Medio rural y la Mancomunidad de montes de O Baixo Miño ponen en marcha el primer proyecto piloto para colaborar en la detección temprana de los incendios
La entidad organizará equipos de vigilancia preventiva en estos montes, durante el verano, con el objetivo de reducir el riesgo y mejorar la capacidad de respuesta ante conatos, agilizando los avisos al Servicio de Prevención y Defensa de la Xunta
Esta iniciativa representa un avance más en la cooperación entre la Consellería y las comunidades de montes vecinales en mano común para reforzar la labor preventiva y de detección temprana que desarrolla el propio dispositivo autonómico
Esta colaboración arrancó con una jornada formativa organizada por la Mancomunidad con el apoyo técnico del distrito forestal XVIII y de miembros de la unidad de directores de extinción (UDEX) y que contó con la participación del director general de Defensa del Monte
Tomiño (Pontevedra), 13 de junio de 2026
La Consellería de Medio Rural y la Mancomunidad de Montes de O Baixo Miño avanzaron hoy en la puesta en marcha del primero proyecto piloto para colaborar en la detección temprana de los incendios forestales en los montes de esta entidad. Fue a través de una jornada formativa celebrada en Tomiño y que contó con la presencia del director general de Defensa del Monte, Manuel Francisco.
Esta iniciativa representa un avance más en la cooperación entre la Xunta y las comunidades de montes vecinales en mano común para reforzar la labor preventiva y de detección temprana que ya desarrolla el propio dispositivo autonómico frente al fuego y que constituye uno de los ejes centrales de su trabajo, junto con la extinción, la investigación o la formación del personal, entre otros ámbitos.
De este modo, la mancomunidad organizará equipos de vigilancia preventiva y detección temprana en estos montes, durante la temporada de verano, con el objetivo de reducir el riesgo y mejorar la capacidad de respuesta ante conatos, agilizando así los avisos al Servicio de Prevención y Defensa frente a los incendios forestales de la Xunta. Hace falta destacar que la intervención temprana reduce tanto la superficie afectada como posibles daños económicos o ambientales y, en este sentido, la colaboración ciudadana, en este caso de las comunidades de propietarios, se consolida como una parte importante de la respuesta integral ante un incendio forestal.
Jornada formativa en Tomiño
El punto de partida de esta iniciativa fue una jornada formativa celebrada hoy en Tomiño y organizada por la Mancomunidad de Montes de O Baixo Miño, que contó con el soporte técnico de personal del distrito forestal XVIII Vigo-Baixo Miño y de miembros de la unidad de directores de extinción (UDEX) de la Xunta.
En este foro se presentó la red Ojos en el Monte, de vigilancia y participación ciudadana para reforzar la prevención en el entorno de O Baixo Miño y se destacó la importancia de recuperar la relación entre las personas y el territorio como elemento fundamental para la prevención de incendios forestales. Este es un proyecto nacido desde las propias comunidades vecinales del entorno y apoyado por la Xunta, con el objetivo de mejorar la detección temprana, reforzar la prevención y fomentar el compromiso de la sociedad con la protección del monte.
En este contexto, el director general de Defensa del Monte recordó la evolución experimentada por los montes gallegos en las últimas décadas, señalando que, aunque hoy existen más medios, tecnología e infraestructuras para combatir los incendios, sigue siendo muy importante la prevención mediante la gestión del combustible, el mantenimiento del territorio y la implicación social.
En esta línea, Manuel Francisco puso también en valor el papel de herramientas como las quemas prescritas, realizadas por profesionales, para reducir el riesgo de grandes incendios forestales. Respecto a las causas de los incendios, el director recordó que una gran parte de ellos están relacionados actividad humana, subrayando la importancia de la concienciación, la vigilancia y la colaboración ciudadana. De hecho, alrededor del 70% son intencionados, según los datos de la Unidad de Investigación de Incendios Forestales (UIFO) de la Xunta.
Asimismo, incidió en que el monte constituye un patrimonio colectivo que forma parte de la memoria, la economía, la biodiversidad y la identidad de Galicia, y que su conservación requiere la colaboración de administraciones, entidades locales y ciudadanía. La jornada concluyó con un reconocimiento al trabajo de las comunidades de montes, ayuntamientos, profesionales forestales y personas voluntarias que participan activamente en la defensa y conservación del territorio.
Apoyo a los trabajos preventivos
Las comunidades de montes vecinales en man común son agentes clave en el territorio. Aproximadamente, la quinta parte de Galicia, unas 650.000 hectáreas, corresponde a monte vecinal en mano común, gestionado por unas 3.000 comunidades. Su contribución en la prevención de incendios forestales es fundamental, y por ello se mantiene una estrecha colaboración y apoyo desde el Gobierno gallego, convocando anualmente órdenes de ayuda para facilitar este trabajo preventivo.
Además, los propietarios agrupados en las comunidades son los principales interesados en defender su terreno, tienen responsabilidad directa en su conservación y protección y también son quienes mejor conocen su territorio (accesos, puntos de agua o zonas de mayor riesgo).