Medio Rural pone en valor el sello de Artesanía Alimentaria como ejemplo de calidad y cuidado en la elaboración del producto
La titular de este departamento realizó una visita a la heladería Helarte Brigitte, en Santiago de Compostela, una de las tres empresas gallegas que elaboran helados amparados bajo este distintivo, que ya reúne a 113 operadores
María José Gómez explicó que este sello certifica la elaboración, manipulación y transformación de los productos alimentarios de manera respetuosa con el medio ambiente y controlado en todos los procesos por la persona artesana
Con esta certificación se protege la calidad alimentaria, con la que se procura promover y proteger las producciones y elaboraciones que "conforman y definen nuestra identidad"
Actualmente están vigentes 26 normas técnicas que incluyen derivados lácteos como el yogur, queso, requesón, helados y derivados cárnicos, sidra o cerveza, entre otros
Santiago de Compostela, 7 de julio de 2025
La conselleira do Medio Rural, María José Gómez, acompañada por el director de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria, Martín Alemparte, realizó hoy una visita a la heladería Helarte Brigitte, que junto a Flor de Leche S.L y Seixas Indulac S.L son las únicas heladerías reconocidas actualmente con el sello de Artesanía Alimentaria, sello que en la actualidad tiene 113 operadores inscritos y otros 16 en tramitación. Durante la visita puso en valor este distintivo como ejemplo de la calidad y del cuidado de las personas artesanos a la hora de elaborar el producto.
Gómez reconoció la labor de Brígida Hermida, la maestra heladera de Helarte Brigitte, una ingeniera agrónoma con experiencia laboral en el sector lácteo que decidió emprender en este ámbito. Así, puso de relieve a apuesta de esta empresa por la calidad, al emplear materia prima natural de proximidad, y al elaborar sus productos bajo el sello Artesanía Alimentaria.
Este sello, impulsado por la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria, certifica la elaboración, manipulación y transformación de los productos alimentarios de manera respetuosa con el medio ambiente y controlado en todos los procesos por la persona artesana. De este modo, garantizador un producto final individualizado, seguro desde el punto de vista higiénico-sanitario y de calidad, con características diferenciales, obtenido en pequeñas producciones controladas, explicó la conselleira.
Con esta certificación -dijo- se protege la calidad alimentaria con la que se procura promover y proteger las producciones y elaboraciones que "conforman y definen nuestra identidad". Gómez recordó que Galicia fue una comunidad autónoma pionera en la regulación de una marca de estas características, así como en la creación de diversas normas técnicas y de los distintivos identificadores.
El sello Artesanía Alimentaria se puso en marcha en el año 2020 bajo un triple objetivo, con el fin de crear un sector estructurado, que responda a las reglas establecidas por la Unión Europea, y para proteger a los artesanos alimentarios ante etiquetados fraudulentos, poniendo en valor su buen hacer. Además, favorece la creación de valor añadido económico y social, al transformar la materia prima y conservar las elaboraciones alimentarias tradicionales de la cultura gallega.
26 normas técnicas
Actualmente están vigentes 26 normas técnicas -12 de ellas aprobadas en abril de este mismo año, con el objetivo de reformar este sello y defender la producción de calidad-; que incluyen derivados lácteos como el yogur, queso, requesón y helados, productos cárnicos, sidra o cerveza, entre otros.
Pueden contar con el sello de Artesanía Alimentaria productos de origen vegetal o bebidas como el vermú, licores, aguardientes; así como los zumos o la aguamiel. María José Gómez destacó que estos productos "dan prueba" de la diversidad del campo gallego y de los productores, que trabajan siempre bajo los más altos estándares de calidad, destacó.