La conselleira de Infraestructuras y Movilidad, Ethel Vázquez, intervino hoy en el Parlamento

La Xunta solicita a la confederación Miño-Sil el inicio de la tramitación ambiental para evaluar la viabilidad de las medidas propuestas para el abastecimiento a Vigo y su declaración de interés general del Estado

Vázquez Mourelle indica que la Confederación Miño-Sil debe analizar de forma objetiva y rigurosa la viabilidad ambiental de las obras previstas en el estudio de alternativas

Adelanta que el bombeo del Verdugo al Oitavén no acercaría suficiente volumen de agua en épocas de escasez, en las que ambos ríos quedarían reducidos al caudal ecológico

Asegura que la Xunta no apoyará ninguna actuación que no cuente con el imprescindible aval ambiental

Recuerda que el abastecimiento a Vigo y al sur de la provincia actualmente está garantizado y de lo que se trata es de procurar soluciones en el horizonte del año 2070

La realización del estudio de alternativas fue propuesta en 2018 por la Xunta, y acredita la postura del Gobierno gallego que apuntaba a que el principal problema del abastecimiento a Vigo era la potabilizadora del Casal gestionada por el Ayuntamiento
 

Santiago de Compostela, 27 de abril de 2022.-

La Xunta solicitó ya a la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil el inicio de la tramitación ambiental para evaluar la viabilidad de las medidas propuestas para el abastecimiento a Vigo y su declaración como actuación de interés general del Estado.

 

La conselleira de Infraestructuras y Movilidad, Ethel Vázquez, indicó en el Parlamento que la Confederación Miño-Sil, como autora del estudio de alternativas, debe evaluar de forma objetiva y rigurosa la viabilidad ambiental de las intervenciones que prevé ese documento.

 

Entre otras medidas, figuran el bombeo del río Verdugo al río Oitavén,  una nueva presa aguas arriba de esta, el bombeo desde el Miño hasta el embalse de Zamáns, duplicar la sección del túnel de Amoedo o conectar al sistema las traídas de Nigrán, Gondomar y Baiona.

 
Adelantó que para la Xunta el bombeo del Verdugo al Oitavén ni es necesario ni aportación soluciones.
 

Precisó que esta actuación llevaría aparejado un mayor gasto energético y no acercaría suficiente volumen de agua en momentos de escasez, máxime toda vez que la cuenca de los dos ríos ya es muy limitada en circunstancias normales.

 

Concretó que esta actuación también puede resultar incompatible con el Plan Hidrológico de Galicia-Costa, pues en episodios de sequía el volumen de agua de ambos ríos queda reducido al caudal ecológico.

 

Remarcó que la Xunta no apoyará ni esta ni ninguna otra actuación que no cuente con el imprescindible aval ambiental. 

 

Remarcó que actualmente el abastecimiento a Vigo y al sur de la provincia está garantizado y de lo que se trata es acercar soluciones que resuelvan cualquier problema de abastecimiento futuro, en el año horizonte de 2070.

 

Estudio de alternativas

La responsable de Infraestructuras recordó que la realización de este estudio de alternativas en el que se ponderaron todas las posibilidades para blindar el abastecimiento fue propuesta en 2018 por la Xunta.

 

La iniciativa de la Xunta fue aceptada por el Ayuntamiento de Vigo y por el Ministerio para la Transición Ecológica y, a partes iguales entre las tres administraciones, se acordó financiar la realización del estudio, cuya ejecución fue asumida por la Confederación Miño-Sil.

 

Ethel Vázquez subrayó que el informe indica que la Xunta estaba en lo cierto al mostrarse convencida de que el principal problema del abastecimiento a Vigo era su potabilizadora del Casal, gestionada por el Ayuntamiento.

 

Por lo tanto, incidió en que las obras de modernización de la potabilizadora municipal, que el Ayuntamiento negó durante años pero que inició finalmente el pasado mes de octubre, son imprescindibles para garantizar la calidad del agua.

 

Lamentó el tiempo perdido, ya que en el año 2017, estando el embalse de Eiras al 37%, es decir, con un volumen de agua nada desdeñable, el abastecimiento a la población estaba en riesgo porque la potabilizadora no podía garantizar su calidad.

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