La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático clausuró hoy el acto de balance de las actuaciones acometidas en estos espacios en el marco del programa NextGenerationUE

La Xunta culmina un esfuerzo inversor sin precedentes en Galicia tras destinar cerca de 26 M€ a acciones de conservación y recuperación ambiental en 46 espacios naturales protegidos

Ángeles Vázquez destaca que se alcanzó un nivel de ejecución de casi el 100% de los fondos europeos recibidos y que esto permitió intervenir en un total de 6.200 hectáreas, más del doble de la superficie inicialmente prevista

Explica que, con el fin de adaptar las actuaciones concretas sobre el terreno a las características de cada ecosistema, el programa se organizó en cinco ámbitos de intervención: dunas y costa, humedales, ríos, montaña e infraestructuras de uso público

Gracias a los 26 proyectos desarrollados en el patrimonio natural, que ya están finalizados en su práctica totalidad, se avanzó en la preservación y mejora de los hábitats de especies protegidas y de interés comunitario que hay en la Comunidad, además de reforzar su capacidad de adaptación a los efectos del cambio climático

Santiago de Compostela, 26 de junio de 2026

La Xunta de Galicia destinó en los últimos años un total de 25,9 millones de euros a la ejecución de diferentes tipos de acciones de conservación y restauración ambiental en 46 espacios protegidos, un esfuerzo desde el punto de vista de la gestión y de la protección del patrimonio natural sin precedentes en la Comunidad.

Así lo ha destacado esta mañana la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, que fue la encargada de clausurar en Santiago el acto de balance sobre la ejecución en Galicia de los fondos del programa NextGenerationUE destinados a actuaciones para la preservación del patrimonio natural.

En este sentido, mostró su satisfacción por el nivel de ejecución alcanzado por su departamento, ya que de los 26 millones de euros captados inicialmente se han certificado a día de hoy 25,9 millones —es decir, casi el 100%—, una inversión que se tradujo en intervenciones directas en parques naturales, reservas de la biosfera, espacios Rede Natura 2000 y en el Parque Nacional marítimo-terrestre das Illas Atlánticas de Galicia.

En total, este esfuerzo en la gestión de la financiación europea permitió actuar en un total de 6.200 hectáreas, lo que supone más del doble de la superficie prevista inicialmente. Unas actuaciones que se canalizaron a través de 26 proyectos de conservación y recuperación medioambiental ejecutados en el marco del programa diseñado por la Dirección Xeral de Patrimonio Natural y que ya están en su mayor parte finalizados, excepto alguna intervención de mayor calado con finalización prevista para este verano.

Además, con el fin de adaptar las actuaciones concretas sobre el terreno a las características de cada ecosistema y espacio, el programa se organizó en torno a cinco grandes ámbitos de intervención: dunas y costa, humedales, ríos, montaña e infraestructuras de uso público.

La mayoría de las actuaciones e inversiones se concentraron, por un lado, en los espacios dunares y litorales —en concreto, en las Illas Atlánticas, en las dunas de Corrubedo y en las lagunas de A Frouxeira (Valdoviño) y Marouzos (Ortigueira)—, con trabajos de recuperación de dunas y hábitats costeros mediante eliminación de especies invasoras, restauración de la vegetación autóctona y recuperación de los procesos normales propios de estos ecosistemas; y por otro, en los entornos fluviales, con intervenciones en 18 ríos gallegos dirigidas también a la erradicación de especies invasoras, a la restauración de la vegetación de ribera, a la mejora de la continuidad fluvial y a la recuperación de corredores ecológicos.

Asimismo, las intervenciones ejecutadas en las Gándaras de Budiño y en la laguna de Cospeito tuvieron como finalidad recuperar la funcionalidad ecológica e hidrológica de estos dos humedales, considerados ecosistemas clave para la conservación de la biodiversidad y la regulación de los recursos hídricos.

Por último, las actuaciones de montaña se desarrollaron en espacios de alto valor ecológico como el Xurés, los Ancares, el Courel o el Parque Natural do Invernadeiro con el fin de recuperar hábitats herbáceos y forestales, mejorar la biodiversidad y reforzar la resiliencia frente al cambio climático; y el último bloque de intervenciones directas se centró en la mejora de aquellas infraestructuras públicas que permiten compatibilizar la conservación de la naturaleza con el acceso ordenado de la ciudadanía a los espacios naturales.

Tras destacar que hoy se cierra una etapa administrativa, la conselleira incidió en que no termina el trabajo. En esta línea, explicó que los ecosistemas recuperados seguirán evolucionando en los próximos años y las actuaciones ejecutadas contribuirán a la conservación de la biodiversidad a futuro al preservar los hábitats de especies protegidas y de interés comunitario presentes en la Comunidad.

Además, consideró que también se reforzó la capacidad de adaptación del territorio a los efectos del cambio climático, sentando las bases para planificar y ejecutar futuras intervenciones de restauración ambiental en estos mismos espacios o en otros nuevos.

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Fecha de actualización: 26/06/2026