Belén do Campo acompaña al Centro Asturiano da Coruña en la celebración de las fiestas patronales de la Virgen de Covadonga en el tradicional Día del Desarme

La delegada de la Xunta destacó la colaboración entre las instituciones gallegas y asturianas a la hora de abordar desafíos compartidos, entre ellos, la defensa de los intereses del sector pesquero, el desarrollo de las energías renovables o la respuesta al reto demográfico

A Coruña, 17 de octubre de 2026

La delegada territorial de la Xunta en A Coruña, Belén do Campo, asistió hoy a uno de los actos organizados por el Centro Asturiano da Coruña con motivo de sus fiestas patronales en honor a la Virgen de Covadonga, concretamente a la ceremonia de imposición de distinciones y a la celebración del tradicional Día del Desarme. La delegada mostró su satisfacción por acompañarlos una vez más, ya que compartió con ellos la celebración del Día de Asturias el pasado 8 de septiembre, con una celebración religiosa seguida de un acto social.

El acto sirvió para reconocer la trayectoria y la vinculación de los socios con la entidad mediante la entrega de insignias de oro a los miembros que alcanzaron los 50 años como socios del centro y de insignias de plata a aquellas personas que cumplieron 25 años consecutivos como miembros de la sociedad.

Belén do Campo quiso acompañar a los miembros del Centro Asturiano da Coruña en esta entrega de distinciones, que contribuye a preservar y difundir las tradiciones asturianas y a fortalecer los lazos culturales y sociales entre Asturias y Galicia.

Belén do Campo destacó los estrechos vínculos que unen Galicia y Asturias, dos territorios cuya relación va más allá de la proximidad geográfica y se sustenta en una historia compartida, en tradiciones comunes y en una identidad que se mantiene viva a lo largo del tiempo. Ambas comunidades, señaló, comparten valores como el esfuerzo, el compromiso con el trabajo y el respeto por sus raíces.

La delegada destacó el Camino Primitivo como una de las expresiones más representativas de esta conexión histórica, una ruta que enlaza la Catedral de San Salvador de Oviedo con la de Santiago de Compostela, un itinerario seguido por Alfonso II hace más de mil años y que simboliza la vigencia de una relación de amistad que continúa fortaleciéndose.

En el ámbito económico y social, Belén do Campo incidió en la capacidad del Camino de Santiago para generar oportunidades y dinamizar los territorios por los que discurre. En este contexto, recordó la relevancia que adquirirá Asturias en la preparación y celebración del Xacobeo 2027, una cita que contribuirá a reforzar la proyección internacional de la ruta jacobea.

Por otra parte, destacó la colaboración y el entendimiento entre las instituciones gallegas y asturianas a la hora de abordar desafíos compartidos. Entre ellos, mencionó la defensa de los intereses del sector pesquero, el desarrollo de las energías renovables, la respuesta al reto demográfico y el avance del Corredor Atlántico Noroeste. Sobre esta última infraestructura, destacó su importancia estratégica para favorecer la competitividad empresarial y garantizar unas condiciones de desarrollo más equilibradas para el conjunto del noroeste peninsular. En este sentido, defendió la necesidad de mantener una posición común que permita trasladar con mayor fuerza las demandas de ambos territorios ante el Gobierno central y las instituciones europeas.

La jornada constituyó también una ocasión para compartir y mantener vivas las tradiciones y la cultura asturianas, en una celebración que combina el reconocimiento a los socios con la promoción de las costumbres y la gastronomía del Principado. Entre ellas destaca el Día del Desarme, una cita histórica de la cultura popular asturiana que tiene como protagonista su tradicional comida, en un ambiente de convivencia y hermandad.

El Día del Desarme es una de las celebraciones gastronómicas más singulares de Asturias, especialmente vinculada a Oviedo, donde la tradición sitúa su origen en el siglo XIX. Según la versión más extendida, conmemora un episodio en el que los soldados entregaron las armas y celebraron la paz con una comida contundente. Con el paso del tiempo, esta tradición se convirtió en una cita de referencia de la cultura asturiana, en la que la gastronomía actúa como símbolo de convivencia, hermandad y memoria colectiva.

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Fecha de actualización: 17/10/2026