fuera como dentro de la propia instalación.
Por este motivo, el departamento autonómico estudiará, en el marco del mismo procedimiento, la posibilidad de imponer multas coercitivas al Ayuntamiento de Monfero con el fin de forzar la ejecución de las medidas ordenadas en su día y garantizar que la zona en la que se localiza el punto limpio vuelva finalmente a su estado originario.
Sanción inicial de 9.000 euros
Hace falta recordar que el expediente administrativo tramitado por la DXCACC se había resuelto con una sanción de 9.001 euros al Ayuntamiento de Monfero por la creación de un supuesto punto limpio en Os Penedos-San Fiz de Monfero, sin contar con la pertinente autorización de la Consellería de Medio Ambiente, ni realizar gestión o control alguno del mismo. En la resolución se concluía que el Ayuntamiento estaba incumpliendo las normas de almacenamiento y etiquetado de residuos, derivando en una escombrera no autorizado de residuos peligrosos y no peligrosos mezclados, lo que estaba provocando lixiviados.
La resolución sancionadora imponía también al Gobierno local a deber de acometer la reposición y la restauración de la zona (próxima al Parque Natural de las Fragas do Eume) a su estado anterior a la comisión de la infracción, debiendo el ente local justificar la completa retirada de los residuos vertidos en el lugar y su entrega a un gestor autorizado.
Transcurrido ya un plazo prudencial para que el ente local pudiera dar cumplimiento al deber de reposición, el pasado 17 de septiembre inspectores ambientales de la CMATV acudieron al supuesto punto limpio, comprobando que el estado del mismo empeoró sensiblemente desde el año pasado por la presencia sobre el terreno de todo tipo de material desperdigado y sin clasificar (residuos de construcción y demolición, aparatos eléctricos, menaje doméstico de todo tipo, redes de pesca, vidrio, madera y mismo contenedores municipales volcados y con su contenido desperdigado), incrementando tanto el volumen de residuos como las áreas afectadas.
Tampoco existe constancia documental de la entrega de residuos a un gestor autorizado y actualmente la valla perimétrica que rodea la instalación está roto, lo que permite el acceso libre al mismo y el rebordamiento de residuos hacia el exterior del recinto. El aspecto sucio y desordenado que presenta el lugar, según refleja el acta de inspección, transmite la impresión de que se trata “de una escombrera incontrolada más que de un punto limpio”.