La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático entregó al presidente del Parlamento el informe de ejecución del I Plan integrado de energía y clima 2019-2023
La Xunta prevé aprobar este año una nueva planificación integrada de medidas para que Galicia pueda conseguir la neutralidad climática en el horizonte de 2040
En el primer período de ejecución de la Estrategia gallega de cambio climático y energía, Galicia ejecutó 139 de las medidas previstas y una inversión de 1.140 M€
Desde la aprobación de la EGCCE, las emisiones netas de gases de efecto invernadero bajaron un 19,5%, tres veces más que el promedio español y que el europea, y la Comunidad consiguió con cinco años de antelación los objetivos marcados por la UE
Santiago de Compostela, 30 de septiembre de 2024
La Xunta prevé aprobar este año una nueva planificación integrada con medidas transversales para seguir desarrollando la Estrategia gallega de cambio climático y energía 2050 (EGCCE 2050), con la finalidad de actualizar y revisar sus líneas de actuación y los objetivos con el reto final de que la Comunidad pueda conseguir la neutralidad climática en el horizonte del año 2040.
Así lo adelantó hoy la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, tras entregarle al presidente del Parlamento gallego, Miguel Santalices, el informe de ejecución del I Plan regional integrado de energía y clima 2019-2023, que constata que más del 90% de la planificación e inversiones previstas fueron ejecutados.
Tal y como explicó la conselleira, durante este primer período de ejecución se llevaron a cabo 139 medidas específicas en los ámbitos de la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), de la adaptación a sus impactos, de la investigación de las posibles causas y efectos y de la sensibilización social, con una inversión ejecutada de 1.140 millones de euros que contribuyeron a que Galicia haya logrado avances notables en esta materia.
Una vez finalizado este primer período de ejecución, la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático impulsó la elaboración del II Plan regional integrado de energía y clima 2024-2030, que se ocupará de mantener a Galicia en la misma senda y de acelerar la consecución de la neutralidad climática en el horizonte del año 2040.
En este sentido, Ángeles Vázquez destacó que la apuesta de la Xunta por equilibrar las emisiones y absorciones de GEI a través de sistemas naturales ya se refleja en estadísticas importantes que la sitúan en una posición destacada a nivel nacional e incluso europeo.
A modo de ejemplo, destacó que en 2022 (últimos datos disponibles) Galicia fue la Comunidad que experimentó una mayor reducción de las emisiones contaminantes netas, con un descenso del 59,8% respecto a 1990 -año que se toma como referencia a nivel mundial para las políticas climáticas- y recalcó que, de este modo, consiguió "cinco años antes" el objetivo marcado por Europa en este ámbito.
Además, analizando solo la evolución GEI desde 2019, año de aprobación de la EGCCE, el comportamiento gallego fue también mejor que el del Estado y que el de la UE. De hecho, mientras que en 2022 Galicia redujo sus emisiones brutas contaminantes en un 19,5%, en España bajaron un 6% y en la Europa de los 27 un 6,1%.
De cara al próximo horizonte temporal y toda vez que la propia estrategia fue concebida como un instrumento que debía someterse a evaluación continua para introducir los ajustes necesarios, la Xunta está ultimando su ejecución y actualización a través del II Plan regional integrado 2024-2030.
En este sentido, la conselleira avanzó que en el nuevo período se reforzará el papel de la Comisión Interdepartamental para el impulso y coordinación de la EGCCE con el fin de afianzar su carácter transversal y fomentar la cooperación entre todos los agentes y departamentos de la Xunta implicados en la misma. Igualmente, se apostará por la coordinación con las administraciones locales a través de la Red local por el clima y con el tejido económico y social mediante la Alianza Gallega por el Clima.
De igual manera, el nuevo plan tendrá como prioridades ahondar en la mitigación de los GEI para equilibrar la diferencia entre las emisiones y las absorciones para avanzar en la neutralidad, apostar por la adaptación de los sectores primarios más afectados por el cambio climático e impulsar medidas que reduzcan sus consecuencias para la salud humana, como, por ejemplo, el impulso al Observatorio de salud y clima para recopilar información y datos que ayuden a advertir a la ciudadanía de posibles fenómenos adversos.