Los ayuntamientos pueden solicitar desde mañana las ayudas de la Xunta para mejorar la gestión de los residuos, que cuentan con un presupuesto de más de 5,1 millones de euros

El Diario Oficial de Galicia publica hoy la convocatoria, que incluye novedades como líneas de aportación adicionales y requisitos más flexibles para que puedan llegar a un mayor número de entidades locales de la comunidad

Los municipios ya no están obligados a aportar el 10 % de la inversión y el IVA será subvencionable, lo que reduce el esfuerzo financiero que tendrán que realizar, beneficiando así a los de menor tamaño y con menos capacidad económica

Las acciones para la recogida y tratamiento de los biorresiduos se dividen en tres líneas que suman más de 3 millones de euros, y los proyectos de modernización y mejora de puntos limpios contarán con una partida conjunta de más de 1,6 M€

Santiago de Compostela, 6 de febrero de 2026

Los ayuntamientos gallegos pueden solicitar a partir de mañana, y durante el plazo de un mes, las ayudas de la Xunta para la ejecución de proyectos y medidas que contribuyan a optimizar la gestión de los residuos de competencia municipal. La convocatoria, publicada hoy en el Diario Oficial de Galicia, cuenta con un presupuesto de más de 5,1 millones de euros distribuidos en distintas líneas —algunas de ellas nuevas— para avanzar hacia un modelo de economía circular a nivel local y en la lucha contra el cambio climático.

En esta ocasión se unifican en una única orden las distintas líneas de ayudas y se flexibilizan los requisitos de acceso a ellas con la finalidad de que lleguen a un mayor número de entidades locales, incluidas las de pequeño tamaño. De hecho, fruto de la experiencia alcanzada en años anteriores, se decidió eliminar la aportación económica obligatoria del 10 % del proyecto que debían realizar los ayuntamientos. Ahora la Xunta asumirá el 40 % de la inversión y el 60 % restante se sufragará a cargo del Fondo Europeo de Desenvolvemento Rexional (Feder) para el período 2021-2027.

Además, el IVA será subvencionable, por lo que se reduce aún más el esfuerzo financiero que tendrán que realizar los municipios y se facilita una participación más amplia, incluso de aquellos de menor tamaño y con menor capacidad económica. Entre los cambios introducidos también está el establecimiento de límites máximos de ayuda fijos por proyecto, iguales para todos los ayuntamientos, eliminando el cálculo basado en el número de habitantes, al tiempo que se incorpora un criterio poblacional en la valoración, que favorece a los municipios más pequeños y facilita su acceso a las ayudas.

Con el mismo objetivo, de mejorar la eficacia del gasto público, la equidad territorial y la capacidad real de ejecución de los proyectos municipales, la asignación de fondos de las distintas líneas de ayudas responde a las necesidades detectadas en convocatorias anteriores y a las obligaciones normativas más inmediatas.

La recogida y tratamiento de biorresiduos cuenta con tres líneas de ayuda que suman un presupuesto de algo más de 3 millones de euros. La primera se centra en la recogida separada, por importe de 730.000 euros, y se valoran especialmente los proyectos de grandes productores de sectores como la hostelería o la alimentación.

La segunda línea tiene como objetivo la adquisición de vehículos específicos para la recogida de biorresiduos, con un presupuesto de cerca de 1,8 millones de euros. En esta ocasión, este tipo de acciones —ya financiadas en años anteriores— se incluyen en una línea específica dada su entidad e importancia presupuestaria, con el fin de permitir la profesionalización del servicio, mejorar la eficiencia operativa y facilitar la implantación territorial de la recogida separada, especialmente en ayuntamientos con dispersión poblacional.

Por su parte, la tercera línea de ayudas de biorresiduos está dirigida a la puesta en marcha de iniciativas que contribuyan a avanzar en la implantación del compostaje doméstico y comunitario, con un importe de 560.000 euros.

La cuarta línea, con un presupuesto de 125.000 euros, es para acciones relacionadas con la gestión de residuos textiles y que permitan garantizar la continuidad de la implantación de la recogida separada de esta fracción en cumplimiento de las obligaciones europeas. En este sentido, conviene recordar que la directiva comunitaria establece como obligatoria la recogida selectiva del residuo textil a partir del 1 de enero de 2025, exigencia que, unida al crecimiento progresivo experimentado por esta fracción en los últimos años, hace muy interesantes las iniciativas que favorezcan la separación, reutilización y reciclaje de esta fracción.

Puntos limpios

Las líneas 5 y 6, con un presupuesto conjunto de 1.650.000 euros, están dirigidas a acciones de modernización y mejora de los puntos limpios fijos y móviles con el fin último de consolidar y optimizar la red de recogida separada de residuos domésticos especiales que quedan fuera del servicio domiciliario y no se pueden depositar en contenedores específicos. Se trata de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), voluminosos, aceites, residuos peligrosos domésticos, entre otros.

La séptima línea, de nueva creación, está dotada con 290.000 euros y permite apoyar por primera vez de forma específica proyectos de digitalización de los servicios municipales de residuos y la implantación progresiva de sistemas de pago por generación. En esencia, esta medida busca avanzar hacia una mayor trazabilidad de los residuos, eficiencia del servicio y tasas más justas y transparentes para la ciudadanía.

La digitalización de los servicios municipales de residuos tiene como fin último modernizar la gestión de la basura usando tecnología para que los ayuntamientos organicen mejor el servicio y eviten gastos innecesarios, poniendo en marcha sistemas que, entre otras funcionalidades, indiquen cuándo un contenedor está lleno —evitando recogidas innecesarias— o ayuden a que los camiones recorran menos kilómetros y, por tanto, consuman menos combustible, beneficiando al medio ambiente.

En cuanto a la implantación progresiva de sistemas de pago por generación, la filosofía no es implantar nuevos impuestos, sino que cada ayuntamiento pueda organizar de manera más justa las tasas de residuos, apostando por premiar a quienes reciclan y generan menos residuos, no castigar. Esto podría materializarse en medidas como bonificaciones para los hogares que separen correctamente los residuos o el ajuste de las tasas en función de hábitos responsables.

Al final, se busca mejorar el servicio con la ayuda de la tecnología y usar los datos disponibles para ajustar los impuestos, modernizar el servicio, hacerlo más justo y eficiente y premiar los comportamientos responsables por parte de la ciudadanía.

Fecha de actualización: 06/02/2026