La conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático se reunió con la regidora municipal
La Xunta analizará la viabilidad de la propuesta del Concello de Lobios para ampliar la senda accesible de Riocaldo en la reserva de biosfera Gêres-Xurés
La intención del Gobierno local es darle continuidad al trazado de 1.250 metros que había sido acondicionado el año pasado por la Consellería con una inversión de más de 116.800 €
Santiago de Compostela, 21 de abril de 2026
La Xunta de Galicia analizará la viabilidad de la propuesta del Concello de Lobios para ejecutar una ampliación de la senda accesible de Riocaldo, la primera de la Reserva de Biosfera Gêres-Xurés que cuenta con un recorrido adaptado para personas con diversidad funcional y movilidad reducida.
La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, y la alcaldesa de Lobios, María del Carmen Yáñez, mantuvieron esta mañana una reunión de trabajo en Santiago para abordar este y otros asuntos de interés municipal relacionados con las competencias de su departamento.
En concreto, la regidora explicó que una vez habilitada la actual senda para su uso y disfrute, la intención del Gobierno municipal es darle continuidad completando su trazado (un total de 1.250 metros que discurren por el margen derecho del río Caldo, en Lobios, entre las termas y un área de recreo y descanso) con la adaptación de un nuevo tramo de longitud similar. En este sentido, la conselleira le trasladó a la alcaldesa que se estudiarán posibles vías de financiación para una futura ampliación.
Cabe recordar que la Xunta se encargó el año pasado de ejecutar las labores de acondicionamiento y señalización del sendero accesible de Riocaldo, en el concello de Lobios. La intervención de adaptación del itinerario, que tuvo en cuenta varias guías sobre diseño de accesibilidad en vías verdes y parques naturales, quedó completada tras una inversión de más 116.800 euros, cofinanciada con fondos europeos a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia-Next Generation UE.
Los trabajos realizados consistieron en la adecuación de los pavimentos, la adaptación de las pasarelas, la eliminación de las barreras arquitectónicas y la instalación tanto de zócalos y guías como de barandillas en las rampas existentes para facilitar su uso por personas con diversidad funcional. El proyecto se completó con la instalación de mesas, bancos y apoyos adaptados a lo largo de los 1.250 metros del tramo.