La directora xeral de Enerxías Renovables e Cambio Climático participó hoy en la reunión del Consello da calidade do aire de Galicia
La Xunta destaca que la Ley del clima reforzará la Rede de calidade do aire para mejorar la información, la previsión y la respuesta ante riesgos ambientales
La consolidación de esta red contribuirá a la protección de la salud humana, de los ecosistemas y a la adaptación a los efectos del cambio climático
En la sesión del Consello da calidade do aire se aprobó la creación de grupos de trabajo específicos para trabajar en las medidas necesarias para el cumplimiento de la directiva europea que incluye nuevos estándares que serán de obligado cumplimiento en 2030
Santiago de Compostela, 12 de febrero de 2026
La directora xeral de Enerxías Renovables e Cambio Climático, Paula Uría, destacó hoy que la Ley del clima, que se publicó ayer en el Diario Oficial de Galicia, permitirá reforzar la Rede de calidade do aire de la Comunidad con el objetivo de mejorar la información, la previsión y la capacidad de respuesta ante riesgos ambientales.
De este modo, la consolidación de esta red —integrada por todas las estaciones de control, fijas y móviles, de titularidad pública o privada en el territorio— contribuirá a la protección de la salud humana, de los ecosistemas y a la adaptación a los efectos del cambio climático.
En este sentido, la directora xeral hizo hincapié en que el modelo de gobernanza climática que establece la nueva Ley del clima impulsa la coordinación entre órganos y entidades públicas con competencias en meteorología, climatología y calidad del aire y refuerza los servicios públicos que gestionan la red de observación y control. Así, se promueve la gestión y difusión de datos que son clave para la planificación, la toma de decisiones y la respuesta eficaz ante riesgos ambientales y episodios de contaminación o fenómenos meteorológicos adversos.
Además, en la sesión celebrada esta mañana también se abordó la nueva directiva europea sobre calidad del aire, pendiente de transponer al ordenamiento jurídico estatal, que incluye nuevos estándares de calidad del aire que serán de obligado cumplimiento en 2030. Según indicó la directora xeral, Galicia parte de una buena posición ya que la evaluación realizada aplicando los nuevos indicadores es bastante favorable, aunque habrá que seguir trabajando en los próximos años para avanzar en parámetros puntuales.
En esta línea, en la sesión del Consello da calidade do aire de Galicia celebrada esta mañana se aprobó la creación de grupos de trabajo específicos para trabajar en las medidas necesarias para el cumplimiento de dicha directiva.
En el Consello también se dio cuenta del Informe anual de la calidad del aire elaborado por MeteoGalicia a partir de los resultados obtenidos para distintas partículas y contaminantes analizados a lo largo de 2024. La principal conclusión es que la calidad del aire ambiente en la Comunidad ese año fue buena en su conjunto, con resultados y niveles adecuados en comparación con los criterios definidos en la legislación vigente tanto en las grandes aglomeraciones urbanas como en las áreas rurales e industriales.
De hecho, en 2024 se detectó una ligera mejora en este ámbito en comparación con los resultados del análisis del año anterior y ninguna de las estaciones cuyos datos se tomaron como referencia para la elaboración del informe superó los valores límite para la protección de la salud humana. Además, al igual que en 2023, tampoco se superó el umbral de ozono que exige informar a la población en ninguna de estas instalaciones.
Asimismo, respecto a la protección de la vegetación y de los ecosistemas naturales, todas las estaciones gallegas capacitadas para evaluar la presencia de ozono estuvieron por debajo del valor objetivo, incluso también a largo plazo.