El Consello Galego de Pesca reclama soluciones para la pesquería de la caballa, la bacaladilla y el abadejo
Xunta y sector plantean otras medidas como pedir un incremento de porcentajes de bocarte o sardina
La conselleira del Mar presidió la reunión de este órgano, convocado para articular "un frente común que permita que la flota pueda seguir trabajando"
Santiago de Compostela, 19 de diciembre de 2025
El Consello Galego de Pesca reclama soluciones tras la negociación de los TACs y cuotas para las especies de especial preocupación para Galicia, como la caballa, la bacaladilla y el abadejo, pues, en palabras de la conselleira del Mar, Marta Villaverde, "son preocupantes y decepcionantes".
La responsable autonómica presidió la reunión de este órgano, que fue convocada con carácter extraordinario, precisamente, ante la disconformidad por las posibilidades de pesca establecidas, sin tener en cuenta los informes socioeconómicos presentados por Galicia tanto al comisario europeo de Pesca y Océanos como al propio ministro de Agricultura, Pesca y Alimención, y para articular "un frente común que permita buscar soluciones", con el fin de que "la flota pueda seguir trabajando", afirmó Villaverde.
Para ello, la Consellería del Mar presentó un paquete de propuestas como pedir que se mantenga, como mínimo, para estas tres especies la misma cuota asignada a España en 2025, al no ser causante, en el caso de la caballa y la bacaladilla, de los factores de sobreexplotación, rechazando cualquier reducción en la asignación hasta que se corrija el consumo excesivo e irresponsable por parte de todos los terceros países implicados. En este sentido, para estas dos especies también se solicita aplicar la reciente modificación de medidas destinadas a la conservación de las poblaciones de pescados en relación con los países que autorizan una pesca no sostenible.
En este punto, se considera que España, en calidad de Estado miembro y, por tanto, agente con las competencias directas en la negociación, debe lograr un acuerdo de reparto de las capturas basado en criterios científicos fidedignos y antecedentes de pesca sostenible, así como poner en marcha una evaluación diferenciada y resistirse a aceptar las asignaciones de cuota derivadas de la sobrepesca unilateral.
En el caso del abadejo, las medidas están dirigidas a una modificación del sistema de evaluación científica, así como un cambio de especie accesoria la dirigida, además del establecimiento de un TAC propio.
En la batería de propuestas, también se incluye el incremento de los porcentajes de cuota de la sardina y bocarte, además de la fijación de otras asignaciones que afectan, en concepto de pesca fortuíta, al atún rojo para los segmentos de la flota gallega, así como a la pesca accesoria de bocarte para la manera, racú y piobardeira y el marcaje del 10% de pesca accesoria para las embarcaciones de cerco de reducido arqueo.
Dimensión de los TAC
La caballa se encuentra ante una asignación de cuota provisional con un fuerte descenso del 70% con respecto a 2025. De este modo, la reducción propuesta del TAC podría llevar un impacto económico directo de entre 26,5 y 28,4 millones de euros y un directo e indirecto de entre 37,1 y 39,7 millones. Concretamente, la asignación provisional establece que, en el primero semestre, solo se puedan capturar 156.921 toneladas, de las que a España le corresponderían 5.907.
La bacaladilla también sufre una reducción del 41% respeto del 2025, y del 44% frente al 2024. Este recorte supone que la flota gallega so podrá pescar 22.272 toneladas en el caladero nacional CNW y 33.049 toneladas en aguas internacionales. La repercusión sobre el conjunto de la economía productiva implicaría una merma de la actividad que oscilaría entre los 5,4 y los 11,3 millones de euros.
El abadejo tuvo una reducción del 36% en 2025 y otra reducción adicional del 18% de promedio para 2026 y 2027. Desde el punto de vista socioeconómico, esta cuota representa un riesgo de estrangulamiento que, de materializarse, podría oscilar entre los 1,7 millones de euros para la flota de palangre y los 14,8 millones se había llegado a paralizar la actividad del conjunto de las flotas afectadas.