La Xunta registra en el Parlamento la primera revisión del Plan Forestal de Galicia para conseguir el máximo consenso en su tramitación

Con este procedimiento se da cumplimiento al compromiso asumido al respecto por la Consellería de Medio Rural en la Comisión de Estudio sobre la política forestal

Los grupos de la Cámara podrán hacer las propuestas de resolución que consideren oportunas y estas serán votadas en Pleno previsiblemente a finales de febrero

El documento a debatir establece una proyección del monte gallego del futuro para el período 2021-2040, con una serie de grandes objetivos e indicadores

Se contempla la creación del Inventario Forestal Continuo, con información precisa y actualizada que permitirá reorientar las decisiones, así como la revisión de objetivos del Plan cada cinco años en el Consejo Forestal y en el Parlamento

Santiago de Compostela, 22 de enero de 2021

La Xunta ha registrado hoy en el Parlamento gallego la primera revisión del Plan Forestal de Galicia (PFG), para su tramitación en consonancia con lo establecido en el reglamento de la Cámara autonómica. A pesar de que se trata de un Decreto del Gobierno gallego, y que por lo tanto no precisa ser aprobado por el Parlamento, este trámite da cumplimiento al compromiso adquirido por el conselleiro de Medio Rural, José González, en el seno de la Comisión de Estudio sobre la política forestal, en el sentido de procurar el máximo consenso posible en esta primera revisión. En esta misma línea, el Plan ya fue evaluado también por el Consejo Forestal de Galicia.

De este modo, los diferentes grupos parlamentarios podrán hacer las aportaciones y propuestas de resolución que consideren oportunas. El documento se someterá a la consideración de la Comisión 7ª de la Cámara y finalmente al Pleno, en el que se debatirán y votarán estas propuestas previsiblemente en la última semana de febrero. Después el Plan volverá al Consello de la Xunta para su aprobación definitiva y entrada en vigor, que está prevista a lo largo del primer semestre de este año.

Esta primera revisión del PFG se elaboró dando cumplimiento a casi el 75% de las recomendaciones del dictamen de la mencionada Comisión forestal, y se está ultimando bajo la premisa de conseguir un amplio consenso sectorial y de la sociedad gallega en general. Así, en concreto, se atendieron 92 recomendaciones parlamentarias de un total de 123. Además, las restantes recomendaciones que implican a la Consellería de Medio Rural están incluidas en el borrador de la Ley de recuperación de la tierra agraria de Galicia, actualmente en trámite en la Cámara autonómica. A mayores, el documento de revisión del PFG recoge más de 100 directrices del Grupo de Trabajo creado en 2015 al efecto dentro del Consejo Forestal de Galicia.

En esta revisión se contempla además la creación del Inventario Forestal Continuo, con información precisa y actualizada del monte gallego a partir de la que se pueden ir reorientando las decisiones de planificación y ordenación forestal. A mayores, se prevén informes anuales, así como la revisión de objetivos cada cinco años en el Consejo Forestal y en comisión parlamentaria, para ir adaptando el Plan si fuera necesario.

Monte gallego del futuro

El PFG establece una proyección del monte gallego del futuro para el período 2021-2040, con una serie de grandes objetivos e indicadores. Uno de los más destacados es la inversión prevista en el monte gallego hasta el año 2040, que alcanzará los 4.900 millones de euros, incluyendo tanto fondos públicos (alrededor de 4.000 millones) como financiación privada de los titulares o gestores de los terrenos forestales.

De acuerdo con el Plan se establece, entre sus principales finalidades, conseguir las 425.000 hectáreas de frondosas y, en el caso del castaño, se actuará en 8.000 hectáreas en los próximos 20 años para recuperar sotos tradicionales, mientras se plantarán otras 16.000 ha tanto para la producción de castaña como para la generación de madera.

Sobre el eucalipto, se planifica una reducción del 5% de la superficie con presencia de esta especie llegados al año 2040, trabajando para que un total de 20.000 hectáreas se conviertan en masas de otros árboles. Al tiempo, se mejorará la gestión y la productividad de los eucaliptales ya existentes, se reforzará el control de las nuevas plantaciones, se potenciará la silvicultura y se reducirá la combustibilidad de las masas mediante la gestión activa. En relación con las coníferas, especialmente el pino, se fomentarán las repoblaciones y reforestaciones de alta calidad genética, incrementando la superficie que ocupan estos árboles en 20.000 ha en 20 años.

Partiendo de estas premisas, el objetivo es movilizar los recursos madereros que permitan atender las demandas de la industria en relación a la madera y a la biomasa, consiguiendo unas talas anuales de hasta 12 millones de metros cúbicos en 2040, frente a los algo más de 9 millones actuales. Otras líneas de trabajo tienen que ver con el control de las especies invasoras (especialmente acacias), mediante un programa que abarcará 1.000 ha, o la lucha biológica contra la avispilla o el cáncer del castaño.

Otro componente fundamental del PFG será la movilización de las tierras agrarias infrautilizadas o abandonadas mediante un millar de aldeas modelo, 150.000 ha de polígonos agroforestales o alcanzando en 2040 las 150.000 ha bajo algún tipo de figura de gestión conjunta. Se marca, asimismo, la finalidad de llegar a un total de 850.000 hectáreas bajo algún instrumento de ordenación o gestión forestal sostenible.

Lucha contra los fuegos

Una prioridad del Plan continuará siendo la lucha contra los fuegos forestales. En este sentido, se prevé tener lista en la primera mitad de esta legislatura la nueva Ley de prevención y defensa contra los incendios, un proceso participativo que vendrá también de la mano de la reorganización de los distritos y de la especialización de agentes facultativos medioambientales en materia de investigación de incendios forestales. A mayores, se elaborará de manera participativa un plan plurianual para la definición de las instalaciones, de las equipaciones y de los recursos necesarios para las sedes de distrito, talleres, almacenes, garajes, puntos de encuentro, puntos de vigilancia y bases de medios aéreos.

Dentro del fomento de los recursos forestales no madereros, se pondrá en marcha un programa de aprovechamiento de pastos y forrajes en monte y de establecimiento de sistemas silvopastorales, concretándose como objetivo final llegar a las 225.000 hectáreas de superficie para esta actividad en toda Galicia en 2040.

Otro ámbito de actuación es el de la cadena monte-industria. Se va a incidir en su modernización y en procurar que sea altamente cualificada, productiva y que elabore productos de madera o basados en madera con un alto valor añadido. Se hará mediante iniciativas como el programa de divulgación y comunicación de la cultura forestal, con, entre otras, 250 acciones de formación y profesionalización de propietarios y/o gestores de montes en los siguientes 20 años. También, con un programa de fomento de la investigación, desarrollo e innovación forestal dotado con 135 millones de euros en todo el período de vigencia y promoviendo la cooperación y coordinación para mejora de la formación forestal universitaria y profesional en Galicia.

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Departamento:
C. del Medio Rural