La directora general de Desarrollo Pesquero, Marta Villaverde, comparece en la Comisión 8ª, Pesca y Marisqueo del Parlamento de Galicia
La Xunta lleva movilizados más de 50 millones de euros en acciones e inversiones dirigidas a la recuperación de la actividad marisquera
Villaverde destaca la apuesta del Gobierno gallego por la investigación mediante lo refuerzo de la financiación proyectos de mejora de la resiliencia de la producción marisquera que supera los 4 millones de euros
También puso en valor a actuación de la Xunta, utilizando todos los recursos disponibles en apoyo al sector, frente a la nula implicación del Gobierno central que impidió habilitar ayudas específicas ante el episodio de elevada mortandad de bivalvos del año pasado
Defendió el Plan de Competitividad y Sostenibilidad del Marisqueo en Galicia, diseñado junto al sector, como instrumento más eficaz para dar respuesta a las necesidades de los profesionales y abordar la regeneración de los bancos marisqueros
Santiago de Compostela, 17 de septiembre de 2024
La Xunta de Galicia lleva puestos a disposición del sector más de 50 millones de euros para el desarrollo de medidas de apoyo a los profesionales afectados por la paralización de la actividad extractiva, en medidas de apoyo a la conservación y restauración de la biodiversidad y de los ecosistemas marinos y a la mejora de las zonas de producción. Así lo explicó la directora general de Desarrollo Pesquero de la Consellería del Mar, Marta Villaverde, en su comparecencia en la Comisión 8ª del Parlamento sobre las actuaciones y valoración del ejercicio de las competencias de la Xunta en materia de marisqueo.
La directora general señaló que la situación actual se debe la un acontecimiento excepcional y sin precedentes en el marco de una evolución cíclica y decenal de la producción de moluscos bivalvos en Galicia en la que se sitúan los registros máximos y mínimos segundo la serie histórica disponible en el portal de Pesca de Galicia. El Gobierno gallego, con el objetivo de hacer más resiliente al sector frente a estos ciclos, reforzó los recursos destinados a proyectos de investigación marina superando los 4 millones de euros.
En esta línea, esbozó las distintas líneas de trabajo que se está abordando desde organismos como el Centro de Investigaciones Marinas (CIMA), el instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar) o en la plataforma Redemar, herramienta pionera de colaboración entre los centros científicos y el sector. Una labor en la que también participan las universidades gallegas y que están ayudando a avanzar en la optimización y mejora del proceso de obtención de semilla, en la obtención de estirpes resistentes a los cambios ambientales y la enfermedades que condicionan su viabilidad o en el estudio del estados de los bancos marisqueros y los factores que influyen en su productividad.
Por otro lado contrapuso la gestión realizada por la Xunta, movilizando todos los recursos disponibles -tanto con fondos propios como comunitarios-, frente a la nula implicación del Gobierno central que impidió habilitar ayudas específicas ante el episodio elevada mortandad de bivalvos del año pasado para lo cual se solicitó la declaración de zona catastrófica.
Plan de Competitividad
La directora general defendió el Plan de Competitividad y Sostenibilidad del Marisqueo en Galicia, diseñado junto al sector, como instrumento eficaz para dar respuesta a las necesidades de los profesionales y abordar la regeneración de los bancos marisqueros. De este modo destacó que se trata de un documento vivo que cuenta con la flexibilidad precisa para adaptarse a las circunstancias de cada momento y a la información científica disponible.
También explicó que hay variables como los cambios en el clima, la temperatura del agua o la salinidad tienen efectos directos en el ecosistema y la disponibilidad de nutrientes a los que sumó la interacción entre depredadores y competidores que tienen un impacto directo en el equilibrio ecológico del banco.
Modelo gallego
Marta Villaverde subrayó que Galicia regula la actividad marisquera mediante planes de gestión que son aprobados de manera trienal que abordan la explotación de los recursos y la organización del trabajo extractivo (cuotas, vedas temporales o espaciales, tamaños mínimos,...). También incluyen los trabajos no extractivos que incluyen las labores de conservación de las condiciones de las poblaciones explotadas (traslados, sementeras, etc.) y de las condiciones del hábitat. Un modelo avalado por la Red de Seguimiento, Evaluación y Apoyo Local de la Pesca y Acuicultura de la Comisión Europea.