El director de Augas de Galicia presidió esta mañana la reunión de la Oficina Técnica de la Sequía

La Xunta declara la alerta por escasez de agua en los sistemas del río Lérez y del río Anllóns y Costa de A Coruña y decreta medidas equivalentes en Baiona

Los técnicos toman esta decisión ante el descenso continuo y notable de los caudales circulantes en las tres zonas, que llevan más de dos meses con indicadores bajos

Además, se activa la fase de prealerta por escasez moderada en otras cuatro unidades territoriales de la cuenca: río Tambre y ría de Muros, río Grande, río Mendo y ría de Betanzos y río Landro y río Ouro

En total ya son 91 los ayuntamientos afectados por restricciones o medidas de seguimiento en un escenario marcado por la escasez de lluvias y las altas temperaturas

El resto de la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa continúa en situación de normalidad, con una ocupación de los embalses de abastecimiento a comienzos de agosto del 72,74%, un 14,44% menos que la registrada el año pasado por las mismas fechas

Santiago de Compostela, 11 de agosto de 2026

La Xunta decidió activar la situación de alerta por escasez de agua en los sistemas del río Lérez, en Pontevedra, y del río Anllóns y Costa de A Coruña hasta el límite con Arteixo, dos cuencas que estaban ya en prealerta desde hacía un mes. Asimismo, acordó aplicar medidas equivalentes a un escenario de alerta, sin llegar a declararla, en el subsistema de Baiona, perteneciente a la unidad territorial río Verdugo y que también estaba hasta ahora en situación de seguimiento.

Además, entran en prealerta por escasez moderada de agua otras cuatro unidades territoriales de la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa, concretamente, las UTE del río Tambre y ría de Muros; del río Grande, en Camariñas; del río Mendo y ría de Betanzos, y del río Landro y río Ouro.

Así lo acordó esta mañana la Oficina Técnica de la Sequía, que estuvo presidida por el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, y a la que asistieron también otros cargos directivos del organismo hidráulico, así como representantes de Protección Civil, de Meteogalicia y de las Consellerías de Sanidade y do Medio Rural.

Durante la reunión, los técnicos tuvieron en cuenta tanto datos meteorológicos —los correspondientes al mes de julio y las previsiones para las próximas semanas—, como la evolución de los caudales circulantes mensuales en los ríos de la cuenca y otros indicadores de sequía y escasez, según el protocolo establecido en el Plan especial de sequía de Galicia-Costa.

En este sentido, para la declaración de la alerta pesó, sobre todo, el descenso importante y continuado que experimentaron ya desde la primavera los caudales circulantes y el volumen de agua embalsada en estas tres cuencas, que, de hecho, acumulan más de dos meses con indicadores de caudal bajos y sin que se detecte un cambio de tendencia.

Asimismo, en el caso de las cuatro unidades territoriales que pasan desde hoy de normalidad a prealerta, se valoraron los bajos valores de los indicadores de escasez durante un período de tiempo continuado y, en el caso concreto del río Grande, el acusado y reciente descenso de las aportaciones hídricas, con una reducción del caudal superior al 50% en el mes de julio.

En total, ya son 91 —32 en alerta y 59 en prealerta— los ayuntamientos afectados por restricciones o medidas de seguimiento de embalses y ríos en un escenario marcado por la escasez de lluvias y las altas temperaturas. En el resto de unidades territoriales de escasez de Galicia-Costa se mantiene la situación de normalidad y según los datos de ocupación de comienzos de agosto, los embalses de abastecimiento se sitúan en un 72,74%, un 14,44% por debajo del nivel que tenían por estas mismas fechas el año pasado.

Implicaciones en los ayuntamientos afectados

El nivel de alerta es el segundo más alto de los establecidos en el Plan de sequía de la demarcación Galicia-Costa para la gestión de situaciones de escasez coyuntural, siendo el último y más elevado el de emergencia. A efectos prácticos, esta declaración supone comenzar a adoptar medidas para conservar los recursos hidráulicos existentes. Por ejemplo, la prohibición de usos prescindibles como el baldeo de calles, el llenado de piscinas o el riego de jardines. Asimismo, en caso de ser necesario, se aplicarían cortes de agua puntuales.

En concreto, los 32 ayuntamientos afectados por la alerta son Beariz, Barro, Bueu, Campo Lameiro, Cangas, Cerdedo-Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda e Vilaboa, de la UTE río Lérez; Arteixo, Cabana de Bergantiños, Carballo, Cerceda, Coristanco, Culleredo, A Laracha, Malpica de Bergantiños, Ponteceso, Tordoia e Zas, del río Anllóns; y Baiona.

La situación de prealerta implica un seguimiento intensivo de la situación meteorológica y de los niveles de ríos y embalses en los sistemas afectados de Galicia-Costa, así como de las posibles incidencias que se detecten. Además, se prevén medidas de concienciación dirigidas a la ciudadanía para hacer un uso responsable del agua y recomienda a los ayuntamientos minimizar los gastos públicos no esenciales. De hecho, en este escenario los municipios tienen el deber de comunicar a Augas de Galicia sus datos diarios de caudales de consumo.

En este caso, los ayuntamientos afectados y no incluidos ya en las zonas de alerta son: Abegondo, Ames, Arzúa, A Baña, Boimorto, Boiro, Boqueixón, Brión, Carnota, Carral, Curtis, Frades, Lousame, Mazaricos, Melide, Mesía, Muros, Negreira, Noia, Ordes, Oroso, Outes, Oza-Cesuras, O Pino, A Pobra do Caramiñal, O Porto do Son, Rianxo, Ribeira, Rois, Santa Comba, Santiago de Compostela, Sobrado, Toques, Trazo, Val do Dubra y Vilasantar, de la UTE río Tambre y ría de Muros; Camariñas, Laxe, Muxía e Vimianzo, de la UTE río Grande; Aranga, Bergondo, Betanzos, Coirós, Irixoa, Miño, Monfero, Oleiros, Paderne, Sada, Vilarmaior, Friol e Guitiriz, del río Mendo y ría de Betanzos; y Alfoz, Foz, Muras, Ourol, O Valadouro y Viveiro, de la cuenda del río Landro y río Ouro.

Cabe recordar que mediante el seguimiento periódico de la situación que hace a través de la Oficina Técnica de la Sequía, el Gobierno gallego trabaja para adelantarse y adoptar medidas ante un posible episodio a futuro de escasez de agua, así como para garantizar la toma de conciencia sobre la necesidad de hacer un consumo responsable de los recursos hídricos.

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Fecha de actualización: 11/08/2026