Rueda destaca que la Xunta inicia la elaboración del futuro Plan estratégico para reforzar la eficiencia y la garantía del abastecimiento de agua en Galicia
Apunta que esta planificación actualizará el diagnóstico de los principales sistemas de abastecimiento, incorporará las actuaciones acometidas y en ejecución e identificará y priorizará las acciones necesaria para adaptarse a la nueva realidad climática
Augas de Galicia está movilizando ya más de 61 millones de euros para alcanzar un mayor aprovechamiento del agua ya disponible y para mejorar y aprovechar al máximo las infraestructuras ya existentes, con un horizonte temporal que llega al año 2029
Galicia cuenta en la actualidad con grandes sistemas supramunicipales que permiten compartir recursos, y de cara al futuro se analizará donde es conveniente reforzarlos o crear nuevas interconexións/interconexiones que permitan prestar apoyo en situaciones de sequía o escasez
Se desarrollarán noticias alternativas como el refuerzo de la regulación, las aguas subterráneas o la reutilización
Santiago de Compostela, 1 de septiembre de 2026
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, afirmó hoy que se va a iniciar la elaboración del futuro Plan estratéxico para o reforzo da eficiencia e da garantía do abastecemento de Galicia (PEREGA), con el objetivo de analizar con una visión de conjunto los principales sistemas, actualizar su diagnóstico e identificar y “priorizar las soluciones más adecuadas para reforzar la garantía del suministro a medio y largo plazo”. Sus resultados constituirán la base técnica para abordar posteriormente la revisión del Plan xeral galego de abastecemento previsto en la Lei de augas de Galicia.
En este sentido, el Consello da Xunta conoció hoy un informe en el que se avanza el inicio de este trabajo estratégico, que partirá del Plan de abastecemento de Galicia e incorporará la situación actual de los sistemas, las actuaciones ejecutadas, la evolución de las demandas, así como la nueva realidad climática, de mayor irregularidad de las precipitaciones y de las aportaciones a los ríos y embalses.
De hecho, este verano varios sistemas de Galicia presentan problemas de escasez coyuntural de agua, por lo que la Oficina Técnica da Seca declaró la alerta por escasez severa en el río Lérez-ría de Pontevedra y en el río Anllóns-costa da Coruña, y medidas equivalentes en Baiona, así como la prealerta en otros cuatro sistemas. En cuanto al nivel de los nueve embalses destinados al abastecimiento, está en el 62,5 %, 15,6 puntos por debajo de la media de los últimos cinco años, con una situación desigual entre los distintos sistemas. Al respecto, el presidente afirmó que “el riesgo está ahí, no es nuevo, y desde la Xunta llevamos tiempo trabajando para hacer frente a esa situación”.
La planificación debe priorizar el mejor aprovechamiento de los recursos e infraestructuras existentes y, cuando resulte necesario, reforzar la regulación, las conexiones entre sistemas o la incorporación de recursos complementarios y nuevas fuentes de suministro.
Actuaciones en marcha
En este sentido, Augas de Galicia está movilizando más de 61 millones de euros para lograr un mayor aprovechamiento del agua ya disponible y para mejorar y aprovechar al máximo las infraestructuras ya existentes, con un horizonte temporal que llega al año 2029.
Más concretamente, la Xunta está apoyando a los ayuntamientos para reducir las pérdidas en las redes y mejorar el control de los consumos. 224 ayuntamientos ya realizaron auditorías de abastecimiento y Augas de Galicia está concediendo ayudas para acometer las actuaciones necesarias para su mejora. En 2025 se concedieron 106 ayudas por 4,35 M € y en 2026 se habilitó una nueva convocatoria con una financiación de cerca de 2,5 M €. Además, el Plan de dixitalización da xestión da auga benefició con cerca de 5 M € a 38 ayuntamientos con la instalación de 239 estaciones de monitorización que permiten detectar antes fugas y consumos anómalos.
Asimismo, Augas de Galicia apuesta por garantizar el buen estado, la seguridad y el máximo aprovechamiento de las infraestructuras ya disponibles con actuaciones de modernización, renovación y aumento de su fiabilidad. Se están movilizando 31 M € para modernizar potabilizadoras y depósitos en 25 ayuntamientos y cerca de 19 M € en 15 actuaciones sobre redes, conducciones, captaciones y elementos de control. Entre estas últimas destacan la sustitución de cuatro válvulas de abastecimiento en la presa de Eiras (2,27 M €) y la renovación de la conducción que abastece Ribadeo y Trabada (8,5 M €).
Además, en algunas zonas será necesario incrementar la capacidad de almacenar y regular los recursos disponibles para afrontar períodos más prolongados de pocas precipitaciones y épocas de alto consumo. Esta línea ya está presente en las actuaciones de Augas de Galicia, como es el caso de la inversión de 6,2 M € prevista en O Salnés para ampliar la ETAP y ejecutar un nuevo depósito de regulación con el que reforzar un sistema supramunicipal en el que la demanda llega a duplicarse en verano.
Nuevas alternativas
Galicia cuenta ya con grandes sistemas de abastecimiento de carácter supramunicipal, en los que una misma infraestructura abastece a varios ayuntamientos y en los que hay conexiones que permiten que determinados territorios dispongan de más de una fuente de abastecimiento. La futura planificación aprovechará esa estructura y analizará dónde conviene reforzarla o crear nuevas interconexiones para que los sistemas puedan apoyarse entre sí en situaciones de escasez o en caso de incidencias. Un ejemplo de esto es Vilagarcía de Arousa, que puede combinar el embalse de O Con y el sistema supramunicipal de O Umia y que, tras la ampliación de la ETAP de Padrón, también dispone del río Ulla como recurso adicional de refuerzo.
De cara al futuro, las aguas subterráneas pueden contribuir también a reforzar determinados abastecimientos como recurso complementario o potencial reserva estratégica en situaciones de sequía o escasez. En este sentido, Augas de Galicia trabaja con el Instituto Xeolóxico e Mineiro de España (IGME) en la revisión y actualización de las 19 masas de agua subterránea de la demarcación Galicia-Costa y ya ha modernizado su red piezométrica, que está formada por 33 puntos de control.
Los trabajos del IGME están permitiendo integrar el conocimiento existente, identificar las principales lagunas de información y definir las investigaciones de detalle necesarias, tales como cartografía de fracturas, estudios geofísicos, sondeos y ensayos de bombeo. En una siguiente fase, el desarrollo de estas investigaciones permitirá determinar dónde estos recursos pueden ser aprovechados de forma viable y sostenible para reforzar los abastecimientos.
Otra opción es la reutilización, ya que permite emplear agua regenerada para usos industriales, agrícolas, urbanos o ambientales, preservando el agua potable para los usos que realmente la necesitan, como el consumo de la población. El Plan xeral galego de saneamento, que se está elaborando, incluye ya una hoja de ruta sobre esta cuestión en la que se analizan las EDAR, los tratamientos disponibles y la proximidad de posibles demandas. El objetivo es identificar los ámbitos en los que la reutilización resulte técnica, sanitaria, ambiental y económicamente viable.
Finalmente, en aquellos sistemas en los que estas medidas no resulten suficientes será necesario estudiar nuevas infraestructuras de regulación, incluidos, cuando resulte justificado, nuevos embalses o presas, o la incorporación de otras fuentes de suministro. Con todo, estas soluciones deben definirse caso por caso comparando su viabilidad técnica, ambiental y económica. Y el presidente recordó que, ante el cambio climático, “es necesario redoblar los esfuerzos para que todos hagamos un uso prudente, adecuado y con sentido común de un bien tan preciado como es el agua”.