El director general de Cultura participó en el ‘II Encuentro de Museos Estatales: Museos abiertos, patrimonio seguro. Proteger para compartir’
Anxo M. Lorenzo pone en valor “la colaboración entre museos para proteger nuestro patrimonio e historia”
El representante de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude remarca la importancia de “trabajar de manera conjunta para hacer frente a los nuevos riesgos y evaluar las necesidades actuales”
La Xunta tiene ya en marcha una hoja de ruta para garantizar la seguridad en los centros museísticos, tras los últimos robos acontecidos en equipamientos nacionales e internacionales
Almería, 22 de octubre de 2026
El director general de Cultura, Anxo M. Lorenzo, puso en valor la “necesaria colaboración entre museos para trabajar de manera coordinada en la protección del patrimonio e historia de todos”. Lo hizo en el II Encuentro de Museos Estatales: Museos abiertos, patrimonio seguro. Proteger para compartir celebrado en Almería, donde representantes de toda España abordaron la actual problemática de robos en los centros museísticos.
Allí, el representante de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude remarcó la “importancia de un trabajo conjunto” por parte de los responsables de los equipamientos culturales ante la importancia de hacer frente a los nuevos riesgos y evaluar las necesidades actuales tras los últimos robos acontecidos en infraestructuras nacionales e internacionales. Así, el director general de Cultura remarcó que “no se trata de generar alarma, sino de adelantarnos para conocer de primera mano las necesidades e inquietudes en lo relativo al amparo de los bienes”.
En este sentido, Lorenzo remarcó la hoja de ruta propia que el Gobierno gallego acaba de poner en marcha para garantizar la seguridad en el Sistema Gallego de Centros Museísticos. La propuesta de recomendaciones, entregada a los responsables de gestión, está basada en un principio en cinco grandes líneas de acción que podrían ampliarse y entre las que se encuentran la necesidad de implantar una evaluación de riesgo centrada en cada pieza, convertir la seguridad en un procedimiento diario del personal y la importancia de preparar las colecciones para facilitar la identificación y recuperación.
Esta línea de trabajo incluye también la creación de una red de alerta y respuesta museística, la búsqueda de reducir el beneficio criminal y la adaptación de la exposición al nivel de la amenaza. Para ello, siempre que sea compatible con la conservación, se propone el empleo de identificadores discretos, etiquetas de radiofrecuencia o marcadores forenses que permitan detectar la retirada o acreditar la identidad de la pieza. Esto se complementa con la convocatoria de distintas reuniones y el establecimiento de un canal estable de información.