El director general de Ganadería, Agricultura e Industrias Agroalimentarias respondió en la Comisión 7ª del Parlamento a diversas cuestiones relacionadas con la actividad de la Consellería de Medio Rural
La Xunta destaca la consolidación del sector apícola gallego al aumentar el número de explotaciones un 35% en los últimos diez años y duplicar el de colmenas hasta llegar a las 200.000
Se trata de uno de los sectores productivos más nuevos del campo gallego, ya que la edad media de los apicultores gallegos profesionales es la segunda más baja de España
En el período 2016-2020, se aprobaron 97 incorporaciones de jóvenes, 69 planes de mejora y 10 expedientes de pequeñas explotaciones dentro de este sector
José Balseiros recordó que aún está abierto el plazo para solicitar las ayudas destinadas a mejorar la producción y comercialización de los productos de la apicultura, que este año cuentan con un presupuesto inicial de más de 720.000 euros
El director general también respondió una pregunta sobre la fiscalidad en las explotaciones agroganaderas relativa a las ayudas para incorporación de jóvenes a la actividad agraria
El director general de Ganadería, Agricultura e Industrias Agroalimentarias, José Balseiros, destacó esta mañana en la Comisión 7ª del Parlamento a consolidación del sector apícola gallego al aumentar el número de explotaciones un 35% en los últimos diez años y duplicar el de colmenas hasta llegar a las 200.000. Un dato, señaló, que cobra mayor peso si se tiene en cuenta que se trata de uno de los sectores productivos más nuevos del campo gallego, ya que la edad media de los apicultores gallegos profesionales es la segunda más baja de España.
Así, el director general recordó que hubo más de 80 personas menores de 40 años que iniciaron su actividad agraria a través de la apicultura en el período 2016-2019, al amparo de las ayudas de incorporación de jóvenes convocadas en esos años. “Somos la tercera comunidad autónoma en número de explotaciones, 4.663 que representan casi el 14% del total-, por detrás de Castilla y León y Andalucía”, dijo José Balseiros. También incidió en que Galicia es la única región del norte de España con una producción significativa de miel basada, en muchos casos, de especies vegetales distintas de las del resto de la miel española y amparadas por una indicación geográfica protegida propia, la IXP Miel de Galicia.
En este sentido, el representante del Gobierno autonómico incidió en la importancia de seguir apostando por este sector productivo y detalló las distintas líneas de ayudas que la Consellería de Medio Rural tiene para tal fin. Así, en el período 2016-2020, se aprobaron 97 incorporaciones de jóvenes, 69 planes de mejora y 10 expedientes de pequeñas explotaciones dentro de este sector; mientras que en lo relativo a las ayudas a la transformación y comercialización de productos agroalimentarios, en la convocatoria de 2020 hubo tres industrias envasadoras de miel subvencionadas, con una ayuda media aprobada de 50.000 euros.
Por otro lado, José Balseiros recordó que aún está abierto el plazo para solicitar las ayudas destinadas a mejorar la producción y comercialización de los productos de la apicultura, que este año cuentan con un presupuesto inicial de 724.183 euros. Dicha convocatoria tendrá una ampliación presupuestaria que elevará este importe global a cerca de 1,3 millones de euros, tras el incremento de fondos confirmado por parte tanto de la Unión Europea como del Estado y de la Xunta. Esto supone casi el doble del presupuesto del año pasado, cuando la partida total había ascendido a los 724.105 euros, matizó el director general.
Esta orden, explicó Balseiros, ve destinada tanto la particulares titulares de explotaciones apícolas como a cooperativas, organizaciones representativas y asociaciones de apicultores con personalidad jurídica propia. Dispone de seis líneas de subvención diferentes, en las que los costes subvencionables fueron pactados con el sector: para la asistencia técnica (dirigida solo la agrupaciones de apicultores), para la lucha contra las agresiones y enfermedades de la colmena -incluida la avispa velutina-, para la racionalización de la trashumancia, para medidas de apoyo a los laboratorios de análisis de productos apícolas con el objetivo de ayudar a las personas apicultoras a comercializar y a valorizar sus productos, para apoyar la repoblación de la cabaña apícola y para hacer seguimiento de mercado. Precisamente, dijo el director general, un total de 1.773 apicultores se vieron beneficiados de esta línea con una aportación de más de 718.000 euros en el año 2020.
Impuestos en el rural
En otra orden de cosas, el director general de Ganadería respondió una pregunta sobre la fiscalidad en las explotaciones agroganaderas relativa a las ayudas para incorporación de jóvenes a la actividad agraria. Así, José Balseiros dejó claro que este tema es competencia única del Ministerio de Hacienda pero insistió en que el Gobierno gallego no está de acuerdo con el tratamiento que hace la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) sobre este tipo de ayudas.
En este sentido, señaló que desde la Xunta se entiende que estas aportaciones no son “subvenciones corrientes”, tal como recoge el Ministerio de Hacienda, sino que deberían ser computadas como subvenciones de capital”, dado que van ligadas a la realización de un determinado gasto por parte del beneficiario y no formulan como finalidad a garantía de unos ingresos mínimos para la explotación.
Además, el director general destacó que el Gobierno gallego está defendiendo en Madrid que la próxima Política Agraria Común (PAC) para el próximo período 2023-2027 mantenga las ayudas Feader para planes de mejora, incorporación de jóvenes y desarrollo de pequeñas explotaciones porque son fundamentales para el sector agroganadero. En esta línea, recordó que desde el año 2016 y hasta la actualidad se llevan beneficiado de más de 253 millones de euros un total de 6.316 personas, de las cuales más de 2.100 fueron chicas y chicos que iniciaron su andadura laboral en el campo.