La Xunta ultima la musealización de la Galería que atraviesa la Muralla en el entorno de la Puerta del Bispo Odoario
El delegado territorial de Lugo, Javier Arias, explicó que se están instalando las barandillas, la iluminación y los paneles expositivos, y acondicionando la zona exterior de las excavaciones
Lugo, 12 de julio de 2022
La Consellería de Cultura, Educación, Formación Profesional y Universidades está finalizando los trabajos de musealización de la galería que atraviesa la Muralla romana cerca del Cubo VI, en las cercanías de la puerta del Bispo Odoario, y otros elementos, como una balsa rectangular que discurre paralela al monumento.
El delegado territorial de la Xunta en Lugo, Javier Arias, visitó los trabajos, que se prevé completar en el plazo de un mes. La inversión total alcanza los 78.780 euros -68.350 de la obra más los presupuestos de la dirección de obra y la redacción del proyecto-.
Arias explicó que se están instalando las barandillas y paneles expositivos así como la iluminación, y próximamente se acondicionará el jardín exterior, donde se realizaron excavaciones para ahondar en el estudio de las canalizaciones.
Se mantiene la hipótesis de que el conjunto había formado parte de unas instalaciones más amplias dedicadas a la producción de curtidos, aunque para conocer la interpretación de los restos hace falta esperar a que finalicen las intervenciones y se completen los estudios derivados de las mismas. Las nuevas excavaciones confirman canalizaciones del siglo XVI -aunque se cree que pudieron existir construcciones previas- que posteriormente se reaprovecharon y extendieron a la hora de planificar la red de saneamiento de la ciudad.
La intervención sirvió para ampliar la comprensión de la ciudad durante las épocas alto imperial y bajo imperial, las diferentes infraestructuras y conexiones que existían y en cada momento, como la calle o intervallum junto a la Muralla, la evolución histórica durante la época medieval y moderna o el plano hidráulico de la ciudad romana.
Antecedentes
El túnel que atraviesa la Muralla fue encontrado durante las obras de rehabilitación del Cubo VI en el año 2016, y la Xunta decidió ampliar las excavaciones arqueológicas con miras a su puesta en valor. El análisis de los morteros determinó que había elementos originales romanos y otros que pertenecian al segundo cuarto del siglo XVI, y se encontraron entre los escombros restos de cueros, cortezas de madera y revestimiento de alquitrán que reforzaban la teoría de la curtiduría.
Fue preciso solicitar la colaboración del ayuntamiento para modificar la red de saneamiento y liberar el acceso a la boquilla del pasadizo antes de acometer esta nueva actuación.
Segundo recoge el proyecto de la intervención, los curtidores se agrupaban en el Burgo Viejo de Lugo, en torno al macelo o matadero y A Tinería, donde estaban las tinas o pilos de curtir, y tenían su casa gremial en la Rúa Nova. Esta artesanía de curtidos -ya implantada en la edad media- de pieles de vacuno y caprino, era la industria más importante tanto por su número de artesanos como por su valor económico.