La Xunta destina 5,4m€ a apoyar cerca de 500 actuaciones que impulsen el uso de las energías renovables y la eficiencia energética en el sector agrícola
El objetivo del Gobierno gallego es movilizar 22,8*M€, crear o mantener más de 180 empleos y permitir un ahorro de 2*M€ en la factura energética
La ayuda máxima por proyecto en las explotaciones agropecuarias será de 1*M€ y pueden optar la esta línea tanto las personas físicas cómo jurídicas titulares de una explotación ganadera, propietarios de explotaciones agrícolas de regadío o #comunidad ciudadanas de energía, entre otros
La Administración ampliará hasta los 3,7*M€ a convocatoria para los proyectos llevados a cabo en el sector agrícola primario con el fin de impulsar 420 iniciativas
La Xunta de Galicia, a través de la Vicepresidencia segunda y Consellería de Economía, Empresa e Innovación, ponen en marcha un conjunto de ayudas por valor de 5,4*M€ destinadas al sector agrícola con el objetivo de impulsar la eficiencia energética y también el uso de las energías renovables en las explotaciones agropecuarias gallegas. Son cerca de 500 las actuaciones a las que pretende beneficiar el Gobierno gallego, lo que se traduciría en la movilización de 22,8 millones de euros. Además, el sector podrá ahorrar alrededor de 2*M€ en la factura energética gracias a estos apoyos y crear o mantener 184 puestos de trabajo.
En concreto, se trata de dos líneas de ayudas que la Administración autonómica ponen en marcha a través del Instituto Energético de Galicia (Inega). La primera de ellas, de concurrencia no competitiva, cuenta con un presupuesto de 1,67*M€ procedentes del Fondo Nacional de Eficiencia Energética y está destinada al apoyo de unas 60 actuaciones realizadas en explotaciones agropecuarias, basadas en la implantación de tecnología eficiente para reducir el consumo inicial en por lo menos un 10%.
Entran dentro de esta línea las instalaciones de regadío –relevo del grupo de bombeo por otros más eficientes desde el punto de vista energético; implantación de *variadores de frecuencia y *arrancadores estáticos; modernización de sistemas de regulación, control y monitorización de la red de riego; o cambio de baterías de *condensadores en las estaciones de bombeo, por ejemplo–, y también las explotaciones
–actuaciones en las instalaciones térmicas de calefacción, refrigeración, ventilación y agua caliente sanitaria; cambio de la energía convencional por energías renovables térmicas; o la reforma o relevo de instalación de iluminación interior y exterior, entre otras–.
La ayuda máxima por proyecto será de un millón de euros y podrán optar a ellas tanto las personas físicas cómo jurídicas titulares de una explotación ganadera; las comunidades de regantes y otras organizaciones; los titulares de explotaciones agrícolas de regadío; organizaciones o asociaciones de productores agrícolas; comunidades de energías renovables y comunidades ciudadanas de energía; así como empresas de servicios energéticos.
Para la segunda línea de ayudas, pensada para el sector agrícola primario, la Xunta ampliará el presupuesto hasta los 3,7*M€ –el inicial era de 2,5*M€– para impulsar 420 proyectos relacionados con las energías renovables y eficiencia energética. En concreto, destacan las actuaciones referidas a la energía fotovoltaica con 386 iniciativas, seguidas de la biomasa con 10 proyectos, siete de *minieólica, tres bombas de calor *xeotérmicas y otras tres de *aerotermia, además de 11 proyectos de ahorro y eficiencia energética.
Esta convocatoria incluye una novedad, ya que está enfocada a fomentar las ayudas en explotaciones agrarias que carezcan de ellas ata el momento y en aquellas ubicadas en zonas económicamente menos favorecidas, para lo cual se tuvieron en cuenta los datos del IGE de la renta disponible bruta por habitante de los ayuntamientos gallegos. Desde que se convocó por primera vez en 2017 esta línea específica y contando con esta nueva resolución, son ya cerca de 1000 las iniciativas beneficiadas con ayudas de casi 11,5*M€.
Con estas dos líneas de ayudas, el Gobierno gallego pretende seguir fomentando las inversiones en proyectos de ahorro energético en el sector agropecuario, así como impulsar el uso de energías renovables para mejorar la competitividad y contribuir a la revitalización del ámbito rural y del sector agrícola primario.