La directora general de Energías Renovables y Cambio Climático y el alcalde ourensano asistieron hoy al inicio de los trabajos en la avenida Otero Pedraio
La Xunta y el Ayuntamiento de Ourense inician la construcción del proyecto piloto de refugio climático urbano
La intervención abrirá un corredor verde lineal, de norte a sur, con la instalación de jardineras en las que se plantarán diferentes especies y la naturalización de las rotondas
Con esta actuación, financiada al 100% por la Xunta y con una inversión comprometida de 340.000 €, se estima que se podrá reducir unos 3º la temperatura superficial en la zona
Paula Uría destaca que la experiencia adquirida en Ourense permitirá consolidar la nueva metodología para la planificación climática urbana como modelo a replicar en otras ciudades y villas e indica que la Xunta de Galicia lleva invertidos cerca de 4 M€ en actuaciones para impulsar 75 proyectos de refugios climáticos en los ayuntamientos gallegos
Ourense, 18 de agosto de 2026
Los trabajos impulsados por la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de Ourense para habilitar el proyecto piloto de refugio climático urbano comenzaron hoy en la avenida Otero Pedraio, uno de los principales ejes de comunicación de la ciudad y que, gracias a esta actuación, aspira a dotarse de un nuevo espacio verde resiliente donde poder protegerse de eventuales episodios de calor.
La directora general de Enerxías Renovables e Cambio Climático, Paula Uría, y el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, asistieron esta mañana al inicio de las obras, ejecutadas al amparo de un convenio de colaboración entre ambas administraciones y en virtud del cual la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático comprometió una inversión de 340.000 euros.
La intervención tiene como fin articular un corredor verde lineal, entre los extremos norte y sur de la avenida, que en estos momentos carece de zonas de arbolado consolidado. Para lograrlo, el proyecto prevé actuar a lo largo de la vía de servicio con la instalación de jardineras prefabricadas en las que se plantarán diferentes especies.
También se acometerá una mejora de las tres rotondas existentes, sustituyendo las superficies artificiales por vegetación natural, entre otras acciones previstas para aportar sombreado natural y reducir la impermeabilidad del suelo.
Con estos trabajos, que ejecuta el Ayuntamiento de Ourense y financia en su totalidad la Xunta de Galicia, Paula Uría explicó que la previsión es que se pueda reducir en torno a 3º la temperatura superficial en esta zona, mitigando por lo tanto el llamado efecto isla de calor que se produce en las ciudades y convirtiendo la avenida ourensana en una zona en la que la población más vulnerable pueda encontrar refugio y protección en caso de olas de calor.
Conviene recordar que el concepto de refugio climático se refiere a un espacio con una relativa estabilidad climática y con condiciones ambientales favorables, lo que lo convierte en un lugar idóneo para combatir las altas temperaturas y ofrecer cobijo a la población.
Nueva metodología de la mano de la UVigo
Gracias a la colaboración entre la Consellería y la Universidade de Vigo (UVigo) en el marco del programa autonómico Galicia, refuxio climático, el año pasado se desarrolló una nueva metodología para apoyar a los ayuntamientos en la detección de posibles refugios e islas de calor —zonas con una elevada acumulación de radiación en el asfalto y en el hormigón— en sus respectivos territorios.
Fruto de este trabajo y con una inversión por parte de la Xunta de 110.000 euros, los investigadores de la UVigo diseñaron y construyeron un dispositivo portátil capaz de elaborar mapas detallados con la localización de las islas de calor existentes en cada ayuntamiento con el fin de definir y ejecutar, en una fase posterior, una primera experiencia a nivel local.
Ourense, con inviernos fríos y veranos muy cálidos durante los que la media de las temperaturas máximas supera los 30ºC, fue la ciudad escogida por la Xunta para poner en práctica esta iniciativa e impulsar el primer refugio climático urbano de Galicia que se ejecuta en el marco de la misma. El lugar propuesto por el Ayuntamiento fue la avenida Otero Pedraio, una vía muy transitada y sometida a la exposición directa de la radiación solar a lo largo del día.
La experiencia de Ourense, según explicó la directora general, permitirá consolidar la nueva metodología autonómica para la planificación climática urbana y poner sus resultados a disposición de otras ciudades y villas de más de 20.000 habitantes para que puedan replicar el modelo o adaptarlo a su territorio. En esta línea, recordó que la Xunta de Galicia lleva invertidos ya, en total, cerca de 4 millones de euros en actuaciones para impulsar 75 proyectos de refugios climáticos en los ayuntamientos gallegos, incluido el de Ourense que, además, es el único que financia al 100%.