Rueda anuncia la nueva Ley de aprendizaje permanente para atender los cambios sociales, tecnológicos y laborales y garantizar la formación durante toda la vida

Destaca que hace falta actualizar la norma vigente, de 1992, centrada principalmente en el objetivo de que los adultos obtengan un título de enseñanza básica, algo que hoy en día ya tiene la mayoría de los gallegos

El conselleiro de Educación resalta que la previsión es "poder derivar al Parlamento la nueva normativa a inicios de 2027"

La nueva ley asegura la formación continua de los mayores de 18 años y presta atención a grupos como la población migrante o colectivos desfavorecidos

Se aglutinará por primera vez bajo la misma normativa toda la oferta autonómica, tanto de la Consellería de Educación como de otros departamentos

Se desarrollará una plataforma digital donde poder consultar las opciones existentes, con calendarios, localizaciones o requisitos, entre otra información

Santiago de Compostela, 9 de febrero de 2026

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció que el Consello aprobó hoy iniciar los trámites para la nueva Ley de aprendizaje permanente de personas adultas que busca "adaptar la formación continua a los cambios sociales, tecnológicos, académicos y laborales" registrados en las últimas décadas.

El nuevo texto, que va a suponer un cambio completo de enfoque en las enseñanzas para la ciudadanía de 18 o más años, sustituirá la Ley de educación de adultos, de 1992 para adaptarla "a las nuevas realidades", indicó el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades y FP, Román Rodríguez, quien destacó que se trabaja con el objetivo "de poder enviar el texto al Parlamento a inicios de 2027".

Tal y como explicó el presidente, hasta ahora, la ley se centraba en que un adulto pudiera obtener un título de enseñanza básica después de no lograrlo en sus años de escolarización obligatoria. "Este ya no puede ser el objetivo principal porque la gran mayoría de la población ya cuenta con esta formación", destacó. Por eso, la futura norma se fija como objetivo la formación permanente a lo largo de la vida, de manera que una persona pueda calificarse, recualificarse y tener así nuevas oportunidades de trabajo.

"Dejamos atrás un viejo paradigma. Estamos en una transición hacia un aprendizaje permanente que busca una población más preparada para hacer frente a los retos del mercado de trabajo y de la sociedad actual", resaltó el conselleiro.

Datos que explican el cambio

Los datos explican la necesidad de este cambio de enfoque. Solo teniendo en cuenta la oferta formativa no universitaria de la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades y Formación Profesional, se observa que en los últimos años se alcanza una matrícula de 62.000 personas, que supone un 24,43% más comparado con el año previo a la pandemia, el curso 2018/19. Ahora bien, existen importantes diferencias en función de la tipología de enseñanzas en este ámbito.

Dado que la mayor parte de la población ya cuenta con un título de ESO o bachillerato, se produce un gran descenso de alumnos en enseñanzas iniciales (-46,44%), educación secundaria para personas adultas (-45,48%), o bachillerato para personas adultas (-45,81%). Así, estas tres modalidades suman 7.101 estudiantes en el actual curso. Por el contrario, experimentan un notable incremento las enseñanzas de régimen especial (16,72%), las enseñanzas no regladas ( 46,56%) y la formación profesional de adultos (101%). En conjunto, estas tres tipologías reciben en la actualidad 54.985 alumnos.

Además, se está produciendo un auge del alumnado extranjero, con más de 5.000. De hecho, en la formación profesional representan un 10,76% del total y, en ámbitos como la enseñanza de español en las escuelas de idiomas, hay un alza del 300% y, en las enseñanzas no regladas, el aprendizaje de castellano y gallego para inmigrantes sube un 100%.

Idiomas, alfabetización digital, acogida...

Estos datos evidencian la necesidad de un cambio real de enfoque, de manera que estas enseñanzas cumplan su función social y respondan a las necesidades actuales de Galicia, fomentando la acogida de los nuevos gallegos y acompañando el conjunto de la población, que pueda tener la posibilidad de encontrar la formación que precisa en cualquier momento, con independencia de su edad, mismo se deciden cambiar su trayectoria laboral.

