El vicepresidente económico y conselleiro de Economía, Empresa e Innovación, Francisco Conde, respondió hoy en el Pleno a varias preguntas de los grupos
Conde advierte de que la solución en Alcoa solo será posible si existe una implicación real y efectiva del Gobierno y la empresa
Vuelve a insistir en que sin un precio eléctrico competitivo será imposible encontrar un comprador viable para Alcoa porque carece del escenario energético necesario para presentar sus ofertas
Considera necesario que el Gobierno active “todos los mecanismos y herramientas que tiene a su alcance para afrontar la venta de Alcoa con seguridad, incluida la intervención temporal a través de la Sepi”
Subraya que la decisión del Tribunal Supremo de confirmar la nulidad del Expediente de Reglamento de Empleo (ERE) que Alcoa quería aplicar es una buena noticia para la comarca de A Mariña y para Galicia
El vicepresidente económico y conselleiro de Economía, Empresa e Innovación, Francisco Conde, reiteró hoy que no habrá una solución posible para la planta de Alcoa en San Cibrao hasta que exista una implicación real y efectiva por parte del Gobierno y de la propia empresa.
En respuesta a una pregunta parlamentaria, Conde volvió a insistir en que sin un precio eléctrico competitivo será imposible encontrar un comprador viable porque carece del escenario energético óptimo para presentar sus ofertas. Por eso subrayó que es necesario que el Gobierno active “todos los mecanismos y herramientas que tiene a su alcance para afrontar la venta de Alcoa con seguridad, incluida la intervención temporal a través de la Sepi”.
El vicepresidente económico subrayó que la decisión del Tribunal Supremo de confirmar la nulidad del Expediente de Reglamento de Empleo (ERE) que Alcoa quería aplicar es una buena noticia para la comarca de A Mariña y para Galicia. Sobre todo, precisó, para el conjunto de trabajadores que, junto al Gobierno gallego, defendieron siempre el mantenimiento de la actividad de la única planta de aluminio primario que queda en España.
Conde reiteró que, no obstante, no se garantizará la estabilidad de la industria electrointensiva —que ya advierte de que muchas plantas están reduciendo la producción—, mientras que el Gobierno central no haga caso a esta situación y tome medidas contundentes para rebajar el precio de la electricidad.
La política energética del Gobierno, abundó, está poniendo en peligro la supervivencia de sectores concretos como la gran industria hiperelectrointensiva. Por eso, subrayó que es hora de que el Gobierno escuche a la industria y colabore ofreciendo confianza al tejido empresarial; aportando fondos Next Generation con la máxima transparencia y en cogobernanza con las comunidades autónomas y evitando políticas que pongan en peligro las instalaciones existentes.