La conselleira de Infraestructuras y Movilidad, Ethel Vázquez, visitó hoy la nueva terminal de autobuses y la pasarela con el presidente del Consejo Territorial de la ONCE en Galicia, Carlos Fernández

La Xunta aborda con la Fundación ONCE la adaptación de la estación intermodal de Santiago a las personas con ceguera o limitación visual

La instalación consta de recorridos podotáctiles y carteles en braille para facilitar el acceso al transporte público de las personas ciegas o con limitaciones de visión

La terminal dispone de ascensores adaptados a las necesidades de este colectivo

La Xunta finalizó la semana pasada la ejecución de la pasarela, que junto con la estación de autobuses supuso una inversión autonómica de 12 millones de euros

El traslado de la actividad a la nueva terminal está pendiente de que el Ayuntamiento de Santiago formalice los contratos de los servicios para su correcto funcionamiento

Santiago de Compostela, 5 de abril de 2021

La Xunta abordó hoy con la Fundación ONCE la adaptación de la estación intermodal de Santiago a las necesidades de personas con ceguera o con limitación visual.

La conselleira de Infraestructuras y Movilidad, Ethel Vázquez, visitó las instalaciones de la nueva terminal de autobuses con el director general de Mayores y Personas con Discapacidad, Fernando González, y el presidente del Consejo Territorial de la ONCE en Galicia, Carlos Fernández, además de otros representantes de la entidad.

Los representantes de la Fundación ONCE constataron el trabajo ejecutado para hacer accesibles estas instalaciones y facilitar su utilización por parte de personas ciegas o con limitaciones de visión.

En este sentido, la terminal dispone de recorridos podotáctiles con el objetivo de favorecer la movilidad de este colectivo, encaminándolos por los diferentes elementos que conforman el complejo, para garantizar así su acceso al transporte público.

Junto con esto, los carteles informativos instalados en la estación de autobuses y en su entorno también recogen la información en braille.

Además, los ascensores están adaptados para ser utilizados por personas con ceguera o limitación de visión.

El diseño de la nueva infraestructura incluyó las características necesarias para facilitar los desplazamientos de las personas con necesidades especiales. Para esto, se dispusieron ascensores en los accesos desde el edificio de viajeros hasta las dársenas o una cuesta exterior urbana para la conexión de las estaciones de autobuses y de tren, y de estas con la ciudad.

En la ejecución de la estación de autobuses también se tuvieron en cuenta, además, las necesidades especiales de diferentes colectivos, por ejemplo, con la disposición de baños para usuarios ostomizados.

Los representantes de la Fundación ONCE pudieron conocer el nuevo edificio de la estación de autobuses, de 2 andares, con un total de 36 dársenas y una superficie que supera los 13.000 metros cuadrados.

En la visita también se realizó un recorrido por la pasarela, cuyas obras finalizaron la semana pasada, culminando así la Xunta la primera fase de la estación intermodal de Santiago.

Hace falta recordar que el pasado miércoles se firmó el acta de recepción de las obras de esta pasarela que conecta la nueva estación de autobuses con la estación ferroviaria y une el Hórreo con Pontepedriña.

Una vez que el Gobierno gallego finalizó estas dos intervenciones, el traslado de la actividad a la nueva terminal está pendiente de que el Ayuntamiento de Santiago formalice los contratos de los servicios para su correcto funcionamiento, como limpieza, seguridad o información.

Estas dos actuaciones, tanto la estación de autobuses financiada íntegramente por la Xunta, como la pasarela, ejecutada por la Xunta pero también cofinanciada por el Ayuntamiento y ADIF, suponen una inversión total de 16 millones de euros, de los que Gobierno gallego aporta más de 12.

El proyecto está cofinanciado por la Unión Europea, en el marco del Programa Operativo FEDER Galicia 2014-2020.

Para completar este complejo intermodal y garantizar su funcionalidad, hace falta que el Ministerio de Transportes elimine la cláusula de los 3,5 millones de viajeros establecida como requisito para acometer las obras de la reforma ferroviaria.

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