El conselleiro de Empleo, Comercio y Emigración se reunió en Madrid con la secretaria general de Formación Profesional, Esther Monterrubio

La Xunta reclama al Gobierno más flexibilidad en los fondos de formación para impulsar una experiencia piloto de microformaciones con clústeres sectoriales

José González reitera la demanda de romper con la rigidez de estos fondos transferidos a las CCAA y solicita que una parte de ellos se pueda emplear para que el tejido productivo adapte la formación a sus necesidades de cualificación, con el foco en los grados oficiales A

Incide en que el actual marco vigente dificulta el despliegue de estas iniciativas en las que Galicia cuenta con una experiencia de éxito en el campo de las formaciones de carácter no formal y financiada con fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia

Concretamente, en la última edición esta actuación permitió formar a través de los propios sectores alrededor de 17.000 personas en los ámbitos de la automoción, las energías renovables, el metal o las TIC

También traslada la necesidad de que el Estado actualice las cuantías de las bolsas y ayudas destinadas a las personas desempleadas participantes en acciones formativas, que llevan 18 años sin revisión, a pesar de los cambios en el contexto socioeconómico

Enmarca estas propuestas en la apuesta de la Xunta por un modelo de formación para el empleo más útil, flexible y conectado con el mercado laboral, basado en la colaboración con las empresas y orientado a la mejora de la inserción laboral

Madrid, 22 de mayo de 2026

El conselleiro de Empleo, Comercio y Emigración, José González, acompañado por la directora general de Formación y Cualificación para el Empleo, Zeltia Lado, mantuvo esta mañana un encuentro con la secretaria general de Formación Profesional del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, Esther Monterrubio, en el que reclamó al Gobierno mayor flexibilidad en la gestión de los fondos de formación para impulsar una experiencia piloto de microformaciones formales de Grado A con clústeres estratégicos gallegos, una iniciativa que en la actualidad no permite el marco vigente.

Concretamente, el conselleiro trasladó la propuesta de que una parte de los fondos finalistas transferidos a las comunidades autónomas pueda emplearse para que el propio tejido productivo adapte la formación a sus necesidades de cualificación, apostando por acciones formativas breves y ágiles que permitan avanzar en la cualificación y recalificación de la población activa. A este respeto, señaló que Galicia ya cuenta con un caso de éxito en esta línea, financiado con fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y centrado en cuyo caso en formaciones de carácter no formal. Este modelo permitió, en su última edición, capacitar alrededor de 17.000 personas mediante microformaciones diseñadas directamente por los sectores productivos, entre ellos la automoción, las energías renovables, el metal o las TIC.

González incidió, no obstante, en que la actual rigidez en la gestión de los fondos finalistas dificulta el despliegue de este tipo de iniciativas, especialmente en lo relativo a la obligatoriedad de impartición exclusiva por entidades acreditadas o a las restricciones a la subcontratación, el que limita la participación directa de los clústeres y agentes sectoriales en la organización y coordinación de las acciones formativas. Asimismo, puso de manifiesto que estas restricciones no se ajustan ni a la realidad del tejido productivo gallego ni a las recomendaciones de la Unión Europea, que aboga por sistemas más flexibles, ágiles y adaptados a las necesidades reales de las empresas y de las personas trabajadoras.

En la reunión, el titular de Empleo también trasladó la necesidad de que el Estado actualice las cuantías de las bolsas y ayudas destinadas a las personas desempleadas participantes en acciones formativas, que llevan 18 años sin revisión, a pesar de los cambios en el contexto socioeconómico, y que en la actualidad no cobren los costes reales de desplazamiento ni las diferencias derivadas de la dispersión territorial de Galicia, lo que dificulta el acceso a la formación en igualdad de condiciones.

El Ejecutivo gallego puso también el foco en la conveniencia de incrementar la financiación de las horas prácticas que las empresas destinan a la formación, con el objetivo de mejorar la implicación del tejido productivo y reforzar la eficacia de las acciones formativas.

Rediseño de las políticas activas de empleo

José González enmarcó estas propuestas en la apuesta de la Xunta por un modelo de formación para el empleo más útil, flexible y conectado con el mercado laboral, basado en la colaboración con las empresas y orientado a la mejora de la inserción laboral y a la adaptación constante de las competencias profesionales a las necesidades de los sectores productivos.

En este contexto, hace falta destacar que la Xunta acaba de rediseñar completamente el orden de Acciones Formativas para Personas Desempleadas (AFD), dotada con 60 M€ tras la reciente ampliación de crédito de 20 millones, así como otras herramientas a la carta como Galicia Suma Talento (8,5 M€) y los Bonos Talento Empresa (2,2 M€), cuya convocatoria se publica hoy en el Diario Oficial de Galicia (DOG). Además, ya está en vigor el nuevo decreto de microcredenciales para el trabajo.

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Fecha de actualización: 22/05/2026