El conselleiro de Cultura, Educación y Universidad, Román Rodríguez, participa en la Conferencia Sectorial de Educación
La Xunta reclama al Ministerio de Educación que compense a las comunidades por el incremento global de precios, que en Galicia supone un sobrecoste de 23 M€
Román Rodríguez destaca que el Gobierno gallego va a blindar el servicio educativo público, “pero el Ministerio debe asumir también su parte de responsabilidad”
El alza de los combustibles, de los alimentos o de los materiales de obra está redundando en una presión adicional para las empresas contratadas
El conselleiro vuelve a solicitar un plan integral de acogida y escolarización para niños ucranianos, a pesar de que Galicia está ya aplicando uno propio desde hace dos semanas
Insiste en la necesidad de que se publique ya el currículo de Bachillerato para que alumnado y docentes puedan preparar el curso
Solicita información sobre la organización del curso que viene desde el punto de vista sanitario
El conselleiro de Cultura, Educación y Universidad, Román Rodríguez, participó esta tarde en la Conferencia Sectorial de Educación, donde reclamó al Ministerio del ramo que compense a las CC.AA. por el incremento global de precios derivado de una inflación desbocada por ausencia de una política económica nacional. En este sentido, señaló que la inflación derivada de la crisis de Ucrania está generando un sobrecoste de alrededor de 23 M€ en materia educativa para la Xunta de Galicia.
En concreto esta situación está afectando, a través del alza de los precios del gasóleo, al suministro de calefacción y al transporte escolar. Asimismo, influye también en el servicio de comedor, dada la subida de los materiales, en las obras de mejora y construcción de centros educativos.
Estos subrecostes están redundando en una presión adicional sobre los proveedores y empresas que prestan estos servicios. Tal y como manifestó el conselleiro, “no podemos paralizar la actividad de los centros ni los servicios complementarios, más toda vez que Galicia tiene la red de transporte escolar más grande de todo el Estado, porque es una herramienta fundamental para el acceso a la educación”. Asimismo, explicó que más de 78.000 alumnos gallegos emplean a diario el comedor escolar, “un servicio imprescindible en el rural y de importancia capital para la conciliación, por lo que es necesario ofrecer soluciones a las empresas que lo prestan”.
“En definitiva –dijo el conselleiro– es necesario que el Gobierno central acerque fondos a las administraciones autonómicas para hacer frente a esta situación”. “La Xunta de Galicia va a blindar el servicio educativo público, pero el Ministerio debe asumir también su parte de responsabilidad”, abundó.
Plan para la escolarización de ucranianos
El representante de la Xunta de Galicia volvió a solicitar también al Ministerio un plan integral de acogida y escolarización de niños ucranianos, “a pesar de que Galicia está ya a aplicar uno propio con los 149 niños ucranianos que tiene ya en sus colegios, dado que desde el Gobierno central no se nos ofreció ningún apoyo y solución”. Asimismo, señaló que la escolarización de los refugiados está suponiendo también más gastos para las CC.AA., que tampoco están viéndose compensados por el Ministerio.
En este sentido, el conselleiro destacó que los centros gallegos ya disponen de una Guía de Plan de Acogida para facilitar una adaptación lo más efectiva posible del alumnado desplazado.
Además, el Gobierno gallego puso a disposición de los centros educativos un espacio web específico sobre Ucrania con recursos y materiales didácticos encaminados a favorecer este proceso de adaptación e integración en las aulas, con herramientas como una guía básica de conversación gallego-castellano-ucraniano con sus respectivos pictogramas, una guía de expresiones más habituales y antologías de material de utilidad disponible en la red, entre otros recursos de interés.
A mayores, hay un apartado específico sobre equipación TIC, de tal manera que, en el marco del programa Educa en Digital, todo alumno ucraniano que lo precise va a disponer de un ordenador con conexión a la red. Todos los equipos que se repartan estarán configurados para los idiomas gallego, castellano y ucraniano, y los teclados estarán identificados con pegatinas específicas para la escritura en ucraniano.
Currículo Bachillerato
El titular del departamento educativo de la Xunta insistió de nuevo en la necesidad de que el Ministerio publique ya el currículo de Bachillerato para que centros y alumnado puedan preparar el nuevo curso. El Gobierno central lleva meses retrasando estos documentos (el de la ESO se aprobó ayer mismo, también con meses de retraso), lo que dificulta tanto la organización de los centros como la elaboración de materiales por parte de las editoriales. En el caso del Bachillerato, que incluye nuevas modalidades, este retraso afecta también al alumnado, que no sabe aún en qué materias podrá matricularse el año que viene.
Aunque Galicia lleva meses trabajando en la parte autonómica de estos documentos, a través de los 27 grupos de trabajo que las elaboraron, no se pueden tramitar hasta que el Ministerio haga oficial los reales decretos. Una vez los publiquen y se complementen con la parte gallega, la Xunta deberá remitir los textos a la Asesoría Jurídica General para su consulta, deberán pasar los trámites de información oportunos, con el informe preceptivo del Consejo Escolar e informe favorable del Consello Consultivo de Galicia.
“Realizar estos trámites supone una media de siete meses, por lo que, aun ajustando los tiempos, el retraso del Ministerio nos va a obligar a publicar los documentos finales en el mes de septiembre”, lamentó el conselleiro. “Las CC.AA. seguimos atadas para poder completar lo antes posible el proceso de implantación de una ley que se aprobó hace 15 meses”, añadió.
El conselleiro volvió a lamentar el sentido de la nueva ley educativa, “que mina la cultura del esfuerzo y da luz verde al aprobado general”. “La LOMLOE apuesta por obviar los suspensos, en vez de procurar el refuerzo de competencias. Cierra oportunidades a los alumnos, porque oculta sus faltas en vez de ofrecerles vías para solucionarlas y convertirlas en fortalezas, tal y como queda de manifiesto en el currículo de ESO aprobado ayer”, explicó.
A este respecto, Román Rodríguez puso en valor el modelo gallego, cuyos resultados están avalados por el éxito en informes como el PISA y por la reducción del abandono educativo, que el pasado curso registró el dato mínimo histórico del 8,1%.
Organización del próximo curso
Por otra parte, el conselleiro solicitó al Ministerio información sobre la organización del próximo curso desde el punto de vista sanitario. “Estamos a las puertas del último trimestre y pensamos que es conveniente comenzar a planificar el próximo con anticipación, previsión y certezas”, explicó.
“Estamos en un momento optimista y confiemos que así siga, pero debemos ir conociendo cómo se va a transmitir esto al día a día de los centros de enseñanza”, finalizó.