Ángeles Vázquez destaca la implicación ciudadana como pieza fundamental en el puzle del reciclaje
La conselleira de Medio Ambiente destacó que una idónea gestión de los residuos urbanos también se consigue fomentando un consumo racional y responsable, reutilizando los materiales el mayor número de veces posible y participando activamente en los mecanismos de recogida selectiva
Recuerda que la Xunta tiene habilitados varios programas de ayudas para que los ayuntamientos mejoren cada día a gestión de los residuos, como es el programa de puntos limpios móviles o la puesta en marcha de espacios municipales de reparación
Vázquez Mejuto destaca la participación de la comunidad educativa de Melide en la segunda edición del concursos Pilabot, una iniciativa para promover la recogida selectiva de pilas, acumuladores y batería usadas
La conselleira de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda, Ángeles Vázquez, destacó esta mañana que la implicación de los ciudadanos es una de las piezas fundamentales en el puzle del reciclaje. Vázquez Mejuto participó hoy en una jornada sobre la gestión de los residuos, organizada por la Asociación Alecrín (Asociación de mujeres rurales de la comarca de Melide), donde afirmó que la colaboración de la ciudadanía en la reducción de la producción de basura también se fomenta a través de un consumo racional y responsable, de la reutilización de materiales el mayor número de veces posible antes de convertirlos en residuos y a través de su activa participación en los mecanismos de recogida selectiva.
En este sentido, afirmó que, mudando nuestras costumbres y hábitos y fomentando estas prácticas responsables, conseguirse que el porcentaje de residuos sometidos a un tratamiento final sea menor, con las consiguientes ventajas ambientales, económicas y sociales.
Explicó que en la actualidad, la sociedad gallega consigue un aprobado en materia de reciclaje de vidrio, que se depositan en el iglú verde; de papel y tarjeta, que se recicla en el contenedor azul; y de envases y envoltorios de plástico, latas y briks, que se depositan en el contenedor amarillo; pero siempre hay márgenes de mejora.
Recordó que los ciudadanos tenemos que ir acostumbrándonos al contenedor marrón, donde debe depositarse los restos de alimentos como pieles de fruta, espinas del pescado, plantas, cáscaras de huevo o paño de mesa o papel de cocina usados, y a partir del cual se conseguirá compost, es decir este biorresiduo puede aprovecharse como fertilizante e incluso como generador de energía.
La Consellería, consciente de la necesidad de implantar el quinto contenedor, el Gobierno gallego puso en marcha varios proyectos e iniciativas para su implantación, como son los cuatro proyectos demostrativos de gestión diferenciada de la materia orgánica en ayuntamientos de distinta tipología territorial. Así, en As Nogais, se implantó un programa de compostaje doméstico; en Mondoñedo, se apostó por impulsar el compostaje comunitario de un área de su núcleo urbano; en Santa Comba, iniciará en breve a recogida de la orgánica en un quinto contenedor; y en Arteixo, acaba de ponerse en marcha un proyecto de recogida a grandes productores de biorresiduos. También se han repartido más de 4.500 contenedores marrones entres más de 40 ayuntamientos para que pongan en marcha la recogida selectiva de la fracción orgánica.
Ángeles Vázquez destacó que educar a las nuevas generaciones es un aspecto fundamental, por eso de puso en marcha un proyecto pionero, como es un programa de compostaje escolar en el que participan más de 30 centros educativos de la Comunidad. Con esta iniciativa se acerca el compostaje a los centros de enseñanza y se mejora la gestión de los residuos orgánicos generados en los comedores escolares, al tiempo que se refuerzan las conductas de protección y respeto de por medio ambiente en el alumnado gallego. Recordó que esta iniciativa es similar a la puesta en marcha por Sogama en el año 2014 el Programa de Compostaje Doméstico, con el que se distribuyeron compostadores y se realizaron cursos de formación y tareas de seguimiento “puerta a puerta” en cada hogar participante, para conseguir un compost de calidad que los usuarios pueden usar como fertilizante orgánico en sus huertas y jardín.
A modo de ejemplo, también citó otra iniciativa dirigida a la comunidad escolar, como es el concurso Pilabot, que ya suma una segunda edición y en la que participa el IES de Melide. Se trata de una iniciativa que promueve la recogida selectiva de pilas, acumuladores y baterías usadas entre los más cautivos y en la que participan un total de 150 centros de educación primaria y secundaria de toda Galicia. La finalidad de este concurso es concienciar a las nuevas generaciones sobre el impacto medioambiental de este tipo de residuos. De hecho, una sola pila de botón de las antiguas puede contaminar hasta 600.000 litros de agua, lo que equivale al consumo de treinta personas durante toda su vida.
Colaboración con los ayuntamientos
La conselleira de Medio Ambiente destacó que, a pesar de que la gestión de los residuos urbanos es una competencia municipal, el Gobierno gallego tiene habilitadas varias líneas de actuación para colaborar con las entidades locales, para mejorar los hábitos de los vecinos. Así, hay subvenciones para implantar la recogida selectiva y el tratamiento diferenciado del biorresiduos, para implantar puntos móviles y poner en marcha espacios municipales de reparación e intercambio, que permitan establecer en toda Galicia establecimientos municipales basados en la cultura del re-aprovechamiento de los recursos y en la co-responsabilidad de la ciudadanía.
En definitiva la junta quiere impulsar un cambio de paradigma en la forma en la que la sociedad se interrelaciona con la naturaleza, con el fin de prever el agotamiento de los recursos, cerrar los ciclos de energía y de los materiales y facilitar el desarrollo sostenible; es decir, avanzar hacia el modelo circular que requiere de innovaciones ambientales tanto en la forma de legislar, como de producir y consumir.