La Xunta apoyará con casi 60.000€ al ayuntamiento de Bergondo para llevar a cabo el acondicionamiento de un bosque autóctono de uso público en su polígono industrial
La delegada de la Xunta destacó que este proyecto recibe una subvención dentro de la nueva orden Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático para el impulso de proyectos de fomento de las infraestructuras verdes en espacios urbanos y periurbanos como herramienta de acción a nivel local frente a los efectos del cambio climático.
Belén do Campo destacó el éxito de la primera convocatoria de esta línea de apoyos que se resolvió con aportaciones concedidas a 35 ayuntamientos de Galicia, agotando los 2 M€ disponibles, de los cuales en la comarca de Betanzos recibieron estas ayudas Bergondo, Abegondo y Miño
Bergondo (A Coruña), 25 de junio de 2025
La delegada de la Xunta, Belén do Campo, acompañada por la directora territorial de la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático, Pilar Arias, visitó el ayuntamiento de Bergondo para informar de una ayuda que recibirá del Gobierno gallego, de casi 60.000 euros, para llevar a cabo el acondicionamiento de un bosque autóctono de uso público en su polígono industrial dentro de la nueva orden de ayudas de la Xunta para el impulso de proyectos de fomento de las infraestructuras verdes en espacios urbanos y periurbanos como herramienta de acción a nivel local frente a los efectos del cambio climático.
Así lo explicó, esta mañana, Belén do Campo que conoció, en la visita, los detalles de la actuación subvencionada. En este caso concreto, el proyecto busca mejorar las condiciones ambientales del entorno y promover su biodiversidad. La actuación se enmarca dentro de la estrategia de compensación de la Reserva de la Biosfera Mariñas Coruñesas y Terras del Mandeo, favoreciendo la recuperación de espacios naturales y la mejora del capital natural del polígono. La intervención se desarrollará en una superficie total de 79.854 m².
Esta iniciativa se incluye dentro de la línea proyectos de mejora de la infraestructura urbana verde y azul y dentro de eso en el apartado de mejora de la conectividad natural entre el medio urbano y periurbano, reforzando la transición natural desde el polígono industrial hacia su entorno y mejorando las conexiones ecológicas y paisajísticas del territorio.
El proyecto, segundo explicó Belén do Campo, contempla diversas intervenciones para la puesta en valor de este espacio verde público, que incluyen la erradicación de especies exóticas invasoras, la consolidación y refuerzo de la vegetación autóctona mediante la plantación de especies arbóreas propias del bosque atlántico, la creación de pequeños hábitats para la fauna local y polinizadores, y la mejora de la accesibilidad a través del acondicionamiento de caminos naturales y espacios de estancia.
La intervención busca no solo la recuperación ecológica del espacio, sino también su aprovechamiento como recurso didáctico y de sensibilización ambiental para la población. En este sentido, se incluye la instalación de elementos de señalítica informativa sobre los valores naturales del lugar, la creación de itinerarios interpretativos y el acondicionamiento de puntos de observación estratégicos, como un mirador natural sobre la ría.
Orden ayudas
La delegada destacó la buena acogida entre los alcaldes de la primera convocatoria de esta línea de apoyos "pionera". De hecho, destacó que tras analizar las cerca de 100 solicitudes recibidas y una vez resuelta la convocatoria de este año, se concedieron ayudas a 35 ayuntamientos para la ejecución de 42 proyectos, agotando los 2 millones de euros del presupuesto disponible. En este sentido, felicitó en especial a los ayuntamientos de la comarca de Betanzos, Bergondo, Abegondo y Miño, por aprovechar al máximo estas ayudas ya que recibieron más de 164.000 euros para sus proyectos.
En el caso de la provincia de A Coruña, son un total de 11 las entidades locales beneficiarias para 13 obras subvencionadas con alrededor de 630.000 euros. En todas estas iniciativas, el Ejecutivo gallego aporta hasta el 80 % del importe subvencionable y como máximo 60.000 euros por iniciativa "con un límite de tres proyectos por solicitante", y movilizarán una inversión total de más de 2,5 millones, contando tanto las aportaciones autonómicas como las aportaciones de los ayuntamientos.
Los municipios optaron la estas ayudas, en concurrencia no competitiva, con proyectos presentados de forma individual en tres líneas. En primer lugar, fueron subvencionables las intervenciones en espacios públicos orientadas a atenuar el llamado efecto isla de calor. Dentro de este grupo encajaron las iniciativas municipales que buscaban habilitar un sombreado natural en calles y plazas mediante la plantación de árboles, preferiblemente autóctonas, intervenciones para reducir la impermeabilidad del suelo para aumentar su capacidad de drenaje o la creación de microclimas con el recurso a láminas de agua que reducen la temperatura y combaten el efecto isla de calor.
En un segundo grupo entrarían proyectos con los que se pretende incrementar la biodiversidad urbana y las zonas verdes a través, por ejemplo, la implantación de jardines verticales y cubiertas o tejados verdes en infraestructuras y edificaciones públicas, o la restauración de zonas húmedas que albergan una gran variedad de especies. Finalmente, también se contemplaron iniciativas municipales para mejorar las infraestructuras verdes y azules de las zonas urbanas. Así, pudieron optar la estas aportaciones iniciativas para la recuperación de trechos urbanos fluviales deteriorados o para mejorar la conexión entre el medio urbano y periurbano mediante, por ejemplo, sendas verdes.
Entre un 40 % y un 70 % de las emisiones GEI
Hace falta recordar que el objetivo de esta línea de ayudas es dotar a las zonas urbanas de espacios y pulmones verdes como parques, xardíns, fuentes o áreas recreativas toda vez que se estima que es en las áreas más pobladas es donde se generan entre un 40 % y un 70 % de todos los gases de efecto invernadero (GEI).
La existencia de estos entornos naturales, de hecho, repercute en la reducción de las emisiones a la atmósfera y en la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía por los beneficios que reportan para la salud y por la sociabilidad, al ser también espacios de encuentro y ocio colectivo.