El presidente de la Xunta participó hoy en el IV Festival Solidario No Solo Coaching
Rueda destaca la importancia de la empatía en el liderazgo político y en la cohesión social
Entrega el premio Ciencia y Humanismo, que este año distinguió a la investigadora Nazareth Castellanos, a la escritora Sonia Fernández-Vidal y al empresario Gustavo Bertolotto, este último de manera póstuma.
Se trata de la 4ª edición de un festival nacido en 2016 de la mano de la International Coaching Community y el Instituto Ben Pensante, en colaboración con la Fundación Vicente Ferrer.
Santiago de Compostela, 6 de abril de 2025
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, participó en el IV Festival Solidario No Solo Coaching, un encuentro que reúne a cerca de 20 ponentes especializados en formación personal, desarrollo emocional y motivación profesional, procedentes de los ámbitos científicos, académicos o tecnológicos, entre otros.
Rueda subrayó la necesidad de desarrollar una mayor empatía en el día a día, apostando por "aprender que en la vida no todo son objetivos cómo única meta. En el camino está empatizar con la gente a la que te diriges, ponerte en la piel de quien te escucha".
En este sentido, el jefe del Ejecutivo autonómico agradeció el trabajo llevado a cabo por Daniel Álvarez, fundador del Instituto Ben Pensante y promotor del festival, así como de la Fundación Vicente Ferrer, a los que agradeció su compromiso "en trabajar seriamente por la cooperación en Galicia".
En lo tocante al coaching, el presidente aseguró que funciona como una herramienta de crecimiento personal y profesional. "El coaching al final es el resultado. Todo lo demás es un camino en el que, se quieres que las cosas salgan bien, tienes que pensar cómo piensan los demás y entender que merecen toda tu atención", concluyó.
El encuentro incluyó la entrega de los Premios Ciencia y Humanismo, que en esta edición reconocieron a Nazareth Castellanos, investigadora de neurociencia y directora del laboratorio Nirakara; Sonia Fernández-Vidal, escritora y divulgadora; y Gustavo Bertolotto, al que se le concedió de manera póstuma, que centró su trayectoria en la neurolingüística y en la inteligencia emocional.