El conselleiro da cuenta en el Parlamento de las previsiones y líneas generales de su departamento
Villares destaca que el marisqueo solo cuenta con el apoyo de la Xunta, a través de un plan propio, dotado con 40 M€ para dar cobertura a proyectos de mejora de la resiliencia de su producción
Avanza que, en el marco de esta iniciativa con la que se movilizarán 123 M€, ya se habilitaron ayudas para los afectados por la paralización de la actividad extractiva, la mejora de sus equipaciones, formación o la restauración de la biodiversidad
Se muestra esperanzador con el nuevo escenario que se abre para la pesca y la acuicultura comunitarias con el nombramiento de un Comisario propio, y lamenta la falta de apoyo del Gobierno central que aún no declaró las rías gallegas zona catastrófica, que permitiría reforzar el apoyo del Ejecutivo gallego
Santiago de Compostela, 24 de septiembre de 2024
El conselleiro del Mar, Alfonso Villares, compareció este martes en el Parlamento de Galicia donde informó de las previsiones y líneas generales de actuación del departamento que dirige. En este sentido, el responsable autonómico trasladó el firme compromiso del Gobierno gallego con el marisqueo, de tal manera que, a pesar de ser uno de los sectores más vulnerables de la cadena mar-industria debido a los acaecimientos meteorológicos del último trimestre del año pasado, solo cuenta con el apoyo de la administración autonómica. Alfonso Villares cifró así estas ayudas en 40 millones de euros que, enmarcadas en el Plan de Competitividad y Sostenibilidad del Marisqueo en Galicia 2024-2025, dan cobertura a la mejora de la resiliencia de la producción de este sector.
Con esta iniciativa, la consellería asume la responsabilidad de afrontar la situación actual y futura en base al trabajo coordinado con los agentes implicados y de la mano del conocimiento científico; un modelo de trabajo en el que la productividad y la competitividad son el único camino hacia sostenibilidad, y que se lleva a cabo a través de la escucha de todos los eslabones de la cadena mar-industria gallega, especialmente, las cofradías gallegas y el Consejo Gallego de Pesca.
Medidas concretas
El titular de Mar detalló que se trata de un Plan abierto y siempre al servicio del sector, con el que se están movilizando más de 123 millones de euros la corto y medio plazo, procedentes tanto de los fondos propios cómo de las ayudas que vienen de Europa para recuperar la productividad de los bancos marisqueros. A este respeto, avanzó que ya se habilitaron ayudas para los mariscadores afectados por la paralización de la actividad extractiva, la mejora de sus equipaciones e infraestructuras, el apoyo a la diversificación de actividades, la formación y para contribuir a conservar y restaurar la biodiversidad y los ecosistemas marinos. En este caso, destacan las medidas destinadas a la vigilancia y protección, la asistencia técnica, así como a la regeneración de las zonas dañadas.
Silencio del Gobierno central
Frente a este apoyo de la Xunta y el silencio del Gobierno central, Alfonso Villares volvió a alzar la voz en defensa de las familias que viven del mar, pues el Ejecutivo nacional sigue sin declarar las rías de Galicia como zonas afectadas gravemente por una situación de emergencia derivada de una situación meteorológica adversa. Esta inacción, segundo explicó el conselleiro, impide que los afectados no cuenten con otras ayudas para compensar las pérdidas económicas derivadas de la mortandad severa en las poblaciones de bivalvos, cubrir la merma de sus ingresos por la baja producción inscrita en los moluscos o eximirlos de las cuotas a la Seguridad Social.
Nuevo ciclo en la UE
El responsable autonómico se mostró esperanzador con el nuevo marco político para la pesca y la acuicultura comunitarias, que viene marcado por el nombramiento de un Comisario específico de pesca. Y es que este cambio, producido luego de las elecciones de junio, garantizará y protegerá tanto el bienestar de los actores sociales que lo componen, como su autonomía estratégica, pues hasta ahora prevalecían los criterios ambientales por encima de los social y económico, poniendo en riesgo el futuro de las comunidades pesqueras. Según Villares, con este movimiento, la pesca recupera la exclusividad y será una de las batallas centrales del bloque comunitario. Así, la producción primaria de alimentos y la soberanía alimentaria, teniendo en cuenta la competitividad y no solo a sostenibilidad, la consecución de un level playing field y la necesidad de proteger los productos europeos de notable actividad de competencia desleal, especialmente en el ámbito del mar, además de una revisión de la PPC, que será la base para tener una visión del sector cara el año 2040, serán cuestiones que repercutirán en el impulso del sector.
Por su parte, desde Galicia se continuará el camino emprendido hace años con iniciativas como el Dictamen del Consejo Gallego de Pesca sobre la Estrategia de Galicia y se mantendrán nuevos contactos con las autoridades pesqueras de regiones como la Bretaña francesa, Dinamarca e Irlanda para alcanzar posicionamientos conjuntos con vista a ampliarlos la otras regiones pesqueras europeas.