La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático firmó esta mañana un convenio de colaboración con el Gobierno local
La Xunta creará en Ourense el primer refugio climático urbano de Galicia, con una inversión de 340.000€
Los trabajos, que se ejecutarán a lo largo de este año, permitirán articular un corredor verde lineal entre ambos extremos de la avenida Otero Pedraio, uno de los principales ejes viarios de la ciudad, con el objetivo de reducir la temperatura superficial local en unos 3ºC
Ángeles Vázquez recuerda que la capital ourensana es el lugar ideal para impulsar esta iniciativa por ser la ciudad gallega que soporta las temperaturas más extremas
Subraya que esta primera experiencia se podrá replicar en otras urbes y permitirá consolidar una metodología autonómica para planificación climática urbana
Ourense, 7 de enero de 2026
La Xunta invertirá un total de 340.000 euros en la ejecución de una serie de actuaciones que permitirán crear en pleno centro de la ciudad de Ourense el primer refugio climático urbano de Galicia, un espacio verde resiliente que permita a la ciudadanía encontrar un lugar en el que protegerse de futuras olas de calor.
La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, y el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, firmaron hoy un convenio de colaboración que permitirá llevar a cabo esta actuación, que será la tercera y última fase del proyecto impulsado en la capital ourensana hace más de un año.
En concreto, tal y como explicó la responsable autonómica, el proyecto previsto tiene como fin articular un corredor verde lineal entre los extremos norte y sur de la avenida Otero Pedraio, que es uno de los principales ejes de comunicación de la ciudad y actualmente carece de zonas de arbolado consolidado. Para lograrlo, se instalarán jardineras y se reacondicionarán varias isletas, entre otras actuaciones que aportarán sombreado natural y reducirán la impermeabilidad del suelo en la zona.
Gracias a estos trabajos, que se ejecutarán a lo largo de 2026, la conselleira explicó que se estima que se logrará reducir en torno a 3º la temperatura superficial en esta zona, mitigando por lo tanto el llamado efecto isla de calor y convirtiendo la avenida ourensana en un refugio urbano para la población más vulnerable ante episodios extremos.
En este sentido, conviene recordar que en el marco del programa Galicia Refuxio Climático y gracias a la colaboración entre la Consellería y la Universidade de Vigo, el año pasado se desarrolló una nueva metodología de apoyo a los ayuntamientos para detectar posibles refugios climáticos e islas de calor en sus respectivos territorios.
Fruto de este trabajo conjunto, se obtuvo un dispositivo portátil capaz de elaborar un mapa detallado con la localización de las islas de calor existentes en los ayuntamientos —es decir, zonas con una elevada acumulación de radiación en el asfalto y en el hormigón— con el fin de definir y ejecutar, en una segunda fase posterior, una experiencia piloto a nivel local.
La ciudad con temperaturas más extremas
En el marco de esta iniciativa, Ourense, con inviernos fríos y veranos muy cálidos durante los que la media de las temperaturas máximas supera los 30ºC tanto en julio como en agosto, fue la ciudad gallega escogida por la Xunta para impulsar la creación del primer refugio climático urbano de Galicia, entendidos como espacios con una relativa estabilidad climática y condiciones ambientales favorables que los convierten en lugares idóneos para combatir las altas temperaturas y ofrecer protección a la población.
En este sentido, Ángeles Vázquez recordó que la capital ourensana es el lugar ideal para impulsar esta iniciativa por ser la ciudad gallega que soporta las temperaturas más extremas, tanto en invierno como en verano.
El punto propuesto para ejecutar la actuación fue la avenida Otero Pedraio, eje principal de comunicación viaria en el sector oriental de la urbe y una vía sometida a la exposición directa a la radiación solar a lo largo del día. El compromiso es tener finalizados los trabajos (de cuya ejecución se encargará el Concello de Ourense) antes de que finalice el año 2026.
Con una inversión total de 450.000 euros —110.000 euros para el diseño del dispositivo portátil y el algoritmo para detectar islas de calor y 340.000 euros para la intervención en la avenida Otero Pedraio—, la conselleira recordó que la experiencia de Ourense permitirá consolidar una metodología autonómica para la planificación climática urbana y poner sus resultados a disposición de otras ciudades y villas de más de 20.000 habitantes para que puedan replicar el modelo o adaptarlo a su territorio.
Además, Ángeles Vázquez recordó que esta obra es compatible con las ayudas que por segundo año consecutivo convocará su departamento este año con un presupuesto de 2 millones de euros para apoyar a los ayuntamientos en la ejecución de distintos proyectos municipales con el objetivo común de ofrecer soluciones frente a los riesgos derivados del calentamiento global, así como para identificar y crear espacios urbanos que actúen como refugio climático tanto para la población como para la biodiversidad.