El Plan específico de acción comunitaria impulsado por la Xunta beneficia cerca de 300 entidades locales
El Gobierno gallego invierte tres millones de euros en esta iniciativa destinada a asociaciones vecinales y de mujeres rurales, así como a comunidades de usuarios de aguas
El apoyo autonómico les facilita la ejecución de mejoras en sus infraestructuras, tanto a través de obras como de la adquisición de equipamiento
La medida, enmarcada en el compromiso con el asociacionismo local, suma cerca de 2.700 colectivos beneficiados y una inversión de casi 29 millones de euros desde su puesta en marcha
Santiago de Compostela, 26 de agosto de 2026
El Plan específico de acción comunitaria impulsado por la Xunta beneficia este año cerca de 300 colectivos locales para la ejecución de 333 proyectos de mejora en sus infraestructuras, 240 centrados en obras y 93 en la adquisición de equipamiento. La medida, dotada con tres millones de euros, ve dirigida a asociaciones vecinales y de mujeres rurales, así como a comunidades de usuarios de aguas, con el objetivo de apoyar el movimiento vecinal para mejorar la convivencia y dinamizar la vida social y cultural en todo el territorio gallego.
La mayor parte de las entidades beneficiarias son de la provincia de Pontevedra, con 103 colectivos que se reparten más de 1,1 millones de euros para ejecutar 115 proyectos, 97 de obras y 18 de adquisición de equipamiento. Ourense suma 90 entidades, que solicitaron apoyo para 111 proyectos, 67 de obras y 44 de equipamiento. Las aportaciones destinadas en este caso suman más de 950.000 euros.
En Lugo, 55 asociaciones se distribuyen más de 500.000 euros para 57 mejoras, 44 de obras y 13 de equipamiento, mientras que en A Coruña, 44 entidades reciben más de 428.000 euros para 50 mejoras, 32 de obras y 18 de equipamiento.
Se materializan así las dos líneas con las que cuenta este orden de ayudas, la de obras, con un presupuesto de casi 2,6 millones de euros, y la de equipamiento, con más de 400.000. La primera de ellas abarca actuaciones de acondicionamiento, reforma y ampliación de los locales de asociaciones de vecinos y de mujeres rurales, como la eliminación de barreras arquitectónicas o mejoras en estructuras, fachadas, cubiertas, parámetros interiores, ventanas, techos u obras de fontanería, sistemas de climatización, saneamiento o electricidad.
En lo que se refiere a las instalaciones de las traídas comunitarias promovidas por comunidades de usuarios de aguas, se incluyen obras sobre captaciones, canalizaciones y depósitos destinadas a reducir las pérdidas de agua y otros trabajos con los que mejorar la gestión, medición o control de la calidad del agua u optimizar la eficiencia energética en la traída.
Por su parte, el apoyo a la dotación de equipamiento para el funcionamiento de las distintas entidades y la organización de actividades específicas facilita la adquisición de mobiliario, equipamiento informático o equipamiento acústico y audiovisual.
Las ayudas económicas concedidas pueden alcanzar la totalidad de la inversión realizada con un límite máximo por entidad de 12.000 euros para la realización de obras y de 5.000 euros para la dotación de equipamientos.
Las entidades beneficiarias deben estar inscritas en el registro de asociaciones de la comunidad en el caso de las entidades vecinales y de mujeres rurales y en el libro de registro de aguas del correspondiente organismos de cuenca como titulares de aprovechamiento de aguas. Todas ellas deben contener en su denominación la identificación como asociación de vecinos, federación, confederación o unión de asociación de vecinos o como asociación de mujeres rurales.
Desde la puesta en marcha de este orden enmarcado en el compromiso con el asociacionismo local, el Gobierno gallego lleva invertidos casi 29 millones de euros que beneficiaron cerca de 2.700 entidades. Se trata de aportaciones destinadas a los colectivos más próximos a la vecindad y que mejor pueden canalizar las necesidades y demandas de la población.