La conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático comprueba en Ponteceso que el rural revive gracias a actuaciones ambientales y participativas como las de la aldea del Couto
La Xunta señala el proyecto Couto Florido como modelo de recuperación del rural con intervenciones paisajísticas, flora autóctona y dinamización social
Esta iniciativa es un ejemplo de colaboración público-privada para revitalizar de manera sostenible y resiliente el territorio de Galicia que puede#replicar en otras aldeas
El IET, junto con otras entidades, apoya esta experiencia en el marco de su Estrategia de Infraestructura Verde y de la Estrategia Gallega de Biodiversidad 2030
Ponteceso (A Coruña), 3 de septiembre de 2025
La conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático, Ángeles Vázquez, apuesta por recuperar y dinamizar el rural con experiencias como el Couto Florido, un proyecto de colaboración público-privada que impulsó intervenciones centradas en el paisaje, en la flora autóctona y en la dinamización social en una aldea de Ponteceso. Se trata de un proyecto ambiental y participativo que puede servir de ejemplo y replicar en otros pueblos gallegos.
Acompañada por diversas autoridades, la responsable autonómica participó hoy en la aldea del Couto, en un recorrido por diferentes espacios del lugar para comprobar in situ los resultados de las actuaciones realizadas desde marzo a través de esta iniciativa de recuperación y dinamización del rural. También hizo entrega de unos galardones a las personas que participaron activamente en la mejora y cuidado del paisaje, actividad final de esta experiencia de recuperación.
Ángeles Vázquez destacó que las actuaciones ambientales y participativas desarrolladas con la participación de vecinos de este lugar sirven para mostrar al resto de Galicia que "revivir las zonas del rural es posible contando con las experiencias de las personas". La conselleira apeló a "sentir orgullo" por la implicación de mucha gente, en especial de "nuestros niños", y de distintas entidades para desarrollar diferentes actividades paisajísticas, culturales y sociales.
El proyecto Couto Florido cuenta con la participación del Instituto de Estudios del Territorio (IET), a través de la aportación de 18.000 euros, y de las fundaciones Juana de Vega y Eduardo Pondal. La implicación institucional de la Xunta se enmarca en el desarrollo de las estrategias de Infraestructura Verde y de Biodiversidad 2030, que pretenden asegurar la conservación de la naturaleza, la mejora de la conectividad ecológica y la puesta en valor del patrimonio natural y paisajístico.
Para recuperar y mejorar el paisaje de la aldea del Couto, el proyecto impulsó la restauración ecológica y cultural del espacio público, implicando activamente al vecindario en el diseño y ejecución de las intervenciones. En concreto, la iniciativa apuesta por un modelo sostenible basado en soluciones naturales y culturales, reforzando la biodiversidad, la infraestructura verde y la identidad local.
La metodología de trabajo se estructuró en tres fases progresivas que combinaron la diagnosis, la intervención y el mantenimiento comunitario, garantizando así una transformación duradera y adaptada a las necesidades del vecindario. Así, el proyecto comenzó en el mes de marzo y se dividió en tres fases: Sementes, Maio florido y Colleita.
Intervenciones del proyecto
Más de 50 personas participaron en marzo en la primera acción de diagnosis de Sementes, acercando 89 propuestas vecinales de mejora paisajística. A través de una experiencia colectiva, promotores y ciudadanos identificaron valores, retos y oportunidades, así como los espacios a intervenir con este proyecto.
En los siguientes meses, técnicos paisajistas realizaron un trabajo técnico de transformación de las propuestas vecinales. De este modo, en mayo, hubo una jornada de plantación de especies autóctonas y ornamentales guiada por expertas en cultivo ecológico y prácticas de gestión sostenible, que también contó con la participación de artistas y empresas locales para otras actividades. Así, Maio florido propició la plantación de 15 especies florales autóctonas y la distribución de más de 35 jardineras de barro de Buño y madera en calles y fachadas.
La iniciativa del Couto Florido finalizó hoy con la jornada Colleita, que incluyó una ruta para conocer el resultado de las intervenciones realizadas y con la entrega de galardones en reconocimiento a las personas que colaboraron activamente en el proyecto. Así, se entregaron 10 jardineras a juego con las macetas que ya se utilizaron en la intervención del proyecto.