La conselleira de Infraestructuras y Movilidad visitó el embalse de Portodemouros, en Vila de Cruces, una de las presas hidroeléctricas de la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa
Ethel Vázquez destaca que los embalses hidroeléctricos de responsabilidad de la Xunta superan el 66% y que la normativa impide bajadas desmesuradas de los niveles
Vázquez Mourelle subraya la buena situación de los 11 embalses para el aprovechamiento hidroeléctrico de competencia de la Xunta, como el de Portodemouros al 62,4% de su capacidad, frente al 13 o el 15% de ciertos embalses de Miño-Sil, de responsabilidad estatal
Explica que el control estricto de la Xunta y el establecimiento de niveles mínimos permite compatibilizar el aprovechamiento hidroeléctrico con el abastecimiento y la preservación de los valores ambientales
Remarca que “dejar bajar del 20% es irresponsable, porque aún queda mucho para que las aportaciones vuelvan a ser continuas y hay que garantizar el abastecimiento y el caudal ecológico, para preservar la flora y fauna”
Insta al Gobierno central a ejercer un control estricto en presas como las de Portas, Cenza, Salas o Belesar, pues los niveles actuales no son habituales para esta época
La conselleira de Infraestructuras y Movilidad, Ethel Vázquez, destaca que los embalses hidroeléctricos de responsabilidad de la Xunta superan el 66% y que la normativa impide bajadas desmesuradas de los niveles.
Vázquez Mourelle visitó hoy el embalse de Portodemouros, en Vila de Cruces, una de las presas hidroeléctricas de la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa, de responsabilidad de la Xunta.
Manifestó la preocupación por la drástica bajada del nivel de ciertos embalses de la Demarcación Hidrográfica Miño-Sil, de competencia estatal, pues son presas de abastecimiento y de aprovechamiento hidroeléctrico con un descenso muy acusado de sus volúmenes de ocupación.
Subrayó que la situación de los 11 embalses existentes para el aprovechamiento hidroeléctrico de competencia de la Xunta es buena, ya que se encuentran muy por encima de los de la cuenca estatal del Miño-Sil.
Puso como ejemplo el embalse de Portodemouros, que está al 62,4% de su capacidad, por lo tanto, superando esos datos alarmantes del 13 o el 15% que registran determinados embalses de Miño-Sil. De hecho, la media de los embalses hidroeléctricos de responsabilidad de la Xunta, de Galicia-Costa, se sitúa al 66%, mientras que el nivel medio del conjunto de embalses de Galicia-Costa, contando abastecimiento y hidroeléctricos, es del 68%.
Explicó que esta buena situación en los embalses de titularidad autonómica es posible gracias a mecanismos de control estrictos para garantizar que el aprovechamiento hidroeléctrico sea compatible con el abastecimiento y con la preservación de los valores ambientales y el cuidado de los ríos.
Señaló que en todos los embalses de Galicia-Costa hay fijado, de forma general, un nivel mínimo de explotación, a efectos de proteger la fauna que habita en esas masas de agua y también para mantener una reserva mínima a los efectos de garantizar los caudales ecológicos mínimos establecidos.
Se trata de niveles que se fijan en la tramitación de las normas de explotación de las distintas presas, así como en las Comisiones de Desaguamiento de Embalses, que tienen un carácter semestral.
La Xunta, en los embalses, establece un nivel mínimo del 20%, pero garantizando en todo momento el caudal ecológico, y antes de llegar a esa cifra, debe haber autorizaciones previas con antelación para ir disminuyendo poco a poco ese nivel.
La conselleira apuntó que “dejar bajar de ese 20% es irresponsable, porque aún queda mucho para que las aportaciones a los embalses vuelvan a ser continuas y en ese tiempo hay que garantizar el abastecimiento y el caudal ecológico, para preservar la flora y fauna”.
Instó al Gobierno central, responsable de los aprovechamientos hidroeléctricos más potentes de Galicia, a ejercer una labor de vigilancia y control estricto, ya que los niveles de agua embalsada en las presas de Portas, Cenza, Salas o Belesar no son los habituales para esta época del año.
Destacó que el Ministerio para la Transición Ecológica debería haber previsto estos casos y fijar niveles mínimos de ocupación para las hidroeléctricas y para evitar bajadas desmesuradas de nivel como las presentes.
Recordó que esta situación llevó ya a la Consellería de Medio Ambiente a ordenar inspecciones periódicas, con sus agentes, en esas zonas con el fin de hacer un seguimiento continuo sobre la flora y fauna y verificar que se respeta el caudal ecológico establecido.
Esas inspecciones, por el momento, no constataron afecciones sobre la biodiversidad. Se continuará con ese labor de control por parte de la Xunta mientras se considere preciso.