Rueda anuncia una guía práctica para agilizar los trámites de evaluación ambiental y dar seguridad jurídica a los proyectos que se instalen en Galicia
Destaca que se trata de un manual "pionero en España", al amparo de la Ley de recursos naturales, y que busca establecer un marco metodológico común en la valoración de los impactos sociales, económicos y ambientales de cualquier proyecto
La conselleira de Medio Ambiente e Cambio climático resalta que las evaluaciones ambientales deben estudiar no solo las afectaciones directas sobre el medio ambiente, sino también las consecuencias que pueden tener "sobre el bienestar humano, la salud o la calidad de vida de la ciudadanía"
El manual está concebido como una herramienta práctica para facilitarles tanto a los promotores como a la Administración la identificación de las presiones que cada proyecto puede ejercer sobre el medio y la adopción de medidas para mitigarlas
Santiago de Compostela, 3 de agosto de 2026
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, informó hoy de que el Consello dio luz verde a la una guía práctica para "agilizar la evaluación ambiental sin perder seguridad jurídica de los proyectos que se instalen en Galicia". Estará a disposición de promotores y órganos de evaluación ambiental y, tal y como dijo, "será pionera en toda España".
El Consello tomó razón de la próxima publicación de este manual que se enmarca en la aplicación de la Ley de promoción de los beneficios sociales y económicos de los proyectos que utilizan los recursos naturales de Galicia, que establece la necesidad de integrar una valoración de los impactos sociales, económicos y ambientales en los procedimientos de evaluación de los proyectos incluidos en el ámbito de aplicación de la norma.
Tal y como explicó el presidente, esta valoración debe prestar especial atención a los servicios ecosistémicos, entre los que se incluyen "la provisión de agua y alimentos, la regulación del clima, la fertilidad del suelo" o la protección frente a riesgos naturales. Se trata de elementos "que nos rodean y que nos da la propia naturaleza", añadió la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, quien recordó que hace falta estudiar no solo las afectaciones directas de un proyecto sobre los elementos ambientales, sino también "las consecuencias que pueden tener sobre el bienestar humano, la salud, la calidad de vida?" o la resiliencia de los territorios.
Así, de acuerdo con la normativa, tanto el promotor como los órganos de evaluación ambiental deben identificar los servicios ecosistémicos presentes en el entorno en el que se pretende instalar cada proyecto, describir su estado, evaluar los posibles efectos de la actuación sobre ellos y definir las medidas necesarias para prevenir, reducir, corregir o, de ser el caso, compensar los impactos adversos. Además, deben identificarse las acciones concretas, directas o indirectas, destinadas a la conservación, recuperación y uso sostenible de estos servicios que se vean afectados.
Por lo tanto, para reducir consultas y evitar requerimientos de enmienda que puedan generar inseguridad jurídica en los promotores, la Xunta pondrá a su disposición -a través de la página web de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático- una guía que establece un marco metodológico común, criterios técnicos compartidos y unas pautas mínimas de contenido que permitirán mejorar la calidad de la documentación presentada.
Esta guía, concebida como una herramienta práctica, facilitará la identificación de las presiones que cada proyecto puede ejercer sobre el medio y la adopción de medidas para mitigarlas. Para eso, incluye unas fichas específicas y adaptadas a las distintas tipologías de proyectos en las que se recogen las principales presiones que pueden estar asociadas a cada actividad, los servicios que podrían verse afectados y los criterios que deben considerarse para evaluar los impactos con la finalidad de diseñar las medidas ambientales correspondientes.
La inclusión de estos aspectos en las evaluaciones ambientales es obligatoria para los proyectos de producción de energía a partir de fuentes renovables, como parques eólicos, instalaciones solares fotovoltaicas o aprovechamientos hidroeléctricos, entre otros. También para aquellas iniciativas que requieran una concesión de agua o que estén relacionadas con derechos y concesiones mineras, así como las instalaciones de almacenamiento de energía eléctrica o térmica.
Ante la ausencia de un marco metodológico común y suficientemente detallado, la Xunta de Galicia se convierte así en una administración pionera en el ámbito estatal al elaborar una guía que permite disponer desde el principio de criterios claros y de una metodología compartida. Esto reducirá la necesidad de formular consultas, de requerir información adicional o de solicitar la enmienda de la documentación presentada. En consecuencia, agilizará en conjunto la tramitación de los expedientes.
Esta guía facilitará también el trabajo de los órganos sectoriales encargados de emitir los informes preceptivos, porque contarán con documentación estructurada, homogénea y técnicamente suficiente para valorar de manera adecuada los efectos de los proyectos sobre el capital natural y los servicios que prestan los ecosistemas.
En su conjunto, el manual permitirá mejorar la calidad de las evaluaciones, reforzar la motivación de las decisiones administrativas, garantizar que los posibles impactos sobre los ecosistemas y los beneficios que le prestan a la sociedad sean correctamente identificados y considerados y, en definitiva, avanzar hacia un modelo de desarrollo más responsable, transparente y compatible con la protección del medio ambiente. "Galicia realiza 175 evaluaciones ambientales al año, una cada dos días. Queremos que sean más ágiles, transparentes y homogéneas", indicó la conselleira.
Una medida con la que Galicia "busca seguir siendo extremadamente garantista con los proyectos que buscan instalarse en la comunidad", indicó el presidente, quien recordó que esta guía va a permitir "facilitar las tramitaciones y reducir, entre otras cuestiones, la petición de documentación complementaria".