La Xunta mejora la conservación y accesos a las torres del sistema defensivo de A Limia con 12.000 € para trabajos de limpieza y roza
La Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude, propietaria de estos Bienes de Interés Cultural situados en Ourense, financia estas actuaciones que comenzaron esta semana
Abarcan más de 11.000 metros cuadrados, que incluyen las torres de O Castro y de Firbeda, en los municipios de Sandiás y Porqueira, y el castillo da Pena, en Xinzo de Limia
Forma parte del Plan de intervenciones del Gobierno gallego para el año 2026 con una partida de cerca de 700.000 € para 38 yacimientos, siete de ellos en esta provincia
Santiago de Compostela, 29 de agosto de 2026
La Xunta de Galicia comenzó, a principios de esta misma semana, los trabajos de limpieza y desbroce de las Torres pertenecientes al sistema defensivo medieval de A Limia, situados en la provincia de Ourense, a los que destina una aportación de 12.000 euros de cara a mejorar la conservación y acceso a estos Bienes de Interés Cultural.
Estas intervenciones forman parte del Plan de actuaciones arqueológicas 2026 del Gobierno gallego, que cuenta con un presupuesto de cerca de 700.000 € para llevar a cabo 38 actuaciones repartidas por toda Galicia. Precisamente, en la provincia de Ourense se realizarán un total de siete, con un presupuesto superior a los 150.000 €.
En concreto, en A Limia, la intervención se lleva a cabo en más de 11.000 metros cuadrados de las torres O Castro y Firbeda, en los municipios ourensanos de Sandiás y Porqueira, respectivamente, además de en O Castelo da Pena, que se encuentra en la localidad de Xinzo de Limia.
En cuanto a la actuación que se está realizando en la Torre do Castro, se centra principalmente en rozar la vegetación de una superficie aproximada de unos 6.500 metros cuadrados, que rodea los restos de este bien para facilitar el acceso hasta el mismo. En cuanto a la de Firbeda, la limpieza está abarcando unos 2.600 metros cuadrados e incluye la vegetación de toda la parcela, con especial incidencia en la base y en los límites con caminos y propiedades vecinales.
En el caso de O Castelo da Pena, la intervención, bajo control arqueológico, se está realizando en una superficie de unos 3.000 metros cuadrados, mediante desbrozadoras mecánicas de mano, con el objetivo de eliminar pequeños árboles y tocones dejados en anteriores limpiezas y también se están eliminando ramas secas que entorpecen el tránsito de las personas. De igual manera, se está haciendo estos trabajos con la vegetación que cobre la muralla, que cierra el recinto fortificado.