La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático clausuró en Santiago la jornada de cierre del proyecto europeo IBERALEX, en el que se enmarca el plan autonómico
El Plan de conservación de la Xunta logra una tendencia positiva de la píllara das dunas en Galicia con 93 parejas reproductoras, la cifra más alta desde 2014
Tras destacar que se trata de la cifra más alta de ejemplares que se registra desde el año 2014, Ángeles Vázquez destaca también los 178 por los que lograron volar en el marco del programa autonómico de cría ex situ, puesto en marcha hace casi una década
Considera los resultados "una buena noticia" para el futuro de esta especie vulnerable en la Comunidad pero insiste en que "no hay que bajar la guardia" y avanza que la Consellería seguirá trabajando para mantener el seguimiento y consolidar lo aprendido
Solo este año, se instalaron 87 parcelas de exclusión para reducir a posible incidencia en los nidos de los depredadores, se jalonaron 19 áreas de nidificación en los arenales durante la época reproductora y se recogieron 17 nidos abandonados o en situación de riesgo
Santiago de Compostela, 3 de septiembre de 2026
La Xunta de Galicia pone en valor los resultados alcanzados hasta el momento en el marco del Plan de conservación de la píllara das dunas, que ha permitido recuperar de forma progresiva en la costa gallega la población de esta especie vulnerable hasta llegar a las 93 parejas reproductoras en 25 playas, la cifra más alta registrada desde la puesta en marcha de esta iniciativa en el año 2014.
Así lo destacó hoy en Santiago la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, quien participó, acompañada por la delegada territorial de la Xunta en A Coruña, Belén do Campo, en la clausura de la jornada de cierre del proyecto IBERALEX, en el que se enmarca precisamente el programa autonómico de conservación de la píllara.
La tendencia positiva detectada en la población de esta especie, tal y como explicó la responsable autonómica, también fue posible gracias a la apuesta que hizo la Xunta en el año 2017 por un programa para la conservación y cría ex-situ —es decir, fuera de su hábitat natural— de estas pequeñas aves. De hecho, destacó que, desde entonces, se ha logrado que volaran con éxito un total de 178 pollos incubados de forma artificial y posteriormente criados en los centros de recuperación de fauna autonómicos que tiene la Xunta en Oleiros y Cotobade.
Cabe recordar que IBERALEX es un proyecto europeo para mejorar la conservación de la píllara das dunas como herramienta que permita avanzar en la compatibilidad de los usos humanos y de la biodiversidad en el espacio transfronterizo formado por Galicia y Portugal, que suma unos 2.600 kilómetros de costa y más de un millar de playas y humedales.
Con un presupuesto global de 1,9 millones de euros, cofinanciado al 75% con fondos europeos FEDER, el objetivo con el que nació este proyecto (que terminará el próximo 30 de septiembre) era dar un paso más en el compromiso con esta especie y en la conservación de las playas y zonas húmedas ibéricas a través de la ejecución de una serie de medidas y acciones en las que colaboran la Xunta, la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y otras instituciones académicas y conservacionistas de España y Portugal, con un total de siete socios.
En este sentido, la responsable autonómica insistió en que los resultados conseguidos en los últimos años gracias a la labor de seguimiento y protección de la píllara das dunas y a las actuaciones de conservación e investigación que se desarrollan tanto dentro como fuera de las playas son “una buena noticia” para el futuro en Galicia de esta especie vulnerable, una de las más características y singulares de la costa gallega.
En todo caso, insistió en que “no hay que bajar la guardia” ya que se trata de una cifra aún pequeña como para que pueda dejar de estar incluida en la categoría de vulnerable y por ello, avanzó que la Consellería seguirá trabajando en la misma línea con el fin de consolidar lo aprendido, mantener el seguimiento activo de estas aves e incluso trasladar las buenas prácticas adquiridas a otros arenales y espacios para compatibilizar el uso recreativo y público de estas áreas con el respeto a las zonas de cría y a la biodiversidad.
“Queremos playas donde las personas y la biodiversidad puedan convivir. Y eso exige conocimiento, planificación y también corresponsabilidad”, declaró la conselleira, que, a modo de ejemplo, se refirió a los trabajos desarrollados este mismo año sobre el terreno por los agentes medioambientales que participan en el equipo multidisciplinar encargado de velar por la conservación de la píllara das dunas.
Concretamente, explicó que solo en lo que va de 2026 se instalaron 87 parcelas de exclusión para reducir la posible incidencia en los nidos de los depredadores, se balizaron 19 áreas de nidificación en arenales gallegos coincidiendo con la época reproductora —que va del mes de marzo a agosto— y se recogieron 17 nidos abandonados por sus progenitores o en situación de riesgo de pérdida por las mareas.