La conselleira do Medio Rural intervino en la reunión anual de la Comisión coordinadora nacional de investigación agraria, que se celebra en el CIAM de Mabegondo
María José Gómez destaca que la labor investigadora de la Xunta en materia agraria movilizó 40,7 M€ desde 2020
La titular de Medio Rural señala la importancia de “investigar, experimentar y conseguir que el conocimiento sea útil para quien trabaja en el campo” porque, añadió, “la investigación agraria tiene que estar al servicio del territorio”
Define esta capacidad de transferencia como una de las “fortalezas” de Galicia, que vincula con Galicia Calidade como “una forma de hacer las cosas, cuidando nuestro territorio, las tradiciones y nuestra manera de producir, pero mirando siempre al futuro”
Aboga por reforzar la colaboración entre el Estado y las autonomías en materia investigadora, con instrumentos estables y adecuados, y por avanzar en cuestiones clave como las infraestructuras científicas y la conservación de los recursos genéticos
Abegondo (A Coruña), 1 de octubre de 2026
La Xunta, a través de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria, gestionó desde 2020 un total de 306 proyectos de investigación agroalimentaria, movilizando 40,7 millones de euros. Así lo destacó hoy la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, en su intervención en la reunión anual de la Comisión coordinadora nacional de investigación agraria, que tuvo lugar en las instalaciones del Centro de Investigacións Agrarias de Mabegondo (CIAM), adscrito a Medio Rural.
Precisamente, sobre este centro, la conselleira resaltó también que solo el pasado año participó en 54 proyectos de I+G+i y en 352 actividades de transferencia y difusión. En este acto, la titular de Medio Rural estuvo acompañada por el director de la citada agencia, Martín Alemparte, y por el alcalde de Abegondo, José Antonio Santiso.
En este contexto, María José Gómez señaló la importancia de “investigar, experimentar y conseguir que el conocimiento sea útil para quien trabaja en el campo” porque, añadió, “la investigación agraria tiene que estar al servicio del territorio”. Todo esto, para afrontar desafíos como el cambio climático, la sanidad, la eficiencia en el uso de los recursos, las nuevas tecnologías, la rentabilidad o la necesidad de generar más valor a partir de las producciones.
En esta línea, la conselleira definió esta capacidad de transferencia como una de las “fortalezas” de Galicia y de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria: que la investigación acaba llegando a los productos, y de ahí el concepto de Galicia Calidade como “una forma de hacer las cosas, cuidando nuestro territorio, nuestras tradiciones y nuestra manera de producir, pero mirando siempre hacia el futuro”.
Colaboración a favor de la investigación agraria
Sobre esta comisión coordinadora, Gómez recordó que nació, precisamente, para optimizar esfuerzos entre el Estado y las comunidades autónomas. Y, en este sentido, abogó por reforzar esa colaboración, con instrumentos estables y adecuados, y por seguir intensificando cuestiones esenciales como son las infraestructuras científicas y conservación de nuestros recursos genéticos. En relación con este último aspecto, puso en valor el Banco de Germoplasma del CIAM, que conserva variedades y materiales genéticos que forman parte del patrimonio agrario gallego. Y más concretamente sus nuevas instalaciones, fruto de una inversión de 3,5 millones de euros para darle un nuevo impulso a esa labor.
La conselleira insistió en que la unión de las autonomías y el Estado tiene que servir para “avanzar sin perder nuestra esencia, y hacerlo juntos”, porque ninguna comunidad puede afrontar sola todos los retos del sector agropecuario, también la apertura de nuevos mercados, que pueden generar incertidumbres, pero también oportunidades. Algo en lo que incide la Declaración de Mabegondo, que saldrá de este encuentro y que se centra en impulsar nuevas formas de cooperación en el ámbito de la investigación y la innovación agroalimentarias.