El conselleiro de Cultura, Educación y Universidad participa por videoconferencia en la Conferencia Sectorial de Educación en la que se analizó la planificación del Bachillerato
La Xunta insta a finalizar con el caos en la aplicación de la nueva Ley educativa: la mitad de curso no hay currículos y se cambian las oposiciones y los criterios de evaluación
Un año después de la aprobación de la llamada ‘ley Celáa', los currículos para el alumnado siguen sin estar aprobados y no lo harán con antelación suficiente para que las editoriales preparen los materiales didácticos y el profesorado se forme
Galicia lleva solicitando desde septiembre que el Gobierno central publique los textos, dado que, mientras tanto, las comunidades autónomas no pueden comenzar a tramitar los suyos y no llegarán a tiempo por el plazos legales
El conselleiro de Cultura, Educación y Universidad, Román Rodríguez, participó esta tarde por videoconferencia en la Conferencia Sectorial de Educación, en la que advirtió una vez más del caos que previsiblemente se va a producir el curso que viene en la aplicación de la nueva ley educativa. En este sentido, recordó que el Ministerio de Educación y FP hizo caso omiso a la petición de Galicia y de otras comunidades autónomas, reiterada en varias ocasiones desde el pasado mes de septiembre, de publicar antes del finalizar el año el diseño de los contenidos que el alumnado deberá estudiar a partir del próximo curso.
En el caso de Galicia, el Gobierno central prepara el 50% de estos currículos y la Comunidad el 50% restante. A este respecto, Román Rodríguez recordó que Galicia lleva meses trabajando en su parte, pero no podrá culminarla y comenzar la tramitación administrativa del documento -que debe aprobarse por decreto- hasta que el Gobierno central no publique el suyo en el Boletín Oficial del Estado. A partir de esa fecha, los tiempos legales están tasados e impiden llegar a tiempo para septiembre de 2022.
Al retraso administrativo generado por la demora del Ministerio se sumará también la problemática que va a suponer para las editoriales tener que renovar materiales y contenidos, así como la formación del profesorado, que tiene que adaptarse a los nuevos currículos. Esto afecta tanto las etapas de Infantil y Primaria, como de Secundaria y Bachillerato. Precisamente la planificación de este último fue el tema central de la reunión de hoy.
Una mala ley con una peor aplicación
El conselleiro lamentó la deriva del Ministerio en la aplicación de la LOMLOE, de cuya aprobación por parte del Congreso de los Diputados se cumple ahora un año, “una mala ley con una peor aplicación que solo está redundando en una serie de decisiones improvisadas en las que no se tiene en cuenta a las comunidades autónomas”.
Al retraso de los currículos se añade la publicación, la mitad de curso, de la normativa que modifica los criterios de promoción y evaluación, lo que obliga a las CCAA y a la comunidad educativa a buscar soluciones para adaptar el fin de curso y dar garantías los docentes, pues cambió totalmente las reglas de juego para los estudiantes, eliminando los exámenes de recuperación en ESO.
A mayores, el Gobierno central pretende modificar ahora la regulación del proceso de oposiciones, un cambio de enorme calado que el Ministerio da a conocer en pleno Nadal con la intención de que entre en vigor ya en 2022. La intención del Ministerio está creando grandes incertidumbres en los opositores, sobre todo en los más jóvenes, que están preparando las pruebas, pues comunidades como Galicia ya tienen sus procesos en marcha. Desde la Xunta se va a escuchar a las partes afectadas, además de realizar un análisis jurídico.
El titular del departamento educativo de la Xunta demandó a la ministra una actitud más dialogante de cara a la aprobación de esta nueva normativa, “que afecta directamente al proceso de selección del principal pilar de nuestro sistema educativo, el profesorado”.