Villaverde muestra su preocupación por la última propuesta de Tacs y Cuotas
Lamenta que el documento de compromiso esté basada en la propuesta más restrictiva hecha por el ICES y que la CE "peque, una vez más, de un enfoque medioambientalista", obviando los informes socioeconómicos
Bruselas, 12 de diciembre de 2025
La conselleira do Mar, Marta Villaverde, manifestó en este segundo día de negociaciones de los TAC y Cuotas pesqueras para el próximo año su preocupación por la marcha actual de los trabajos, que afectan, sobre todo, a especies de especial relevancia para Galicia como son la caballa, el lirio y el abadejo.
En este sentido, Villaverde apela a la prudencia, pero también a la responsabilidad del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, que es el encargado de defender los intereses de España en este marco negociador, para que haga valer los intereses del sector pesquero y se pueda mejorar la última propuesta que se puso sobre la mesa.
Y es que, a pesar de que para el abadejo se consiguió rebajar el recorte del 26 al 20 %, “no es una cantidad significativa, pues solo representa unas 100 toneladas”. Además, en el caso del lirio, indicó que aún no han trascendido novedades significativas.
Por lo que respecta a la caballa, hay que recordar que la propuesta inicial del ICES preveía una reducción del 70 %, es decir, pasar de aproximadamente 575.000 toneladas a casi 175.000. A estas alturas de las negociaciones, si no hubiera un acuerdo, se propone un TAC provisional del 80 % del documento inicial para el primer semestre de 2026, es decir, sobre 140.000 toneladas, esperando que los Estados ribereños alcancen un acuerdo en este período y teniendo en cuenta los datos científicos de los que se dispongan en ese momento para esta pesquería estacional.
Villaverde lamenta que, una vez más, las propuestas parten del valor mínimo de referencia relativo a la evaluación biológica realizada por el ICES, sin tener en cuenta el impacto socioeconómico que estas decisiones suponen para el sector pesquero gallego, y que según los informes facilitados tanto al ministro como al comisario europeo podría alcanzar unos 65 millones de euros.
“Nos preocupan estos datos y que la Comisión Europea peque, una vez más, de un enfoque y sesgo medioambientalista y biológico”, evidenciando que este órgano no está teniendo en cuenta la vertiente socioeconómica, concluyó la conselleira.