El conselleiro de Sanidade presentó en el Pleno del Parlamento el proyecto de Ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de conductas adictivas
Gómez Caamaño pone en valor la ley que convertirá Galicia en referente europeo de protección de la salud de la infancia y de lucha frente a las adicciones
Galicia será la primera comunidad autónoma en abordar nuevos hábitos no saludables de la juventud al equiparar el consumo de bebidas energéticas con el alcohol y los vapeadores con el tabaco
Remarca que el texto legal incide en la prevención en el ámbito sanitario, familiar, escolar y comunitario
Se introduce como novedad a relevo de sanciones por programas para dejar de fumar, concienciarse sobre los perjuicios del alcohol o realizar trabajos en beneficio de la comunidad
Se amplían los espacios sin humo a piscinas y marquesinas de transporte público para garantizar el derecho a respirar aire limpio y crecer en un entorno saludable
El conselleiro subraya la evidencia científica que demuestra alteraciones del lo son o problemas de concentración que provocan las bebidas energéticas en la infancia o las sustancias tóxicas que contienen los vapeadores
Recuerda que la ley no introduce nuevos deberes para los Ayuntamientos y traslada a la Consellería de Sanidade a potestad de sanción del botellón
Pide el apoyo de los grupos parlamentarios la una ley que es una oportunidad y una apuesta por el futuro de los gallegos
Santiago de Compostela, 14 de octubre de 2025
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, destacó hoy que Galicia se convertirá en un ejemplo a seguir a nivel estatal y europeo con las medidas de salud pública que promueve la Xunta en el proyecto de Ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de conductas adictivas, presentado hoy en el Pleno del Parlamento.
Gómez Caamaño puso en valor que Galicia será la primera comunidad autónoma en establecer los mismos límites para menores a las bebidas energéticas que al alcohol y también en equiparar los vapeadores al tabaco, adoptando medidas ante hábitos de la juventud que mudaron profundamente en la última década.
Así, a la estela de Galicia, otros territorios como Reino Unido o Asturias anunciaron su intención de prohibir la menores de 16 años el consumo de bebidas energéticas. También la Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea llevan años recomendando limitar el acceso de estos productos a la juventud y equiparar los vapeadores al tabaco convencional.
El conselleiro de Sanidade comenzó su intervención citando datos de informes científicos y estudios médicos en los que se basa la regulación propuesta por la Xunta. "Sabemos que una sola lata de bebida energética de 250 mililitros puede contener el equivalente a dos cafés expresos, una dosis que en adolescentes puede provocar taquicardia, nerviosismo, irritabilidad, insomnio y, en los casos más graves, arritmias", afirmó.
Explicó, además que los cigarros electrónicos contienen sustancias tóxicas, que algunas causan cáncer y que el aerosol de los vapeadores incluye formaldehído, acroleína y metales pesados.
Señaló también que las revisiones científicas muestran que los adolescentes que vapean tienen el triple de probabilidades de empezar a fumar tabaco convencional. Por eso, "nuestra intención no es prohibir por prohibir, nuestra intención es proteger para prevenir".
Una ley que comienza por la prevención
El proyecto de Ley presentado hoy en el Pleno del Parlamento cuenta con 67 artículos agrupados en siete títulos.
El primer título refuerza los programas de educación para la salud en centros en escolares, se involucran también las familias y los Ayuntamientos para crear entornos protectores y promover la alimentación saludable y bienestar emocional.
El título II regula la oferta regulando la publicidad de alcohol y bebidas energéticas o ampliando espacios libres de humo. En este último apartado, no estará permitido fumar ni vapear en piscinas de uso público ni en marquesinas de transporte público ni en un radio de 50 metros de centros docentes, sanitarios y edificios de la administración pública.
"Creo que es algo que todos debemos tener claro: esta ley no pretende restringir libertades, sino garantizar el derecho a respirar aire limpio y a crecer en un entorno saludable", aclaró Gómez Caamaño.
Con el objetivo de acompañar y no culpar la menores que abusan del alcohol o de otras drogas, el título III establece un protocolo sanitario y social en estos casos. "Cuando un menor llega a urgencias con una intoxicación no precisa un castigo, precisa ayuda", destacó el conselleiro de Sanidade. De esta forma, el personal sanitario activará un protocolo de evaluación, aviso a las familias y, en los casos necesarios, derivaciones a unidades de prevención de conductas adictivas o unidades de salud mental.
Además, el Servizo Galego de Saúde incorporará, en los controles del programa de salud infantil a partir de los 12 años, intervenciones preventivas de cribaje en consumo de alcohol, tabaco, cannabis, bebidas energéticas y uso problemático de las tecnologías digitales.
El título IV se refiere a la información y evaluación de esta problemática y, por primera vez, se habilitará un sistema de información sobre el consumo de estas sustancias en Galicia, su prevención y su tratamiento.
Sobre el título V, que regula la organización y coordinación institucional, Gómez Caamaño recordó que la norma no introduce nuevos deberes legales para los ayuntamientos. En lo que respecta al botellón, prohibido a nivel estatal, la Consellería de Sanidade pasará a asumir la potestad de sanción de esta práctica para conseguir una mayor eficacia.
Además, para potenciar la labor municipal y social, la Consellería de Sanidade ya apoya acciones preventivas frente a las adicciones y recientemente aprobó ayudas de más de 4 millones de euros para actividades de ayuntamientos y entidades sin ánimo de lucro.
Se crea además la Comisión de Coordinación en materia de prevención de las adicciones de las personas menores y conductas adictivas. La comisión, adscrita a la Dirección General de Salud Pública, integrará distintas consellerías, ayuntamientos y representantes de entidades sociales y se encargará del estudio, coordinación y asesoramiento en materia de prevención de las adicciones.
Por otro lado, el título VI se dedica a la inspección, que ejercerán las administraciones autonómica y locales, cada una en el ámbito de sus competencias.
Por último, en cuanto a infracciones y sanciones, el título VII detalla las conductas prohibidas, las sanciones que implican y, de forma innovadora, incluye la posibilidad de sustituir sanciones por programas para dejar de fumar, concienciarse sobre los perjuicio del alcohol o realizar trabajos en beneficio de la comunidad relacionados con la conducta infractora.
Inclusión de aportaciones sociales y empresariales
Gómez Caamaño destacó que esta ley es fruto del trabajo de numerosos profesionales sanitarios, docentes o trabajadores sociales, entre otros.
Sobre las aportaciones recibidas, el conselleiro de Sanidade destacó la de los agentes implicados en la prevención de las adicciones y también de empresas "que supieron entender que la protección de la salud de los menores es un interés superior a cualquier otro".
El titular de Sanidade finalizó su intervención pidiendo el apoyo de los grupos parlamentarios la una ley que es una oportunidad y una apuesta por el futuro de los gallegos.