Los trabajos de final de las obras del puente sobre el río Grande en Baio obligan a un corte del tráfico rodado desde este miércoles y hasta última hora del viernes
Durante las labores de pulido del aglomerado de la calzada y la colocación de las juntas de dilatación del tablero de la ponte se mantendrá operativo el paso para los peatones, habilitándose el correspondiente desvío del tráfico por la vía de alta capacidad VG-1.5
Desde este lunes se está pavimentando la acera de la margen derecha para continuar, a finales de semana, con la de la margen contraria y, posteriormente, con el pavimento de loseta para completar el itinerario peatonal hasta las aceras existentes
Las obras finalizarán con la instalación de la señalización y marcas viarias, que está previsto realizar a principios del mes de febrero
La Xunta invierte 328.000€ en la rehabilitación del puente para poner en valor a estructura y el entorno, tanto las aceras, como las márgenes del río y los trechos de acceso al puente
Los trabajos para finalizar las obras de ampliación de la ponte sobre el río Grande en Baio, en el ayuntamiento de Zas, obligan a un corte de tráfico desde este miércoles, día 19, y hasta última hora de este mismo viernes, día 21.
Durante la ejecución de las obras se mantendrá operativo en todo momento un paso para los peatones. Para facilitar el tráfico de vehículos, se habilitará la correspondiente señalización para desviar el tráfico por la vía de alta capacidad VG-1.5.
Según la programación de los trabajos, el miércoles 19, esperándose que la previsión meteorológica sea favorable y se den las condiciones necesarias de temperatura y ausencia de lluvias, está previsto iniciar los trabajos de pulido del aglomerado de la calzada y la colocación de las juntas de dilatación del tablero del puente.
Tal y como se anticipó en su día a los representantes municipales y de los empresarios de la comarca en las reuniones previas, para estos trabajos es necesario realizar el corte de la circulación de vehículos sobre la ponte. La previsión es que el tráfico se pueda reanudar con normalidad en ambos carriles a última hora del viernes 21, siempre que se mantengan las adecuadas condiciones climatológicas previstas.
Las obras, interrumpidas durante el período de Nadal para minimizar las afectaciones, se retomaron el lunes día 10 con la instalación de la barandilla de peatones. A finales de la primera semana quedaron colocados los trechos rectos y esta semana se instalarán los trechos en curva.
Además, este lunes día 17 se iniciaron los trabajos de pavimentación de la acera de la margen de aguas abajo, en la margen derecha, y a finales de semana se realizará la de la margen contraria. Posteriormente se continuará con el pavimento de loseta para completar el itinerario peatonal hasta las aceras existentes.
Las obras finalizarán con la instalación de la señalización y marcas viarias, que está previsto realizar a principios del mes de febrero.
Hace falta recordar que en esta actuación, ante las dificultáis técnicas encontradas al inicio de su ejecución, fue necesario acometer una reorganización de los trabajos y de la circulación en distintos momentos, de la que fueron informados puntualmente los alcaldes de los ayuntamientos de Vimianzo y de Zas.
Concretamente, con el inicio de las obras se comprobó que la antigua acera estaba en un voladizo sostenido por un contrapeso sobre el propio puente y, una vez eliminado el firme, se observó que sus dimensiones eran mayores de las previstas inicialmente, lo que obligó a realizar demoliciones de mayor alcance que las planificadas, ejecutadas siempre teniendo cuidado de no dañar la estructura.
La Xunta está invirtiendo 328.000 euros en las obras de rehabilitación y ampliación de la ponte sobre el río Grande, con el fin de poner en valor a propia estructura y su entorno, tanto las aceras, como las márgenes del río y los trechos de acceso al puente.
La obra, que cuenta con la resolución favorable de la Comisión Provincial de Patrimonio, se centra en la ampliación de la sección transversal mediante la ejecución de una loseta de hormigón armado, con voladizos en ambos laterales.
La ampliación permitirá reordenar el tráfico rodado y peatonal, ya que la nueva sección transversal posibilitará albergar dos carriles de 3 metros de ancho y arcenes de 0,25 o aceras de 2,10 metros de anchura.