La Xunta pone en valor el control de la vendimia como garantía del origen y de la calidad de los vinos gallegos
El director de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria visitó la bodega A Vilerma, en la Denominación de Origen Ribeiro, para conocer sobre el terreno los controles que se realizan durante la recepción de la uva
Los consejos reguladores verifican aspectos como el origen de la uva, su entrada en las bodegas y el cumplimiento de los rendimientos y de las condiciones establecidas para cada denominación de origen
Estos controles permiten garantizar la trazabilidad de la producción y evitar la entrada en el sistema de uva que no cumpla los requisitos de la denominación, protegiendo a los operadores y la confianza de los consumidores
Los cinco consejos reguladores vitivinícolas cuentan con 22 personas dedicadas de manera permanente a las labores de control, reforzadas por otras 45 durante la vendimia
Leiro (Ourense), 9 de septiembre de 2026
El director de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria de la Consellería de Medio Rural, Martín Alemparte, visitó hoy la bodega A Vilerma, perteneciente a la Denominación de Origen Ribeiro, para conocer sobre el terreno las labores de control que desarrollan los consejos reguladores durante la vendimia y poner en valor su importancia como garantía del origen, trazabilidad y calidad de los vinos gallegos.
La visita permitió comprobar de manera práctica uno de los momentos fundamentales del sistema de control de las denominaciones de origen: la entrada de la uva en las bodegas. Durante la vendimia se verifica, entre otras cuestiones, el origen de la uva, su correspondencia con las parcelas y operadores inscritos y el cumplimiento de las producciones máximas y demás requisitos establecidos en los pliegos de condiciones de cada denominación.
Alemparte destacó que este trabajo resulta esencial porque una denominación de origen no es únicamente una identificación geográfica o un distintivo de calidad, sino también un sistema de garantías. Así, los controles permiten acreditar que la uva con la que se elaboran los vinos amparados procede realmente del territorio delimitado y cumple las condiciones establecidas para poder comercializarse bajo el nombre de la correspondiente denominación.
En este sentido, el director destacó que estos mecanismos contribuyen también a prevenir la entrada de uva foránea o no autorizada en el circuito de la denominación, evitando prácticas que podrían perjudicar a los viticultores y bodegas que respetan las normas y comprometer el prestigio construido por los vinos gallegos a lo largo de las últimas décadas.
Proteger al sector y al consumidor
El control constituye así una herramienta de protección tanto para los operadores como para los consumidores. Para los primeros, porque garantiza unas mismas reglas para todos y defiende el valor de la uva y del vino producido dentro del territorio amparado. Para los segundos, porque permite confiar en que detrás del sello de una denominación de origen existe un sistema de trazabilidad y control que acredita el origen y autenticidad del producto.
La Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria es la autoridad competente en materia de denominaciones de origen agroalimentarias y ha delegado en los correspondientes consejos reguladores el control del cumplimiento de la normativa específica de cada denominación, que estos desarrollan bajo la supervisión de la propia agencia.
Un control reforzado durante la vendimia
Precisamente por la intensidad de la actividad en estas semanas, las labores de control se refuerzan durante la vendimia. Los cinco consejos reguladores vitivinícolas disponen de un cuadro de 22 personas dedicadas de manera permanente al control, a las que se incorporan 45 personas con contratos temporales para reforzar estos trabajos durante la campaña.
A este dispositivo se suma el personal de la Consellería do Medio Rural, así como la colaboración de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y de la Policía autonómica. Estos últimos participan especialmente en el control de los movimientos de uva y mosto por las vías públicas y en la comprobación de la correspondiente documentación de acompañamiento.
Para apoyar económicamente esta actividad, Medio Rural dispone de una línea específica de ayudas destinada a los costes de los controles realizados por los consejos reguladores, que se complementa con la destinada a sus gastos de funcionamiento. En 2026, entre ambas dos líneas los cinco consejos reguladores vitivinícolas recibieron más de 273.000 euros.