El conocimiento de nuestra lengua y cultura, el desarrollo personal y social, la conexión con el mercado laboral y la contribución a la equidad, la inclusión y la mejora de una sociedad en constantes cambios son así objetivos prioritarios para la Xunta en la nueva ley, que también velará por garantizar la alfabetización digital y evitar así una brecha tecnológica.

Con este cambio de enfoque, Galicia se alinea además con los objetivos de la UE, establecidos en el Plan europeo de aprendizaje de personas adultas 2030, y en el Plan de acción del pilar europeo de derechos sociales, que establece que, para esa fecha, por lo menos el 60% de las personas adultas deben participar anualmente en actividades de formación continua.

Colectivos de especial interés

El conselleiro de Educación indicó que esta población se divide en dos grandes colectivos: grupos en situación de vulnerabilidad y población adulta que busca la mejora profesional o académica. En los primeros se incluyen personas con bajo nivel educativo, población migrante, población reclusa y personas pertenecientes a colectivos sociales desfavorecidos. Por su parte, en el segundo grupo están trabajadores sin cualificación académica o profesional, personas que necesitan actualizarse para adaptarse a las nuevas demandas del mercado laboral, personas que desean ampliar su formación y darle continuidad y, por último, personas que precisan mejorar su integración y desarrollo personal y social.

Con este fin, por primera vez se aglutinará bajo la misma normativa toda la oferta autonómica de aprendizaje permanente, no solo la ofrecida por la Consellería de Educación, sino también la que imparten otros departamentos del Gobierno gallego. Para facilitar el acceso de la población a las distintas opciones existentes, Román Rodríguez indicó que se creará "una plataforma digital que aglutinará toda la oferta formativa autonómica" en la sea posible consultar las diferentes opciones disponibles, calendarios, localizaciones o requisitos, entre otros aspectos.

Orientación y reducción de trámites

La configuración de un sistema integrado prestará especial atención a las labores de información y orientación, de tal forma que las personas que deseen mejorar su formación o cualificación estén acompañadas y asesoradas a la hora de hacerlo. También se deberán simplificar los trámites y procedimientos, de manera que se facilite el ingreso. Y, finalmente, garantizará la innovación que ya se da en otras enseñanzas y la formación de los formadores, que estén también actualizados y adaptados a los nuevos requerimientos.

Se busca también avanzar en la alfabetización digital universal, de tal forma que las personas adultas aprendan a desarrollarse mejor con las nuevas herramientas tecnológicas, algo fundamental para la equidad y la inclusión en nuestra sociedad. Para eso, la nueva ley avanzará en la integración de las nuevas tecnologías, incorporando igualmente las ventajas de la inteligencia artificial. También se favorecerá la formación a través de medios digitales, de tal forma que, manteniendo las opciones presenciales, la ciudadanía disponga de opciones a distancia, accesibles la cualquier persona desde cualquier lugar, algo especialmente relevante para lo rural gallego y que reclama actualmente la población trabajadora.

Tres nuevos instrumentos de coordinación

La ley se desarrollará a través de tres instrumentos. Por una parte, se elaborará una Estrategia gallega de aprendizaje permanente, que recogerá los objetivos y líneas de actuación mediante una oferta global e integrada en el conjunto de Galicia. Se incluirá en ella un nuevo sistema de evaluación y acreditación de competencias básicas, que permitirá acreditar los logros conseguidos y facilitará el acceso la otras formaciones.

Asimismo, se creará una Comisión interdepartamental, que incluirá a todos los agentes que realizan formación y atención a las personas adultas, y actuará cómo receptora de todas las ofertas. Finalmente, el Consejo Gallego de Aprendizaje Permanente de Personas Adultas será el órgano consultivo en el desarrollo de la ley.

 

 

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Fecha de actualización: 09/02/2026