La conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático intervino hoy en el pleno durante lo debate a la totalidad de la norma

La Xunta subraya en el Parlamento que la futura Ley del clima convertirá Galicia en un referente capaz de ofrecer soluciones ante los retos del calentamiento global

Ángeles Vázquez considera necesaria una base legal sólida para conseguir la neutralidad climática en el horizonte de 2040, reducir las emisiones en un 75% al final de esta década, adaptar el territorio al cambio climático y generar empleo verde

Insiste en la importancia de que la primera ley que regulará en la comunidad una materia tan prioritaria como esta se apruebe desde el consenso y anima a todos los grupos parlamentarios a presentar aportaciones constructivas con el fin de enriquecerla

Tras superar esta mañana el debate a la totalidad, el texto legislativo seguirá ahora con su tramitación con la previsión de someterlo la aprobación definitiva a finales de este año

Santiago de Compostela, 14 de octubre de 2025

La Xunta destacó hoy en el pleno del Parlamento que la futura Ley del clima, la primera que regulará esta materia en la comunidad, aspira a convertir Galicia en un referente en materia de investigación e innovación climática, con capacidad para exportar soluciones frente a los grandes retos del calentamiento global.

Durante su intervención en el debate a la totalidad del proyecto legislativo, la conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático, Ángeles Vázquez, hizo hincapié en la importancia de una norma de la que destacó su complejidad, por la relevancia del asunto que aborda y sus múltiples implicaciones, y consideró también que ofrece "una oportunidad única" para que Galicia consolide su posición pionera y a la vanguardia en el ámbito de la acción climática.

A modo de ejemplo, la conselleira se refirió a los que consideró que serán los cuatro grandes retos de la norma, destacando por encima de los demás conseguir la neutralidad climática en el horizonte de 2040 -es decir, 10 años antes de lo que fija Europa-, lo que la convertirá en la primera comunidad en establecer por ley este tipo de compromiso.

Los otros tres grandes retos de la Ley del clima de Galicia, tal y como explicó la conselleira, atardecer reducir en 2030 las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 75% respecto a las de 1990, año de referencia a nivel mundial para las políticas climáticas; preparar el territorio ante los riesgos derivados del clima con nuevas herramientas de adaptación, como, por ejemplo, los llamados refugios climáticos; y promover una economía sostenible y circular que genere empleo verde y de calidad.

Con tal fin, la ley introduce con carácter general a deber de la Xunta y del sector público autonómico de integrar la perspectiva climática desde el punto de vista de la reducción de emisiones y de la adaptación a sus efectos en la elaboración de los planes y programas sectoriales, en la preparación de contratos públicos cuando corresponda y en las convocatorias de subvenciones con un posible impacto nos objetivos de neutralidad climática de Galicia.

Para avanzar en las metas que se marca la propia ley, se prevén tres instrumentos de acción: la Estrategia Gallega de Cambio Climático, en la que se fijó por primera vez el compromiso de una Galicia climaticamente neutra; los Planes regionales integrados de acción climática, que marcan la hoja de ruta y las medidas concretas a adoptar cada cinco años para cumplir los objetivos de la Estrategia; y los Planes de acción local por el clima, que la ley fija cómo obligatorios para ayuntamientos de más de 20.000 habitantes.

El texto normativo también regula el desarrollo de instrumentos económicos clave para garantizar que el dinero público se ponga al servicio de la lucha contra el cambio climático e incentivar a la vez al sector privado a implicarse y avanzar en este ámbito. Hace falta citar, en particular, el impulso progresivo de la contratación pública verde; la consideración de la perspectiva climática en la elaboración de los presupuestos de la Xunta; la puesta en marcha del primero mercado voluntario de créditos de carbono, cuyo decreto fue aprobado en el mes de septiembre; y la promoción de una fiscalidad verde en lugar de crear nuevos impuestos.

Además, se reforzarán las redes de observación y control meteorológicas y de calidad del aire así como los servicios públicos para la gestión de los riesgos derivados del cambio climático para disponer de más datos y mejorar la capacidad de previsión y respuesta ante fenómenos extremos. En este sentido, la conselleira incidió en que la futura ley servirá de marco para abordar con el Estado que Galicia pueda emitir sus propios avisos meteorológicos en aras de una mejor coordinación entre los sistemas gallego y estatal.

Por último, partiendo de la premisa de que el cambio climático afecta a todo el mundo a ley aspira también a cambiar la mentalidad y fomentar el conocimiento a través de campañas de información, de la integración de la perspectiva climática en todos los niveles del sistema educativo y del impulso de la investigación en áreas relacionadas con el clima y la adaptación.

Una ley participada y hecha con rigor

Asimismo, la conselleira destacó ante el pleno la participación, el rigor técnico y el aval jurídico que marcaron el proceso de elaboración del texto normativo, agradeciendo en particular la colaboración de la Fundación Universidade da Coruña y todas las aportaciones e informes recibidos en el marco de la fase de información pública.

En este sentido y con el objetivo de que la norma pueda seguir enriqueciéndose durante su tramitación parlamentaria, animó a todos los grupos con representación en la Cámara a presentar aportaciones constructivas y realistas para reforzar la posición gallega en una materia prioritaria como es el cambio climático. De hecho, consideró que la primera Ley del clima de Galicia debería aprobarse desde el consenso y les tendió a mano a todos los grupos para que "apoyen esta norma" y eviten así que se repitan situaciones del pasado, como ocurrió con la Ley de ordenación y gestión integrada del litoral.

Tras superar hoy el debate a la totalidad, el proyecto legislativo -que se estructura en un título preliminar, cinco títulos y cinco disposiciones- proseguirá ahora con su tramitación parlamentaria con el objetivo de que pueda someterse la aprobación definitiva, si procede, a finales de este mismo año.

 

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Fecha de actualización: 14/10/2025