La conselleira del Mar participó por videoconferencia en el Consello Consultivo de Política Pesquera para Asuntos Comunitarios
Galicia entrega argumentos al Gobierno central para defender mejoras en una propuesta de cuotas para 2022 que pone en riesgo casi 400 empleos en la comunidad
El Ejecutivo gallego ya remitió al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y al Gobierno andaluz un informe elaborado por la Universidad de Santiago de Compostela que calcula el impacto socioeconómico que tendrían en la flota gallega los recortes de las posibilidades de captura sugeridos para la merluza, el jurel y el rape
La rebaja de los Totales Admisibles de Captura y cuotas de los últimos años amenaza más de 700 empleos desde 2019 y 70 millones de euros de facturación del sector, de los que la mitad se perderían el próximo año
Los mayores perjuicios corresponden a la flota que captura la merluza, con caídas de la facturación de cerca de 60 millones de euros y la pérdida de alrededor de medio millar de empleos a pesar de ser de las flotas más especializadas y selectivas
El segmento de flota más afectado en el caso del jurel es el cerco, con los puertos de Portosín, Malpica y Camariñas como los más perjudicados, y en el caso del rape el impacto afectaría principalmente a la flota arrastrera de Vigo
Galicia ya entregó esta evaluación socioeconómica a la Comisión Europea y espera que sea tenido en cuenta en el Consejo de Ministros de Pesca de la UE del próximo domingo y del lunes para que en la fijación de los TAC y cuotas se tengan en cuenta tanto los aspectos medioambientales como los económicos y sociales
La conselleira del Mar, Rosa Quintana, participó hoy por videoconferencia en el Consello Consultivo de Política Pesquera para Asuntos Comunitarios preparatorio del Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea que comienza el domingo y en el que se negociarán los Totales Admisibles de Capturas (TAC) y cuotas en aguas comunitarias para 2022. En el, la titular de Mar expuso la preocupación de Galicia ante una propuesta de recorte en las posibilidades de pesca de algunas especies que ponen en riesgo alrededor de 400 empleos en la comunidad, una amenaza que, sumada a las rebajas de años anteriores, afecta a más de 700 puestos de trabajo.
La representante de la Xunta trasladó al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación los resultados de un informe encargado por el Ejecutivo gallego a la Universidad de Santiago de Compostela que revela que los recortes propuestos por los científicos y por la Comisión Europea para la merluza, el jurel y el rape producirían una caída en la facturación de la flota gallega de casi 34 millones de euros solo en 2022, una cifra que subiría hasta más de 70 millones en el acumulado desde el año 2019. Además, el Gobierno gallego entregó al andaluz -que ostenta la representación de las comunidades autónomas en el próximo Consejo de Ministros- este mismo documento para que lo sume al trabajo conjunto realizado con el Gobierno central en la defensa de los intereses del sector delante de la Comisión Europea.
La conselleira del Mar lamentó que en la fijación de las cuotas de captura el Ejecutivo comunitario suele tener en cuenta únicamente los aspectos biológicos de las especies, y no los socioeconómicos, a pesar de que la Política Pesquería Común (PPC) establece la necesidad de que haya un equilibrio entre los tres ámbitos. Este estudio socioeconómico de la USC, explicó Rosa Quintana, realiza esa estimación, por lo que instó tanto al Gobierno central como al andaluz a trabajar con el objetivo de suavizar y mejorar las propuestas de la Comisión Europea y evitar el impacto que pueden tener tanto en la flota gallega como en las de otras comunidades.
El informe entregado por la Xunta tanto al Ejecutivo del Estado como a Andalucía -y a la directora general de Asuntos Marítimos y Pesca (DG MARE), Charlina Vitcheva, en una reunión mantenida el pasado 30 de noviembre- de cara a las negociaciones del domingo y del lunes en Bruselas, muestra que el mayor impacto se corresponde con la flota dedicada a la captura de merluza, que vería como su facturación caería en más de 23 millones de euros en 2022 con la actual propuesta de posibilidades de pesca. Con los recortes en años anteriores, las pérdidas de ingresos desde 2019 ascenderían la cerca de 60 millones de euros y la destrucción de empleo rondaría los 500 puestos de trabajo, de los que más de 200 serían el próximo año.
La titular de Mar lamentó además que las flotas más especializadas y selectivas son las más vulnerables la estas bajadas en las cuotas, pues tienen una mayor dependencia de los recursos que capturan. En el caso de la merluza, las más afectadas serían las de palangre y los volanteros del Cantábrico Noroeste mientras que los puertos más perjudicados serían los de Celeiro y Burela, donde el 71% y el 42% respectivamente de sus descargas se corresponden con esta especie.
Jurel y rape
Mientras, en el caso del jurel, la propuesta de TAC y cuotas para 2022 reduciría los ingresos de la flota que captura esta especie en casi 8 millones de euros respecto a 2021 y en 7,3 millones en relación con 2019 -pues hubo años con incrementos de cuotas- mientras que los empleos destruidos ascenderían a 126 solo en el próximo ejercicio y 112 en el acumulado desde 2019. En cuanto a la flota más afectada, sería la de cerco, con mayor impacto en los puertos de Portosín, Malpica y Camariñas, donde el jurel concentra más del 60% de las ventas.
La propuesta para el rape, subrayó Rosa Quintana, implicaría un descenso en la facturación de la flota que captura esta especie de 2,6 millones de euros en 2022, una cifra que sube hasta los 3,5 millones se se tienen en cuenta los recortes en las posibilidades de pesca aplicados desde 2019. En materia de empleo ese impacto sería de medio ciento de puestos de trabajo solo el próximo año y de más de un ciento en el acumulado. En lo referente a los segmentos de flota y a los puertos más afectados, los perjuicios estarían muy concentrados en la flota arrastrera de Vigo pues esta especie aporta más del 23% de sus descargas y el 36% de su facturación.
La conselleira del Mar finalizó destacando que en las decisiones sobre el sector pesquero deben tenerse en cuenta tanto los aspectos medioambientales como los económicos y sociales. En este sentido, recordó que medidas como los recortes de cuotas tienen un importante impacto tanto en el sector pesquero gallego como en el conjunto de Galicia pues 64 de las 81 ramas de actividad de la economía gallega están vinculadas con el ámbito marítimo-pesquero.