Valentín García destaca la oportunidad "de acercarnos a la figura de Curros Enríquez desde otra perspectiva" en la presentación de un libro de misivas
La Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude colabora en la publicación "Manuel Curros Enríquez. Cartas a José Ojea (1904-1908)" que recoge un epistolario de 30 cartas
El secretario xeral da Lingua agradece la cesión de esta correspondencia que el autor de Celanova dirigió a su amigo "para que forme parte del legado histórico de Galicia"
Santiago de Compostela, 26 de mayo de 2026
El secretario general de la Lingua, Valentín García, participó hoy en la presentación del libro Manuel Curros Enríquez. Cartas a José Ojea (1904-1908), en el que se recogen 30 misivas manuscritas que el escritor de Celanova dirigió a su amigo José Ojea y que supone, destacó, “la oportunidad de acercarnos al autor desde otra perspectiva, redescubriendo otros aspectos de su personalidad, de sus vivencias y de su contexto”.
Así, el representante de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude, volvió a agradecer el gesto de Delfina García Paadín, tal y como ya hiciera en su momento el conselleiro del área, José López Campos, por la cesión de esta correspondencia “para que forme parte del legado histórico de Galicia”. Así, la publicación, que cuenta con la colaboración del Gobierno gallego, reproduce el contenido de las cartas originales enviadas entre junio de 1904 y enero de 1908, tres meses antes de que Curros Enríquez falleciera en La Habana, lo que permite conocer mejor al gran poeta del Rexurdimento en el final de su vida.
De este modo, durante el acto se destacó que se trata de un libro que muestra el lado más afectuoso y humano del escritor en una recopilación en la que también se da cuenta de las relaciones con otras figuras destacadas como Emilia Pardo Bazán, Enrique Peinador, Manuel Murguía, Rosalía de Castro o Chané, algunos de los nombres que aparecen entre sus palabras.
Sobre José Ojea Otero
El destinatario de esta correspondencia fue, además de boticario de Cortegada, escritor, político y uno de los fundadores de la Real Academia Galega. Precisamente una de las pocas fotografías que se conservan de él corresponde a este hecho y en ella aparece junto a Manuel Murguía y Curros Enríquez, en el mismo mes de octubre de 1904 en el que este último partió definitivamente a Cuba.