La Xunta da luz verde ambiental a un proyecto para la construcción de una explotación de cría de cerca de 130.000 gallinas en el ayuntamiento de Palas de Rei

La resolución, que sale publicada hoy en el Diario Oficial de Galicia, incluye condicionantes con el fin de minimizar y compensar los posibles impactos que la ejecución de la iniciativa pueda tener en el entorno

El trámite se refiere a la implantación de una instalación promovida por Granxa Campomayor en el lugar de A Bragaña, en una parcela de 9,8 hectáreas de superficie

La declaración de impacto ambiental es el resultado de la consulta a nueve organismos interesados y de distintos informes elaborados de manera rigurosa y exhaustiva por los técnicos de distintos departamentos para garantizar la preservación de los valores naturales, paisajísticos y socioeconómicos existentes en el entorno

El Ejecutivo gallego recuerda que este es un paso más en la tramitación del expediente y que la DIA no exime al promotor del deber de obtener todas las autorizaciones, licencias, permisos o informes exigibles para la ejecución y desarrollo del proyecto

Santiago de Compostela, 6 de agosto de 2025

La Xunta emitió declaración de impacto ambiental (DIA) favorable al proyecto de la empresa Granxa Campomayor para la construcción de una explotación de cría de cerca de 130.000 gallinas en la parroquia de Santa María de Puxeda, en el ayuntamiento lucense de Palas de Rei. No obstante, esa decisión está condicionada al cumplimiento de las exigencias recogidas tanto en los distintos informes sectoriales emitidos sobre su impacto como en la propia DIA con el fin de minimizar y compensar los posibles efectos en el entorno. A mayores ahora se está trabajando en la autorización ambiental integrada (AAI) para completar el trámite ambiental.

La resolución de la Dirección General de Calidad Ambiental y Sostenibilidad -que salió hoy publicada en el Diario Oficial de Galicia- se refiere a la implantación de una granja de cría de ramitas con capacidad para 129.360 plazas, para lo cual se construirán distintos espacios como una nave, una esterquera y otras instalaciones auxiliares necesarias para el desarrollo de la actividad. Los ejemplares llegarán a ella con un día de vida y permanecerán allí entre 16 y 18 semanas, momento en el que pasarán la otras explotaciones de ponedoras, donde iniciarán su ciclo de puesta.

El proyecto se localiza concretamente en el lugar de A Bragaña, en el ayuntamiento de Palas de Rei, sobre una parcela de 9,8 hectáreas de superficie constituida a consecuencia de la agrupación de alrededor de una treintena de fincas independientes.

La declaración de impacto ambiental del proyecto promovido por Granxa Campomayor es el resultado de distintos informes sectoriales favorables o favorables condicionados a su desarrollo y de la consulta a nueve administraciones públicas afectadas u organismos interesados por su puesta en marcha. Se trata de una tramitación exhaustiva, rigurosa y garantizadora de la preservación de los distintos elementos que es preciso proteger en el que se incluyen pautas al promotor sobre cómo se debe desarrollar el proyecto para que sea ambientalmente autorizable y viable.

En este sentido, el Servicio de Prevención y Control Integrados de la Contaminación, como órgano sustantivo encargado de tramitar el conjunto del proyecto -y dependiente de la Dirección General de Calidad Ambiental y Sostenibilidad, que será la encargada de autorizarlo en última instancia-, pasará a asumir de nuevo el expediente una vez que esté completado el trámite ambiental -pendiente de que se emita la autorización ambiental integrada- y se encargará de velar, en caso de salir adelante, por el cumplimiento de esas exigencias ambientales recogidas tanto en los distintos informes sectoriales como en la propia DIA y en el plan de vigilancia ambiental que es de aplicación al proyecto.

Declaración de impacto ambiental

El objetivo de una DIA es evaluar la integración de los aspectos ambientales de cada proyecto y determinar las condiciones que deben establecerse para la adecuada protección del territorio y de los recursos naturales tanto durante la ejecución y explotación como en el cese o desmantelamiento de las distintas iniciativas.

De hecho, cualquier proyecto tiene un impacto en el territorio, pero sus efectos no pueden ser significativos, por lo que la DIA es el instrumento encargado de determinar cómo y de qué manera se pueden minimizar, compensar o mismo restaurar las zonas afectadas por su puesta en marcha y durante su funcionamiento futuro.

Estamos ante un trámite del más exigente como demuestra el hecho de que la mayoría de las DIA favorables -como es el caso de esta para la explotación de cría de gallinas- incluyen condicionantes generales y particulares así como un plan de vigilancia ambiental que es de aplicación al proyecto. Entre los deberes a cumplir recogidas en los informes sectoriales suelen estar algunas como las autorizaciones previas al inicio de las obras, la realización de estudios adicionales o la reformulación de algunas características del proyecto con el fin de hacerlas compatibles con la protección del medio ambiente.

En el caso de la iniciativa impulsada Granxa Campomayor, la DIA establece condiciones ambientales para la ejecución del proyecto relacionadas con los ruidos, protección de la atmósfera, olores, emisiones de gases de efecto invernadero, protección del suelo, de las aguas, del patrimonio cultural, de la flora y de la fauna, gestión de residuos, integración paisajística, optimización energética y lucha contra el cambio climático, entre otras.

Esta declaración de impacto ambiental favorable, no obstante, no exime al promotor del deber de obtener todas las autorizaciones, licencias, permisos o informes que sean legalmente exigibles para la ejecución y desarrollo del proyecto.

Fecha de actualización: 06/08/2025