Así lo señaló el conselleiro de Sanidade en el Pleno del Parlamento de Galicia
Gómez Caamaño lamenta la nueva "chapuza" del Ministerio de Sanidad con una reforma unilateral del copago farmacéutico que aún no se puede aplicar plenamente y que costará 20 M€ al año a Galicia
Se refiere a la falta de consenso en torno a la medida, sobre a que no se acordó con las comunidades previamente a la fecha de implantación ni su impacto económico
Denuncia el proceder reiterado del Ministerio de adoptar decisiones unilaterales que acaban repercutiendo directamente en las comunidades y en los pacientes
Incide en el desafío que representa a la prestación farmacéutica ambulatoria para las comunidades y recuerda que Galicia tiene presupuestados para este año cerca de 1.000 millones de euros para gasto en recetas
Remarca que la falta de diálogo con los facultativos por parte del Ministerio en relación al Estatuto Marco va por cinco meses de movilizaciones que ya cancelaron 245.000 actos asistenciales en la comunidad gallega
Santiago de Compostela, 3 de junio de 2026
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, lamentó hoy en el Parlamento la nueva “chapuza” del Ministerio de Sanidad con una reforma unilateral del copago farmacéutico que, pese a estar aprobada, aún no se puede aplicar plenamente porque el Ministerio no ha establecido la población a la que le corresponde cada tramo. Denunció, asimismo, la falta de acuerdo con las comunidades autónomas sobre la financiación de esta reforma que costará 20 M€ al año a Galicia.
El titular de Sanidade lamentó, en el Pazo do Hórreo, que esta reforma con implicaciones técnicas, económicas y organizativas tan importantes se lleve a cabo sin la financiación correspondiente, sin consenso, sin planificación, sin respeto institucional y sin diálogo con las comunidades autónomas.
Tal y como detalló Gómez Caamaño, Galicia y el resto de comunidades estaban trabajando, junto con el Ministerio de Sanidad, en la Comisión Permanente de Farmacia para abordar una reforma consensuada del sistema de copago y, en ese foro, se estaban buscando acuerdos entre todos para fijar tanto el contenido de la reforma como su proceso de implantación.
Gómez Caamaño indicó que, sin previo aviso, el Gobierno central decidió modificar, mediante Real Decreto-Ley, el sistema estatal de copago farmacéutico, despreciando el papel de las comunidades, que son las que sostienen y gestionan la asistencia sanitaria pública.
También refirió que adoptar decisiones unilaterales que acaban repercutiendo directamente en las comunidades autónomas y en los pacientes es una dinámica que se está convirtiendo en habitual en el Ministerio de Sanidad, una deslealtad y falta de colaboración que le está pasando factura a la sanidad pública.
Gómez Caamaño se refirió al desafío que representa la prestación farmacéutica ambulatoria para las comunidades autónomas. Al respecto, señaló que Galicia tiene presupuestados para este año cerca de 1.000 millones de euros para el gasto en recetas, por eso se mostró sorprendido de que una medida de tanto calado se lleve a cabo sin acordar previamente la fecha de su implantación ni su impacto económico.
Impacto de las huelgas
El proceder del Ministerio de Sanidad de anunciar medidas, aprobar normas o presentar reformas sin contar con las comunidades autónomas es, para Gómez Caamaño, una dinámica constante, como se está viendo en las reiteradas huelgas contra el Estatuto Marco del Gobierno central.
Al respecto, el conselleiro dijo que, en cinco meses, esas movilizaciones han provocado la cancelación de 245.000 actos asistenciales en Galicia, claro ejemplo de que las consecuencias de esos paros las pagan los pacientes y las comunidades autónomas que gestionan la sanidad pública.
Gómez Caamaño incidió en que Galicia seguirá actuando con responsabilidad, planificando con rigor y defendiendo los intereses de los pacientes gallegos, garantizando que las decisiones que afectan a la sanidad pública se adopten con seriedad, con previsión y pensando siempre en la ciudadanía.